Cabalas y viajes en Lima

Peru Enero 2nd, 2009

En Perú (o al menos en Lima) hay una tradición bastante simpática: si queremos viajar más, salimos a correr, apenas ha dado el año nuevo, con una valija. Así, no es raro encontrar personas que pasan por delante de tu casa, con una valija vacía, y dan la vuelta a manzana, tan sólo unos minutos después de comenzado el año. Se trata de una costumbre que tiene una larga historia, a juzgar por la tranquila reacción de los limeños cuando pasa alguien al trote con su bolso o valija.

Y ya que estamos con las costumbres limeñas para el fin de año, existe la tradición de frotar lentejas entre las manos, o en la cabeza, con el fin de tener más abundancia en el año que comienza. Y ya que estamos, hay que usar algo amarillo para tener buena suerte. También se comen doce uvas (o pasas de uva), una tradición que conocía de otros lugares. Y, por último, es bastante común quemar un muñeco luego de las doce de la noche, al que se le suele adosar una cierta cantidad de cosas que no se quieren ver más, como cartas y diversos papeles.

Si quieren una lista más extensa de cábalas de fin de año en Lima, pueden chequear esta entrada en el sitio de noticias Crónica Viva.

¿Llevaron a cabo alguna cábala en este año nuevo? Ahora que recuerdo, en Buenos Aires lo único que hacemos en la familia es brindar, e incluso la tradición de las uvas se dejó de practicar hace mucho tiempo…

El ritual de los cables

turismo Diciembre 29th, 2008

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Armar la valija o la mochila se ha transformado, en los últimos viajes, incluye una selección interminable de cables, cargadores y conectores varios. El cable de alimentación de la notebook; los cables USB de la cámara y el reproductor MP3; los cargadores de la cámara de fotos, la videocámara, el teléfono y la afeitadora eléctrica; las pilas recargables; el parlante portátil para el reproductor MP3; el cargador portátil para el teléfono y el reproductor MP3; los adaptadores para enchufes / tomas eléctricas… Y la lista podría seguir. Es notable como a medida que adoptamos ciertos dispositivos, no tenemos en cuenta que eso comienza a repercutir cada vez más en las valijas y mochilas a la hora de salir de viaje.

Antes teníamos un ritual de revisión de la casa, que prácticábamos religiosamente antes de salir -desenchufar todo lo posible; cerrar las conexiones de agua y gas; vaciar la heladera de todo lo que pudiera echarse a perder. Ahora tenemos otro ritual: ¿llevamos todo lo que necesitamos para que funcione todo en orden? A ver si nos quedamos sin batería en la cámara y el teléfono un día después de llegar -algo que estoy seguro le pasó a más de uno de los que están leyendo esta entrada.

Al final, en la valija cada vez hay menos espacio para la ropa y los regalos, y más para los cables y otros auxiliares. Y las aerolíneas cada vez toleran menos peso…

Próxima entrada, desde Lima. Me voy a chequear no haber dejado ningún cable olvidado.

La imagen que abre la entrada fue tomada por 91RS y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

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