La letra chica
Turismo Julio 16th, 2008
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Hace tiempo que en Argentina es obligatorio para las empresas publicar, en sus avisos comerciales, los precios finales con impuestos incluidos. Esto, desde ya, alcanza a las empresas de viajes, que muchas veces colocaban en sus publicidades precios muy atractivos, pero que perdían mucho de su “encanto” cuando debíamos sumar las tasas e impuestos. Eso ya no debería suceder más, al menos en Argentina, pero parece que algunas empresas se las arreglan para seguir buscándole la vuelta al tema de las “grandes ofertas”. Según leo en Noticias de Consumo y Blogquejate, algunas promociones de pasajes y pasajes aereos en Argentina pueden tener como cupo “1 lugar”. O sea, cuando vas a comprar, obviamente el cupo ya está cubierto, y los precios son otros.
En fin: como siempre, hay que andar con cuidado con algunas ofertas. Y no está de más revisar que los precios ofrecidos sean finales, con impuestos incluidos, sobre todo en aquellos países donde esto sea obligatorio.
Disclaimer: como siempre es bueno señalar cualquier potencial conflicto de intereses, y debido a que en las entradas de los dos blogs citados se cita a una empresa que opera en el mercado turístico argentino, les recuerdo que me encargo de mantener el blog de Despegar.com, que también actúa en el mismo mercado.
Un tour al lado secreto, o algo asi
Turismo Junio 10th, 2008
Primero, la cita:
Un viaje organizado a Israel permite visitar durante una semana instalaciones militares clave del Estado judío, reunirse con agentes de los servicios secretos Mossad y Shin Bet o incluso conocer cómo se planifica la “ejecución selectiva” de un extremista palestino. El tour, cuya próxima edición tendrá lugar a mediados de este mes, se organiza dos o tres veces por año, con unos 60 participantes en cada ocasión, y el precio, de 2.495 dólares por persona, incluye pensión completa en alojamientos de primera clase (…) La impulsora de los tours, Nitsana Darshan-Leitner, directora de la organización defensora de los derechos civiles Shurat HaDin, asegura que muchos participantes, incluso judíos acostumbrados a viajar a Israel, cambian por completo su punto de vista sobre el país cuando conocen de cerca las amenazas de seguridad a las que está expuesto y cómo se hace frente a ellas.
Incluso para quienes leemos de manera bastante dedicada sobre noticias y tendencias del turismo, hay novedades que no dejan de sorprendernos. ¿Un tour a conocer las actividades de los servicios secretos? Es obvio que en este caso hay un evidente interés de hacer un trabajo político de convencer a un grupo de gente de “las necesidades” de Israel de ordenar asesinatos “selectivos” y otro tipo de represalias que, para decirlo de manera amable, de vez en cuando violan algún que otro derecho humano. Y si tienen dudas, lean lo que sigue:
En el tour se asiste también a interrogatorios de extremistas palestinos, al tiempo que oficiales de la Aviación hebrea muestran con videos y otros materiales cómo se realizan las controvertidas “ejecuciones selectivas” de terroristas en los territorios palestinos. “Siempre se pueden cometer errores, pero tratan de ser lo más exactos posibles para no dañar a civiles”, concluye la abogada.
El sólo hecho de pensar que un “interrogatorio” puede ser concebido como un espectáculo turístico nos debería poner en guardia frente a ciertos tipos de iniciativas comerciales de viajes, aún cuando tengan una evidente intencionalidad política. ¿Qué seguirá, ir en aviones y bombardear “de manera selectiva” algún poblado palestino?
En el reciente La doctrina del shock, Naomi Klein analiza como Israel convirtió su expertise en la lucha contra los palestinos en una impresionante industria de exportación de armamentos. Pero parece que la cuestión no se quedará allí, y tal vez se propongan transformar a la guerra permanente en un espectáculo turístico. Con tantos usos comerciales tal situación bélica, a esta altura ya podríamos preguntarnos que incentivo queda para la paz en esa zona del mundo.
La nota completa se puede leer en el diario argentino Clarín (gracias Laura por avisarme de la nota).
Referencia bibliográfica
Klein, Naomi (2007) “Perder el incentivo para la paz” en La Doctrina del Shock. El auge del capitalismo del desastre. Buenos Aires, Paidós.
Turismo joven, en crecimiento
America Latina, Turismo Mayo 27th, 2008
El 20% de todos los arribos internacionales: eso es lo que representa el llamado “turismo joven” según la Organización Mundial del Turismo (OMT). Si se tiene en cuenta que en el último año los arribos internacionales fueron 898 millones, estamos en una cifra muy cercana a los 180 millones de viajeros. Y eso no es todo: se trata de uno de los sectores turísticos con mayor crecimiento.
Para los que gustan de los números, hay un dato muy importante para cuantificar la importancia internacional del turismo joven: en los últimos años el gasto promedio por viaje creció un 40%, y ahora de 1915 euros por viajero. Hay varias salvedades para hacer. En primer lugar, que se trata de viajes más extensos, donde seguramente el gasto por día está por debajo de los turistas internacionales. Y segundo, que es bastante evidente que semejante nivel de gasto corresponde sobre todo a los turistas jóvenes de los países más desarrollados. Por estos lados de América del Sur, pocos tienen casi dos mil euros para gastar en un viaje, y menos los más jóvenes.
Hay otro punto mucho más interesante a tomar en cuenta en el turismo joven, también llamado en muchos países “turismo mochilero”: tienden a gastar un porcentaje muy alto de su dinero en productos y servicios prestados por habitantes locales, mientras que los turistas de primer nivel suelen destinar buena parte de su presupuesto en cadenas internacionales de hoteles e incluso a contratar los tours desde su país. Sobre este tema, pueden ver una entrada anterior de este blog, donde discuto uno de los “sentidos comunes” más arraigados de la industria turística en América Latina: que el único turismo que vale la pena desde lo financiero es el de “primera clase”.
La entrada de ayer la había dedicado a los “flashpackers”, o aquellos viajeros que después de los 30 años insistían en viajar como mochileros -o al menos, de manera próxima a un mochilero- pero con un presupuesto mucho menos ajustado. Seguramente, muchos de estos viajeros conocieron ciertos lugares cuando eran más jóvenes y tenían un presupuesto muy limitado, pero estarán dispuestos a retornar a él si tienen una buena experiencia de viaje. Y esto no sólo se aplica a los mochileros que llegan desde los países más desarrollados; también se aplica a aquellos que vivimos por estas zonas del mundo, que viajábamos antes con muy poco dinero, y que hoy por suerte podemos planificar nuestros recorridos con menos ahogo financiero. La política de “no queremos mochileros” que comenté algunos meses atrás es una especie de suicidio a futuro, y que evidencia la falta de políticas de turismo adecuadas en muchos lugares de Argentina -y en otros lugares de América Latina, claro.
Un resumen del trabajo de la OMT, llamado “Youth Travel Matters: Understanding the Global Phenomenon of Youth Travel”, se puede ver en este enlace. Si consigo una copia del informe, lo comentaré más adelante.
Al comenzar un artículo o una presentación, arrancar con un par de números que fundamenten la relevancia económica de un mercado es algo bastante aconsejable. Pero a veces se pone demasiado énfasis. Y uno de ellos suele aparecer en algunas presentaciones para el segmento de viajes, donde se dice que el turismo es la actividad económica más importante en el planeta. Pero el tema es que, simplemente, no lo es.
Como marca Alan Lew, el turismo es en realidad el mercado de servicios más grande del mundo. Pero si medimos la diversas actividades económicas, es la sexta. Por encima se ubican estos sectores: petróleo; telecomunicaciones; computadoras y electrónicos; automotrices; y agricultura. En el caso del turismo, se está considerando tanto el tema del transporte como los servicios específicamente ligados a la atención de viajeros, como hoteles.
Parte del debate sobre las reales dimensiones económicas del turismo vienen por el lado del uso de cuentas satélite. Éstas buscan medir “el verdadero impacto” del turismo en la economía, y postula que muchas actividades que habitualmente se computan en otros renglones, como restaurantes, transporte local, venta de productos, etc, puede ser afectada positivamente por la presencia de turistas. Si se toma como referencia el tema de las cuentas satélite, que en muchos países todavía están en proceso de conformación, el peso del turismo en el producto bruto mundial será muy superior al estimado actualmente.
Vale la pena leer la entrada de Lew, porque hay muchos datos y números para justificar su posición. Pueden leer su texto en este enlace.
Los limites del turismo
Turismo Abril 9th, 2008
En 1972, un informe elaborado por académicos nucleados en el llamado “Club de Roma” hizo un análisis del futuro del planeta a partir del aumento en la demanda de recursos naturales. Aquel trabajo, conocido como “modelo de los límites del crecimiento”, hacía una prospectiva bastante sombría: si la economía mundial seguía creciendo a las tasas de esos años, las reservas de productos primarios -petróleo, metales, alimentos- se agotaría y la humanidad iría a una catástrofe ecológica. Aqúel pronóstico no se cumplió en los plazos previstos por ese trabajo, y las críticas que se le hicieron fueron muchas, algunas de ellas muy sustanciales, como la planteada por el brillante informe de la Fundación Bariloche, en el llamado “Nuevo Modelo Mundial Latinoamericano”.
Pero ahora la economía mundial atraviesa por una etapa de expansión formidable, y los miedos por el agotamiento de los recursos naturales han vuelto. E incluso tienen su versión para el mercado turístico, a partir de los planteos publicados hace pocas semanas en la revista de negocios Harvard Business Review bajo el título de “The Tourism Time Bomb” -por desgracia, el texto no está disponible de manera pública. La idea es simple: el incremento de la demanda turística es insostenible a las actuales tasas -superiores al 5% anual- y las consecuencias se verán muy pronto si las cosas siguen de este modo.
La hipótesis central del artículo: vamos hacia una “escasez de lugares”. Al incrementarse la demanda a un ritmo mayor que las posibilidades del mercado de ofrecer nuevos productos, vamos a ver una serie de consecuencias muy importante en los próximos años. En el artículo se hipotetiza algunas de estas consecuencias: aumento de precios de los alojamientos en las ciudades más visitadas;generalización de las listas de espera en lugares con restricciones en la cantidad de visitantes; y a mediano plazo, aparición de nuevos lugares turísticos para satisfacer la demanda.
Lo cierto es que el aumento de la cantidad de viajeros internacionales en los próximos doce años es bastante espectacular, y pasará de los actuales 900 millones a 1600 millones en 2020. En buena parte, gracias a la creciente demanda de viajes por parte de las clases medias y altas de economías en fuerte crecimiento, como India y China. La gran pregunta es si el mercado puede soportar semejante incremento sin que esto termine en un gran incremento de precios y una mayor polución de muchos destinos. En el corto plazo, seguramente la consecuencia será obvia en muchos destinos: mayores dificultades para conseguir alojamiento y precios más altos que dos o tres años atrás. Habrá que ver si la saturación en algunos destinos principales no conduce a muchos viajeros a desplazarse hacia sitios más lejanos, lo que puede ser una buena oportunidad para muchas naciones en desarrollo.
Más datos en una entrada que escribí hace algunos días para Logitravel Blog, el blog que mantengo para la agencia española de viajes online Logitravel.
Dubai, entre el turismo y el superavit I
Turismo, politica Abril 2nd, 2008
Dubai es seguramente el proyecto turístico más ambicioso que se pueda encontrar hoy en este mundo. Todo está armado de manera impresionante: el edificio más alto del mundo, el centro de compras más grande del mundo, el complejo de islas artificiales más grandes del mundo… Y sigan con el gigantismo. El país usa las impresionantes ganancias de la explotación del petróleo para reconvertirse en una nación que logre obtener la mayor parte de sus ingresos del turismo de cinco estrellas. Los proyectos son impresionantes: habrá una “ciudad verde” que será sustentable por sí misma; una “Media City” que apunta a transformarse en un hub informativo para grandes empresas de medios; una “Health City” para tratamientos médicos en asociación con la Universidad de Harvard; una sucursal del Louvre, además de la instalación de otros grandes museos… Podríamos seguir un largo rato con la enumeración de los proyectos.
Pero antes que dedicarnos a describir lo que se viene, más bien podríamos analizar algunos puntos interesantes: ¿cómo puede situarse una nación islámica, y donde no hay democracia, como una verdadera potencia del turismo del lujo y el ocio? En “Fear, Sand and Money in Dubai”, Mike Davis analiza el tema de las “libertades modulares” que se dan en Dubai. Mientras que en el resto del país rigen las leyes y costumbres de cualquier país islámico, las “zonas especiales” del turismo no están sometidas a tales restricciones. Mientras que el acceso a Internet para los ciudadanos de esa nación está fuertemente vigilado, en la futura “Media City” se navega como si se estuviera en Estados Unidos. Un extranjero que llegue en plan de “turismo de cinco estrellas” estará como en cualquier ciudad cosmopolita.
Buena parte de esta impresionante prosperidad de Dubai, y su boom de la construcción, está asentada sobre la mano de obra de extranjeros. Éstos son mal pagos, no tienen derecho a la protesta, y pueden ser expulsados del país de manera inmediata. Más sobre este tema en una entrada anterior de este blog, que se concentraba en el tema de la fuerza laboral en ese país. Un dato interesante: la esclavitud en Dubai fue abolida oficialmente en 1963, consigna Davis. La condición de “extranjero”, cómo se darán cuenta, difiere mucho del turismo “cinco estrellas”. Mientras áquel accede a lo mejor de una propuesta cosmopolita, los trabajadores de la construcción ni siquiera tienen derechos a reclamar por sus salarios.
Que Dubai no sea una democracia no parece interesarle a nadie. Obviamente, el punto son los negocios, y ésta nación parece prometer muchos y muy rentables. Por ejemplo, “Media City“, como propuesta para los grandes medios, ya ha atraído a varias empresas por su propuesta de moderna infraestructura. Pero a la vez, el país está bajo una estricta censura. Por el concepto de “libertades modulares”, no hay problemas en informar sobre lo que pasa en el resto del mundo. El tema cambia a la hora de hablar de Dubai. Un breve artículo sobre este tema se puede leer en The Guardian (en inglés).
Dubai, entonces, no es simplemente “un gran proyecto”. Es interesante ver cómo se combinan en este proyecto las ventajas de un petróleo a altos precios y trabajo a bajo costo. Y hay otro punto más: la enorme acumulación de fondos en la actualidad necesitan una salida financiera y de inversión. Y Dubai es una de ellas.
Pero con eso seguimos mañana.
Buena parte de los datos de esta entrada están tomados del texto de Mike Davis, “Fear, Sand and Money in Dubai”, incluido en Mike Davis y Daniel Bertrand Monk (eds.) Evil Paradises. Dreamworlds of Neoliberalism. New York, The New Press, 2007
Más sobre Dubai en la Wikipedia.
No todos somos turistas III
Turismo Marzo 25th, 2008
A veces, dejo de leer feeds en Google Reader por unos días, y me pierdo de cosas interesantes. Hace casi dos semanas, Juan Sobejano cubrió el tema de la expulsión de una brasileña de España, donde iba a ingresar como turista, porque los oficiales de migraciones de ese país juzgaban que no era seguro que no se quisiera quedar a vivir de manera ilegal. Y citó un artículo del diario El Mundo, donde los funcionarios justificaban su decisión, a pesar de que la turista tenía pasaje de vuelta, 500 euros para 20 días de estadía y reservas de hotel:
“En las diligencias policiales, a las que ha tenido acceso elmundo.es, los agentes argumentan que el viaje de Janaina era por cuenta propia y no había sido contratado por ninguna agencia turística, que desconocía los lugares turísticos que iba a visitar y que no sabía los nombres de los hoteles en los que se iba a alojar, porque las reservas las había realizado a través de su pareja.”
Juan Sobejano opina luego:
“Llama la atención el último párrafo. Lo siento por los viajeros de paises “sospechosos”, para ustedes el nuevo turismo está vetado. Ustedes no pueden elegir ni confeccionar su viaje, han de ir a una agencia. Ustedes han de informar a las autoridades qué lugares piensan visitar y estar al tanto de todos los datos de su viaje. Es increíble que en el siglo XXI existan supuestos salvapatrias que interpretan la ley como les sale de la gorra. Lo que esto genera es inseguridad legal y la ausencia de esta inseguridad era, señores míos, una de las razones por las que los turistas nos elegían antes que a otros destinos emergentes como Croacia, Turquía o Marruecos. Si cualquier sujeto, por el hecho de tener una placa, puede interpretar la ley a su gusto se va a llenar la red de críticas a nuestra, hasta ahora cuidada, cordialidad. Yo a esto lo llamo racismo, no sé qué nombre le pondrán otros.”
El comentario de Juan se liga con lo que he publicado en este blog ya un buen tiempo atrás: que en este mundo no todos somos turistas. Los que tenemos pasaporte de cualquier nación fuera de los países considerados desarrollados, debemos probar que somos turistas. Mientras tanto se nos considera inmigrantes ilegales potenciales, y eso autoriza a las cada vez más brutales oficinas de inmigración a privar a cualquier de nosotros de su libertad y derecho a legítima defensa. En tanto en el tema inmigración la presunción de inocencia y la igualdad ante la ley no son ítems a considerar, todo queda librado a la mayor o menor arbitrariedad del funcionario de migraciones.
Por ahora, por suerte, el conflicto sobre el tema expulsiones que se dio entre Brasil y España se ha calmado, y esperemos las cosas continúen así.
Por cierto, este tema es realmente apasionante para discutir, pero cualquier comentario racista o que incite a la violencia no será publicado en este blog. O sea, se necesitan más argumentos y menos prejuicios.
Recesiones, economia mundial y turismo
Turismo Marzo 24th, 2008
En las últimas semanas, los diarios y canales de noticias por cable se la pasan haciendo referencias al tema de la recesión de la economía estadounidense (o la potencial recesión, hay opiniones de todo tipo). A eso hay que sumarle la persistente caída del valor del dólar, la suba de los costos del petróleo y las commodities, y la profundización de la famosa crisis de los créditos hipotecarios en Estados Unidos. La gran pregunta, para quienes se dedican a trabajar en el tema del turismo, es cuando estos problemas llegarán al mercado internacional de viajes, que ya llevan cinco años de crecimiento sostenido.
Si el problema de la economía se concentra sobre todo en Estados Unidos, los efectos sobre el mercado turístico mundial serán más bien limitados. Primero, porque América del Norte ha crecido poco en turismo en los últimos años, y a pesar de eso el resto del mundo ha tenido muy buena performance. Segundo, porque los estadounidenses representan una proporción bastante acotada de los viajeros; de hecho, es uno de los países desarrollados con menor emisión de turistas. Por ello, además, la caída del dólar acentúa más esta tendencia, y en los próximos meses veremos que crecerá la cantidad de visitantes a a Estados Unidos, lo cual seguramente va a tener un efecto positivo en destinos como New York.
La cuestión cambia si la mala performance de la economía estadounidense impacta en otros países, allí vamos a tener otro panorama. Si muchos consumidores comienzan a prever una economía en problemas en el futuro y retraen su gasto, es obvio que el mercado de turismo va a sufrir, porque los viajes son uno de los rubros que suelen recortarse cuando las cosas no van bien. Esa tendencia, de todos modos, va a estar frenada por la percepción de muchos turistas europeos sobre la gran oportunidad que representa, a la hora de hacer viajes internacionales, la actual paridad entre dólar y euro.
Y si la baja del dólar sigue, el precio del petróleo seguirá hacia arriba, al menos en esa moneda. En ese caso, no hay que ser ningún genio para esperar aumentos en los pasajes de avión y otro tipo de insumos ligados con el turismo. Por ese lado, entonces, se pueden esperar novedades no muy positivas.
De todas maneras, por ahora no hay demasiados signos de que el mercado turístico mundial vaya a tener un año sensiblemente peor que 2007. En los pasados cuatro años, fueron las naciones en desarrollo las que más crecieron y llevaron hacia arriba el índice de crecimiento del turismo internacional. Si la buena performance de estos países no disminuye, seguramente el mercado de viajes global celebrará el sexto año consecutivo de expansión. Aunque, para ese año, la Organización Mundial del Turismo espera un crecimiento de 4,1%, por debajo del 6% de 2007.










