La crisis del Tren de las Sierras

Asides, argentina Septiembre 8th, 2009

La crisis del Tren de las Sierras, Córdoba, Argentina: La ausencia de una política de transporte público en Argentina es un tema que hace años cubren los medios locales. Y esto no se limita sólo a los problemas del servicio; se extiende a la poca articulación entre las distintas iniciativas y la falta de estrategias a largo plazo. Un ejemplo bastante claro es la posible desaparición del Tren de las Sierras, que une la ciudad de Córdoba con Cosquín, en un recorrido de algo más de 50 kilómetros. Re-inaugurado hace menos de dos años, antes de las elecciones, ahora dejaría de funcionar por falta de subsidios; además, sus condiciones de seguridad no parecen ser nada buenas. A eso le pueden sumar sospechas de mal uso de dineros públicos, falta de pasajeros, adjudicaciones directas, ausencia de estudios de factibilidad, y la lista puede continuar.

Cusco: monopolios y precios

Peru Noviembre 5th, 2008

Inca turistificado

Hace cuatro años escribí una larga entrada sobre mi visita a Cusco, que todavía se encuentra entre las más leídas de este blog (enlaces al final de la entrada). Allí analizaba cómo este destino se estaba encareciendo gracias a la capacidad del Estado peruano de incrementar los precios en ciertas áreas donde tenía un monopolio a la hora de establecer condiciones. Los puntos que trabajaba eran, en particular, dos: el acceso al Camino del Inca y los trenes a Machu Picchu. En el primer caso, en 1999, para entrar a él bastaba con pagar 17 dólares; hoy sólo se puede ingresar con un tour comprado, que como mínimo se consigue por 290 dólares (y que por lo general se paga más). En el caso del tren, el servicio es prestado por el concesionario privado PeruRail, pero sus constantes aumentos de precios son tolerados por las autoridades oficiales. Para dar cuenta de los incrementos, el boleto Backpacker para ir de Cusco a Machu Picchu, el más solicitado por los turistas con menos presupuesto, costaba 34 dólares en 2005 y ahora se paga 96 dólares. Y para el año que viene seguramente habrá más aumentos.

Pero hay otro punto a tener en consideración ahora, y es el boleto turístico. Éste debe ser comprado de manera obligatoria para poder ingresar a muchos de los sitios arqueológicos de Cusco, como Pisac, Saqsaywaman y otros. En 2004 el boleto costaba 10 dólares; ahora hay que pagarlo 50 dólares. Y no incluye la entrada a las propiedades de la iglesia, como la Catedral y el Qoricancha, que hay que abonar aparte.

Los aumentos de precios en Cusco se dan sobre todo en los servicios monopólicos; en otros rubros, como el alojamiento y la comida, los valores que se pagan son bastante razonables -aunque en sitios como Aguas Calientes los valores suelen ser muy superiores a Cusco.

La tendencia es bastante clara desde hace algunos años; en el caso de Cusco, la estrategia es controlar el crecimiento de la demanda para que no supere la capacidad de los sitios arqueológicos en recibir visitantes. Pero se trata de una estrategia que puede ser muy complicada de sostener a futuro. Pero con eso seguimos mañana.

Entradas anteriores sobre el tema Cusco en este blog:

Cusco
Las propinas y el turismo internacional
Cusco: la tendencia obvia
Cusco y Machu Picchu, mas sobre rutas alternativas

Movilidad molesta

viajes Noviembre 4th, 2008

Should We Ban Mobile Phones in Classrooms?

Estamos tan metidos a veces en la idea de la movilidad, de la comunicación y del acceso a Internet con dispositivos portátiles, que a veces nos olvidamos de un punto: hay mucha gente que no se siente para nada tentada a formar parte de la “generación móvil”. Y muchos de ellos, sin más, tienen muy poca tolerancia con uno de los aspectos más comentados de la movilidad en los viajes: el uso del teléfono celular en aviones, trenes y micros.

El tema de los aviones todavía es parte de experiencias que están llevando a cabo varias aerolíneas, en particular en Estados Unidos. Y a pesar de que se trata de “pruebas”, enseguida salieron a aclarar que habría límites en el tema de las llamadas. Por ejemplo, que a ciertas horas el servicio estaría bloqueado, y que las llamadas sólo durarían unos pocos minutos. Para muchos pasajeros, viajar en avión te separa un poco de la vida cotidiana; y la ausencia de celulares refuerza eso. Ahora, que te toque un vecino que se la pase de charla todo el viaje es una pesadilla en el futuro de muchos.

Pero algo que me sorprendió fue que el tema del “mobile free” se extendiera a otros medios de transporte. Por ejemplo, C2C, una compañía que gestiona trenes en la zona de Londres, tiene en pruebas vagones que no permiten la entrada de señales de celulares, ni WiFi. La idea es proveer de zonas libres de molestias a los pasajeros que no quieren soportar las conversaciones interminables de otros pasajeros. Es interesante que, mediante estas tecnologías, lo que se busca es establecer un límite a la posibilidad de usar dispositivos móviles, ante la imposibilidad de que estos temas se autorregulen socialmente. Dicho de manera rápida: se habla demasiado y en cualquier lugar, y a muchos no les importa en absoluto si molesta.

Quien dice que en algún momento alguna empresa de buses comience a incorporar este tipo de tecnologías, en particular para evitar que algún pasajero siga de charla a las tres de la mañana, mientras el resto quiere dormir un poco. Por cierto, si conocía casos de restaurantes en ciudades como New York que bloquean la recepción de señal en los celulares, para evitar algunos comensales molesten a otros.

Más sobre el tema en Gulliver (en inglés). La imagen que abre la entrada fue tomada por Leonard Low y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Cusco, al borde de la saturación

Peru, negocios, turismo Octubre 2nd, 2008

Hace tiempo que en este blog seguimos el tema de Cusco, y como este destino se ha reinventado como un espacio cada vez más destinado al turismo de altos ingresos. Como hemos contado en muchas entrada anteriores (al final tienen un listado de textos publicados en este blog sobre Cusco) el gobierno peruano y los planificadores del sector han preparado todo para lograr que los turistas gasten todo lo posible, en particular en aquellas cosas que están reguladas por el Estado.

Ahora, una entrada del blog sobre viajes y turismo de The Guardian se pregunta si Cusco, y en particular Machu Picchu, no ha llegado al punto de saturación. Perú recibe actualmente 1.800.000 turistas por año, de los cuales 800.000 van a Cusco. La pregunta, claro, es si ruinas arqueológicas como Machu Picchu y otras pueden soportar semejante cantidad de visitantes. Si bien UNESCO ya quitó a la ciudadela inca del listado de sitios arqueológicos en peligro, las dudas subsisten.

Eso sí: lo que queda claro es que por ahora la tendencia al encarecimiento de Cusco y Machu Picchu va a continuar, y que sólo se detendrá si cae la cantidad de visitantes. Algo que por ahora, a pesar de los problemas económicos mundiales, no parece estar a la vista.

La entrada de The Guardian sobre el tema Cusco pueden leerla en este enlace.

Sobre el tema de precios y estrategias turísticas en Cusco, pueden leer estas entradas de este blog:

Cusco
Cusco : la tendencia obvia
Cusco : maravillosos aumentos, maravillosos controles
Tips para visitar el ombligo del mundo
Las propinas y el turismo internacional: Cusco como destino exclusivo
Cusco cotiza en alza

Y en los foros de este blog, pueden chequear estas conversaciones:

Ruta alternativa a Machu Picchu
Viajar a Machu Picchu

Amtrak y la evolucion de los trenes en Estados Unidos

estados unidos Julio 22nd, 2008

Una de las notas más interesantes del número de Good es la dedicada a los trenes en Estados Unidos. A pesar de ser una de las naciones más desarrolladas del planeta, Estados Unidos no se destaca por tener la red ferroviaria más moderna. Si bien su funcionamiento actual es eficiente, en las últimas décadas muchos recorridos fueron clausurados (ver el mapa que abre la entrada, las líneas celestes son rutas que ya no funcionan) y las novedades tecnológicas no son muy abundantes. Mientras Japón y Europa han dado a conocer trenes de alta velocidad y una serie interesantes de innovaciones tecnológicas, en Estados Unidos los ferrocarriles se mantienen sin muchos cambios desde hace varias décadas.

En líneas generales, los trenes se vinculan con el resto del transporte público estadounidense. Son eficientes, pero no demasiado modernos, y sin una gran cobertura -o al menos, con una menor cobertura que en otros países desarrollados. Además, no son económicos; sus precios son bastante más elevados que los buses, incluso si tomamos en cuenta los formales -no hablo de los servicios informales que describí en New York – Washington DC, o la informalidad en buses.

Más sobre el tema en Train in Vain, la nota de GOOD (en inglés)

blank