Visita a Tigre, versión 2010

viajes Enero 12th, 2010

Lancha de pasajeros (by morrissey)

En la última década, Tigre ha crecido mucho destino de “miniturismo” para quienes viven o visitan Buenos Aires. Se trata de un destino muy cercano al centro de la ciudad, al que se puede acceder de manera muy sencilla vía transporte público o automóvil particular. Ya en 2005 había hecho una entrada sobre Tigre, pero ha llegado la hora de actualizar algunos datos.

Para llegar a Tigre en transporte público, pueden optar por el tren o los colectivos; el primero es una opción muy recomendable por el tiempo. Así que arrancamos por el lado ferroviario. Tienen el servicio tradicional, que es prestado por la línea Mitre desde la estación de Retiro, a pocas cuadras del centro de Buenos Aires. Con un costo de 2,70 pesos ida y vuelta ( 70 centavos de dólar aproximadamente), tardarán menos de una hora en hacer el recorrido. La formación recorre la zona Norte de la ciudad. Pero también pueden hacer el recorrido con la combinación de la línea Mitre ramal Bartolomé Mitre y de ahí subir al Tren de la Costa, un servicio turístico que cuesta, los fines de semana, 14 pesos para los habitantes locales y 24 para los extranjeros -en ambos casos, ida y vuelta. El boleto habilita para que puedan bajar y subir todas las veces que quieran a lo largo del recorrido. Si bien el precio del Tren de la Costa es sustancialmente más caro que el Mitre, es una buena opción para volver hacia el centro de Buenos Aires los fines de semana. Como el Mitre se llena por completo con los muchos visitantes, es más cómodo tomar el Tren de la Costa, pagar 7 pesos hasta la estación Bartolomé Mitre, y de ahí combinar con otro ramal del Mitre hasta Retiro.

Los horarios del tren de TBA entre Retiro y Tigre se pueden encontrar en esta página. El Tren de la Costa, por su parte, tiene su página oficial.

La municipalidad de Tigre lleva varios años invirtiendo en posicionar el destino, a través de mejoras en la infraestructura y el paisaje, y en la construcción de un puerto de pasajeros nuevo. A principios de siglo XX, Tigre fue el destino de la clase más acomodada de la Argentina, que se trasladaba desde sus carísimas casas en la zona de San Isidro hasta allí. Aún se pueden encontrar excelentes ejemplos de la arquitectura de aquella época en el Rowing Club (frente a la terminal fluvial) y el Museo de Arte Moderno. Éste último es una visita más que interesante. Se trata de una enorme casona que funcionó como casinol Tigre Club muchos años atrás, y que cuenta con una gran terraza, que sale como explanada, pasa sobre la calle y sale al río. Aquí pueden ver una vista aérea desde Google Maps:


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Y así se ve desde la calle:

Museo de Arte Moderno 1 (by morrissey)

Si quieren llegar, debajo está el mapa de calles para que puedan orientarse en el recorrido desde la terminal de trenes hasta el Museo de Arte Moderno:


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La entrada al Museo cuesta 5 pesos, y está abierto de 9 a 19 horas de lunes a viernes, y de 12 a 19 horas los fines de semana. Más información en su página Web.

El Puerto de Frutos el otro de los puntos de atracción. Es un lugar interesante para hacer compras si están buscando artesanías en caña y mimbre. Hay mucha variedad, aunque con la turistificación de la zona, los precios han tendido a subir y la oferta a hacerse cada vez más completa y sofisticada. Los fines de semana el lugar está realmente repleto de visitantes. La entrada es gratuita, por cierto.

El perfil artesanal de los primeros años se ha ido perdiendo, de la misma manera en que el tema de las frutas -en particular naranjas, muy cosechadas en las islas del Delta- se limita a tan sólo una pequeña parte de la superficie cubierta de locales. En los últimos dos años el Puerto de Frutos se ha ampliado de manera considerable. Se han abierto locales nuevos concentrados en el tema de diseño, así como espacios para comer. Si bien dicen estar abierto de miércoles a domingos, son los sábados y domingos -y en menor medida los viernes- los días con mayor cantidad de locales abiertos y afluencia de público.

Desde el Puerto de Frutos, además, salen lanchas que recorren durante una hora las zonas cercanas del Delta del Paraná. Los costos van de 20 a 50 pesos (algo más de 5 dólares hasta 13 dólares).

Debajo, el mapa para llegar hasta el Puerto de Frutos desde la terminal de trenes:


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Más información sobre el Puerto de Frutos en su página Web.

Debajo, un video que filmé el fin de semana en Tigre, especialmente en el Puerto de Frutos y en el Museo de Arte Moderno. Las imágenes fueron grabadas con una Kodak ZX1, que es auspiciante de este mes de Blog de Viajes, y que me fue prestada por unas semanas para testearla. El video originalmente fue grabado en 1280 por 720 píxeles, el llamado “HD 720p”.

Si les interesa, pueden ver además la entrada original de 2005, sobre todo si quieren comparar algunos precios: Miniturismo porteño: Tigre.

Cronicas de Montevideo 2009 II

uruguay, viajes Octubre 6th, 2009

Con Montevideo estoy lejos de querer parecer neutral. Siempre ha sido una ciudad que me ha gustado mucho recorrer. Sólo la arquitectura de los edificios de la Ciudad Vieja y el centro merecen una recorrida paciente por las calles de la capital uruguaya. Como en otras ciudades, lo mejor está en caminar sin rumbo por las zonas céntricas, y luego dirigirse hacia otros puntos muy interesantes de la ciudad, como la playa de Pocitos, o la Fortaleza Artigas en el barrio de Cerro, algo de lo que hablaré mañana.

Como en otros países de América Latina, en Uruguay desde hace varias semanas se está dando una persistente caída del valor del dólar, que en la actualidad cotiza a un valor cercano a los 21 pesos uruguayos. Y para fin de año, ya hay pronósticos que lo sitúan por debajo de los 20 pesos. Al igual que su vecino Brasil, Uruguay es cada vez más caro en dólares. En comparación con Buenos Aires, muchos de sus precios son más altos medidos en esa moneda. El real, por su parte, cotiza en alrededor de 11 pesos uruguayos, y el peso argentino, un poco más de 5.

Fin de semana en Montevideo (by morrissey)

La comparación con la evolución de Brasil en el tema del dólar tiene un sentido: me encontré con muchos turistas brasileños en la ciudad, en particular en el Mercado del Puerto, un lugar tradicional para ir a almorzar los sábados. Claro, tanto turista ha llevado a que los precios en el lugar tengan valores altos. Una parrillada para dos personas, con vino y postre, cuesta más de 50 dólares. La atención y la comida siguen tan buenas como siempre, pero preparen la billetera.

Mercado del Puerto (by morrissey)

Desde ya, hay opciones más económicas para comer. En el centro de la ciudad, los valores de los menúes para almorzar están entre 140 a 180 pesos uruguayos, e incluyen bebida y postre. Y como siempre está la opción de los puestos callejeros donde se venden hamburguesas, chorizos, chivitos (sandwiches de carne) y salchichas (frankfurters). Una hamburguesa completa está por los 40 pesos uruguayos, menos de 2 dólares, como para que tengan una idea.

El transporte urbano de colectivos tiene dos tarifas básicas. Si se quedan por el centro, cuesta 9 pesos uruguayos (algo menos de 50 centavos de dólar) pero si salen de allì hacia Pocitos o Cerro, pasa a valer 16 pesos uruguayos (75 centavos de dólar). Cada vez menos colectivos tienen cobrador, y los mismos choferes se encargan de darte el boleto. No tomé taxis, ya que las zonas que visité de la ciudad se pueden conocer sin problemas con sólo usar transporte urbano colectivo, pero si alguien quiere sumar algunos precios en la parte de comentarios, se agradecerá.

Pocitos (by morrissey)

En pocas semanas más habrá elecciones en Uruguay, y el clima político era bastante evidente. Muchas movilizaciones, gran cantidad de banderas de los distintos partidos políticos, y gran cantidad de puestos que repartían boletas electorales. El favorito en las encuestas es José Mujica, candidato del Frente Amplio, actualmente partido en el gobierno. Mujica fue uno de los fundadores de Tupamaros, la guerrilla urbana de la década del ‘70, y ello ha llevado a que en las librerías uruguayas se encuentren varios libros sobre él y sobre la historia de Tupamaros -que hoy siguen existiendo, pero bajo la forma de movimiento político dentro del Frente Amplio, que tradicionalmente agrupó a la izquierda uruguaya. En mi caso, volví a casa con un ejemplar de Una historia de los Tupamaros. De Sendic a Mujica, de Alain Labrousse.

Pero en las librerías uruguayas también pueden conseguirse ahora varios trabajos sobre Juan Carlos Onetti, en relación a que se cumplen 100 años de su nacimiento. La compra, en este caso, fue Onetti. Perfil de un solitario, de Omar Prego Gadea. No compré más libros, porque para mis bolsillos argentinos los valores eran un poco caros, incluso para libros impresos en Uruguay. Lo mismo me pasó con los diarios y revistas, que en dólares cuestan casi el doble que en Buenos Aires.

Montevideo, por cierto, tiene una fascinante tradición de bares, en particular en la ciudad vieja, la zona del centro y el barrio de Pocitos. Muchos conservan una fisonomía muy tradicional, aunque para ello lo mejor es caminar sin rumbo y sentarse en alguno de ellos cuando quieran tomar un descanso. Todos tenemos nuestros bares favoritos, pero lo mejor sería no leer muchas guías sobre el tema y descubrirlos por ustedes mismos en alguna caminata.

Mañana, una actualización de como llegar a la Fortaleza Artigas y el barrio de Cerro.

Boleto electronico en el transporte publico de Buenos Aires

Asides, buenos aires Agosto 13th, 2009

Cómo será el boleto electrónico: una nota del diario argentino La Nación sobre la implementación del boleto electrónico para pagar el transporte público en la ciudad de Buenos Aires. El tema viene muy lento, y por ahora el boleto SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico) sólo se puede usar en el subte / metro y en pocas líneas de colectivos / autobuses urbanos.

Argentina, un pais sin monedas

argentina, buenos aires Abril 21st, 2009

Monedas argentinas (by morrissey)

La semana pasada fui a almorzar con Marc Serena, de La Vuelta de los 25 y que ganó hace poco la categoría de Mejor Blog en lengua no inglesa en los Lonely Planet Travel Blogger Awards, y Débora Lambrechts, de Viajeros.com. Entre los muchos comentarios que hizo sobre la ciudad, Marc no dejó de aparecer sorprendido por un tema que le llamó mucho la atención: en Buenos Aires nadie tiene monedas para el cambio. Todo el mundo, en lugar de darte el vuelto, te pide monedas para redondear el vuelto.

Ya que el 60% de los lectores de este blog provienen desde fuera de Argentina, es interesante marcar, por si alguno de ustedes piensa visitar el país, que efectivamente es muy difícil conseguir monedas. La situación ya se da desde el año pasado. Y son muchos los que están hartos de la situación, ya que en muchas ciudades las monedas son usadas para el transporte público de pasajeros. Por lo tanto, al no poder conseguir monedas, muchas personas tienen problemas para poder viajar. Por cierto, y si no lo saben, al “colectivo” -como se conoce aquí a los buses- hay que subir con las monedas, porque allí no les darán cambio. En los bancos no te dan, o a lo sumo te cambian un billete de dos pesos (el boleto mínimo de colectivo es 1,10 pesos). En las terminales de buses llegaron a vender monedas; por 100 pesos de ellas, pagabas 103 o 104 pesos. Luego de que se armó el escándalo por la cobertura de los medios, las empresas de colectivos ya no comercializan monedas.

A pesar de que esta situación se da hace tiempo, al menos en Buenos Aires todavía no se ha encarado una solución razonable, como implementar tarjetas magnéticas para los colectivos. Éstas si están disponibles para el subte / metro, pero no para los buses. Y eso que en varias ciudades de Argentina hace rato que ya hay tarjetas -Salta, por ejemplo.

Igual, no los culpo si, como a Marc, les sorprende esto de la falta de monedas. Francamente, es increíble. Lo más notable es que nadie termina de saber muy bien donde están todas las monedas que faltan, o quien las acapara. Otro misterio argentino más, claro.

Transporte publico en Lima, version 2009

Peru Enero 19th, 2009

Combis

Siempre pensé que nunca se puede conocer una ciudad si no usas el transporte público más masivo, como los micros/ buses/ colectivos, metros/ subtes y trenes suburbanos. Muchos turistas tienden a viajar casi exclusivamente en taxis o en servicios de transporte incluidos en los tours, lo cual, en cierta medida, te preserva dentro de una “burbuja” que no te permite conocer mejor los lugares que visitas. Sé que hay razones de seguridad para este tipo de comportamiento, pero a veces estas medidas son un tanto exageradas. Y, como vamos a ver más adelante, usar taxis no siempre te previene de robos u otros problemas.

Vamos por partes con el tema del transporte en Lima, por orden de utilidad para los viajeros. Al momento de escribir esta entrada, el cambio era, aproximadamente, de 3,10 soles por cada dólar.

Llegada al aeropuerto: en el hall del aeropuerto de Lima hay servicios de taxis autorizados. Contraten siempre en los mostradores, donde les darán un número y les asignarán un taxista. El servicio arranca desde 25 soles (algo menos de 10 dólares), y se encarece cuando más lejos van. Es más caro que en los taxis en la calle, pero les recomendaría, por un tema de seguridad, optar esta vez por pagar un poco más. Más adelante me explico en la parte sobre taxis.

Combis y micros: el transporte de Lima se destaca por ser un poco complicado, y buena parte de esto se provoca gracias a las agresivas combis, que hacen todo tipo de maniobra para conseguir más pasajeros. Hay un precio oficial para los boletos, que aparece en un listado de tarifas, usualmente pegado en las ventanillas de la combi. Pero este precio no siempre es el que cobran. De acuerdo a la distancia, es posible negociar la tarifa. Por ejemplo, por distancias cortas se puede pagar “china” (0,50 soles); por recorridos un poco más largos, entre 1 y 1,20 soles. En ocasiones, también depende de la demanda que exista en ese trayecto y cuán completas vayan las combis. Por la noche -después de las 22 horas- el boleto es un poco más caro; y en feriados cuesta un 50% más. Pero el precio suele ser objeto de conversación entre los cobradores y pasajeros; los segundos siempre quieren pagar como mucho un sol, y los cobradores a veces quieren un poco más. Presten atención a ese tipo de conversaciones. Por cierto, las combis suelen ser, en su mayoría, de tamaño un tanto pequeño. Si son un poco altos, van a estar muy incómodos. Si pueden, viajen en líneas de micros con unidades un poco más grandes. Si bien hay paraderos, normalmente estos micros se detienen en cualquier lugar, salvo en lugares donde haya mayor control policial, como sucede en zonas como Miraflores. En los paraderos no hay ninguna organización por cola u orden de llegada; apenas llega la combi, los pasajeros se abalanzan sobre ella. Así que si quieren subir, en particular en horas pico, preparénse para ser un poco agresivos, aunque les moleste un poco. Tampoco hay muchos miramientos con el tema de sexo o edad; el primero que llega a la combi, sube sin más. Para bajar, avisen al cobrador.

Micros de larga distancia u ómnibus: si van a viajar a provincias, sepan que Lima carece de una terminal de buses. Tendrán que ir hasta las oficinas de cada compañía, que suelen estar en zonas como La Victoria o por la avenida Javier Prado Este. Averiguen donde se encuentra la terminal de cada línea antes de comprar los pasajes.

Taxis: el servicio de taxis de Lima es altamente informal, y la mayor parte de ellos no está registrado. Si bien son más económicos que en otras ciudades latinoamericanas, el problema central es la seguridad; muchos limeños les pueden contar de casos de robos cometidos en los taxis. Por ello, si están muy preocupados por su seguridad, opten por usar servicios de autos que les recomienden en su hotel o los enviados por servicios de radiotaxi, como Taxi Real o Aló Taxis. Si de todos modos optan por tomar taxis en la calle, recuerden que éstos no tienen taxímetro. Eso significa que deben negociar previamente la tarifa antes de subir. Normalmente, el precio que te pide el taxista puede ser discutido, y pagar uno o dos soles menos a lo pedido. Ojo: si les ven pinta de gringos o turistas, es muy probable que les pidan una tarifa más alta. Consulten a habitantes locales por los precios que normalmente se pagan por el trayecto que piensan hacer. De todos modos, tengan cuidado, en particular por la noche.

En zonas un poco más alejadas de las áreas turísticas de Lima se pueden encontrar mototaxis, como los que hay en muchas ciudades de provincias. Pero si permanecen en las zonas más usuales para el turismo -Miraflores, San Isidro, Surco, Cercado de Lima, Barranco- difícilmente vean alguno.

Un dia, una foto 99

buenos aires, grupo BDV en Flickr Noviembre 21st, 2008

HUMBERTO_I

Desde hace algunos meses, hay una nueva línea de subte / metro en Buenos Aires, la primera en inaugurarse en 40 años: la H. Como por ahora tiene pocas estaciones y sólo se conecta con otras dos líneas, no tiene tantos pasajeros. Y eso nos da buenas oportunidades para tomar fotografías, como en este caso. Los andenes vacios ayudan a dejar inmóvil una parte de la escena, mientras el movimiento de la formación del subte completa las líneas de la imagen. Francamente, me encanta tomar fotos en el metro, donde las condiciones de luz muchas veces no son las ideales, pero donde encontrar objetos fotografiables no es nada complicado.

La imagen incluida en esta entrada fue tomada por Rodrigo Ruiz Ciancia, en la estación Humberto I, línea H del subte / metro de Buenos Aires, Argentina. Y fue publicada en el grupo de Blog de Viajes en Flickr, que ya cuenta con 425 participantes y casi 6500 imágenes publicadas.

Estados Unidos: transporte publico y futuro

estados unidos Agosto 14th, 2008

Es largamente conocido que, entre los países desarrollados, Estados Unidos se destaca por tener un transporte público de mucha menor calidad que Europa o incluso zonas de Asia. Los trenes en general están en muy buen estado, pero están lejos de las innovaciones en velocidad de otras zonas del mundo. Del sistema de buses mejor ni hablar; es francamente muy malo, como puede atestiguar cualquiera que los haya usado. La pregunta de muchos es: ¿por cuánto tiempo logrará sostener Estados Unidos ese modelo basado en el uso de autos privados? Un estudio muy interesante, “A Better Way to Go. Meeting America’s 21st Century Transportation Challenges with Modern Public Transit”, desarrollado por el US Pirg Education Fund, es realmente muy interesante para pensar esas cuestiones. Primero chequeen el gráfico que abre esta entrada; la evolución de los gastos en carreteras versus el crecimiento del tráfico marca claramente los enormes costos de sostener un modelo basado en el auto.Pero el problema que a muchos rápidamente les viene a la mente es el tema del consumo de petróleo. Chequeen el gráfico que se encuentra debajo, de consumo per cápita de barriles de petróleo:

Es llamativa la diferencia entre Estados Unidos y Canadá y el resto de los países que aparecen en la comparación, sobre todo con respecto a China e India, dos naciones que vienen creciendo mucho. ¿Hasta cuando se sostendrá semejante diferencia?Y el último tema que aparece bastante claro: los costos medioambientales. La diferencia de Estados Unidos frente al resto, en emisiones de dióxido de carbono, son muy claras, aunque China, por desgracia, ya no está tan lejos.

El estudio busca marcar la importancia del desarrollo del transporte público en Estados Unidos como una estrategia a largo plazo para reducir los costos para el fisco, bajar el gasto en movilidad para las familias estadounidenses y reducir el consumo de petróleo y las emisiones de dióxido de carbono. Claro que tal estrategia tendría un impacto muy relevante en muchos sectores de la economía estadounidense, tan acostumbrada a la movilidad con bajos costos, a los centros comerciales y suburbios alejados de las ciudades, y a la cultura del sedentarismo.El informe “A Better Way to Go. Meeting America’s 21st Century Transportation Challenges with Modern Public Transit”, de 82 páginas, se puede bajar desde este enlace (en inglés). Vía Street Blog.

Amtrak y la evolucion de los trenes en Estados Unidos

estados unidos Julio 22nd, 2008

Una de las notas más interesantes del número de Good es la dedicada a los trenes en Estados Unidos. A pesar de ser una de las naciones más desarrolladas del planeta, Estados Unidos no se destaca por tener la red ferroviaria más moderna. Si bien su funcionamiento actual es eficiente, en las últimas décadas muchos recorridos fueron clausurados (ver el mapa que abre la entrada, las líneas celestes son rutas que ya no funcionan) y las novedades tecnológicas no son muy abundantes. Mientras Japón y Europa han dado a conocer trenes de alta velocidad y una serie interesantes de innovaciones tecnológicas, en Estados Unidos los ferrocarriles se mantienen sin muchos cambios desde hace varias décadas.

En líneas generales, los trenes se vinculan con el resto del transporte público estadounidense. Son eficientes, pero no demasiado modernos, y sin una gran cobertura -o al menos, con una menor cobertura que en otros países desarrollados. Además, no son económicos; sus precios son bastante más elevados que los buses, incluso si tomamos en cuenta los formales -no hablo de los servicios informales que describí en New York – Washington DC, o la informalidad en buses.

Más sobre el tema en Train in Vain, la nota de GOOD (en inglés)

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