Viajes y listas en Twitter

viajes Octubre 30th, 2009

Supongo que ya lo habrán leído en otros lugares: desde hace unos días, Twitter permite crear listas de usuarios, que te armar selecciones temáticas (o cualquier tipo de selección) de cuentas en esa red de microblogging (o red social, o de nanoblogging, o como quieran llamarle). La ventaja de las listas es que se pueden ver las actualizaciones de un cierto número de usuarios de un vistazo, sin necesidad de tener que suscribirse a cada uno de ellos por separado.

Al momento de escribir esta entrada, voy por 57 usuarios anotados en la lista, pero seguramente se van a sumar un buen número más en las próximas horas.

Así que armé una primera versión de una lista de usuarios de Twitter relacionada con el tema viajes, que pueden ver en este enlace. Mi idea en esta primera etapa es ser muy amplio; me interesa agregar a la lista a todo usuario y empresa relacionada con el mercado turístico. El segundo paso, en algunos días, y cuando la lista original luzca muy extensa, es comenzar a armar versiones más puntuales y focalizadas en cuentas personales, empresas de viajes, organismos públicos, publicaciones especializadas, etc. Pero para ello aún me faltan descubrir muchas cuentas.

Por ello, chequeen la lista, y si ustedes o la empresa donde trabajan tienen cuenta en Twitter (y están relacionados con el mercado turístico, claro), me avisan en los comentarios para que los agregue a la lista. Ojo que en el listado original seguro me olvidé de gente que conozco; no se hagan los ofendidos y avisen igual :)

Blogs sobre viajes y turismo: sobre la experiencia y el futuro

teoria y conceptos Noviembre 25th, 2008

Una de las constantes que se pueden encontrar en la historia de los medios de comunicación es que los soportes nuevos suelen ser investidos de una enorme capacidad. Del cine se esperaba que matara al teatro; de la televisión, que terminara con el cine. Y la lista es más extensa. Cuando los blogs comenzaron a poblar la Red, también se los definió como “LA” plataforma de publicación personal. Todos tendríamos un blog, o varios.

Pero esto no va a suceder. Los blogs no son sinónimo de publicación personal. Son una de las plataformas disponibles. Hoy, muchos usuarios de la Red tienen sus blogs, pero muchos otros prefieren publicar en Twitter, Facebook, Flickr o Youtube. Se trata de servicios Web mucho más fáciles de mantener, que no exigen tanto trabajo y donde el centro de sus usos está en la interacción con tu comunidad de contactos.

Ya un par de años atrás, escribía en este blog que la gran utilidad de la plataforma blog en relación al mercado de viajes era, justamente, la posibilidad de recuperar la experiencia en primera persona. O sea, la experiencia del viajero sobre sus propios recorridos. Es hora de revisar esta afirmación, a la luz de la evolución de la plataforma blog, que ha ido transformándose en el lugar de publicaciones cada vez más especializadas. Ya sea por propuestas más corporativas, como las redes de blogs o los medios de comunicación tradicionales, hasta los blogs unipersonales como éste, cada vez más el terreno de los llamados “ProAms” o “professional amateurs”.

Los usuarios sólo interesados en el viaje o en averiguar datos puntuales siguen, mayoritariamente, en los foros, o se han mudado hacia las comunidades sociales. O llegan a nuestros blogs vía los buscadores. Y aunque siguen existiendo blogs de viajeros, creados puntualmente para determinados recorridos, su peso es mucho menor del que podíamos esperar algunos años atrás. De hecho, en este mercado, los blogs sobre viajes y turismo más leídos son, justamente, los que tienen una mirada más corporativa, profesional o ProAm. No es casualidad: posicionar un blog en los buscadores, para que lleguen visitantes desde allí, implica un trabajo de inversión de tiempo y trabajo, en crear nuevos contenidos, en optimizar las páginas, en pensar qué temáticas analizaremos, entre otros temas.

Entonces: el futuro parece reservar a los blogs un lugar cercano a los usuarios más interesados en crear contenidos de mayor nivel de elaboración. Dentro de esos usuarios, creo que la clave de la diferenciación sigue siendo la misma: la recuperación de la experiencia del viaje, en primera persona. Pero junto a ello, se abren otras estrategias de diferenciación: analizar tendencias, brindar información detallada sobre costos y calidad de servicio de las empresas del sector; entre otros. Será una manera de plantear una agenda y una narrativa diferenciada de los blogs que cubren destinos con información de tercera mano, o que hacen copy&paste, o que abusan de la nota de color -o que al menos la privilegian frente a la información más útil. De todos modos, estamos todavía en medio de muchos cambios, y esta tendencia “profesionalizante” de los blogs puede ser sólo una etapa de la evolución histórica del soporte.

La imagen que abre la entrada es una captura de pantalla de cómo lucía este blog en diciembre de 2003, cuando usaba el ahora discontinuado Pmachine como gestor de contenidos (y ése fue el segundo gestor; el primero, que usé por un mes y medio, fue B2). Pmachine ya no existe más y fue reemplazado por Expression Engine. La migración a Wordpress fue en septiembre de 2004.

Good, o como innovar un poco en el mercado de revistas

negocios Julio 21st, 2008

Algunas semanas atrás, comentaba sobre un hecho que me parecía bastante interesante: lo mal que se estaban posicionando las revistas de viajes en español en Internet. Muchas de ellas no tienen casi propuestas; apenas si publican alguna nota, o sólo se limitan a dar a conocer el índice de contenidos. Y no mucho más. ¿No es hora que las revistas de viajes comiencen a innovar, sobre todo cuando hay una segura certeza que las ventas en papel van a comenzar a bajar en el futuro cercano?

Un ejemplo interesante es Good, una revista que encontré en el aeropuerto JFK de New York. La compré porque se trataba de un número especial dedicado a viajes, pero la revista aborda diferentes temáticas en cada salida bimestral. Hay varias novedades en Good. Primero, que compran las notas a sus autores por sólo seis meses; luego, ellos pueden usarlas para lo que quieran. Mientras están en poder de Good, están bajo licencia Creative Commons en Internet; luego, los autores deciden que hacer, aunque ellos los alientan a conservar el mismo licenciamiento. Dos, cada vez que alguien se suscribe, el 100% de ese pago va a una ONG de una lista que se publica en el sitio de Good. Tercero, tienen un excelente sitio Web, que complementa de manera muy inteligente el excelente diseño de la revista.

La pregunta, claro, es: ¿de qué vive Good? En principio, de la publicidad, que tiene, y mucha. Pero, a pesar de su importante vinculación con las ONGs, es una empresa que debe tener rentabilidad para sobrevivir. Sé que me dirán que no es un modelo repetible fuera de Europa Occidental o Estados Unidos, y que en América Latina, por ejemplo, no se podría llevar a cabo. Y se trata, claro, de un razonamiento bastante fundado en nuestra experiencia. Pero lo que me interesa marcar es como Good tiene una serie de innovaciones destinadas a plantear su viabilidad a futuro. ¿Por qué comprar notas y no permitir su difusión en Internet, si con eso se cercena sus posibilidades de ser leídas por más personas? ¿Por qué asegurarse derechos de autor a perpetuidad si el contenido pierde actualidad rápidamente y además, quieras o no, terminará siendo publicado en la Red? ¿Por qué no permitir, pasado un lapso de tiempo, que los autores usen sus propios textos para lo que quieran?

A todas esas preguntas, le tienen que sumar que la revista realmente ha pensado a Internet como parte de un proyecto global. Lejos de partir del modelo “armamos la revista en papel y después vemos que hacemos con la Web”, en Good ambos lados son vistos como parte integral del mismo planteo editorial.

¿Falta mucho para que veamos proyectos editoriales sobre viajes en España y América Latina que tengan en vista que la Web y el papel deberían formar parte del mismo planteo? Porque, de otra manera, vamos a quedarnos en lo mismo de siempre: proyectos en papel que asumen que para lo único que sirve la Red es para canibalizarle las ventas. Y que, por ello, no publican casi nada en la Web, y la desaprovechan como plataforma de negocios. Si se niegan a entrar en ella, entonces después no se quejen cuando los usuarios escaneen la revista y la suban a una red de P2P para que la baje quien quiera.

Si quieren ver las notas del número sobre viajes de Good, vayan a este enlace (voy a comentar alguna mañana). Sobre el tema de la relación entre revistas de viajes e Internet, pueden ver esta entrada anterior de Blog de Viajes: Papel e Internet, de la grafica a lo virtual

Papel e Internet, de la grafica a lo virtual

turismo Junio 11th, 2008

Muchos medios gráficos no saben muy bien que hacer con Internet. A excepción de los diarios, que hace tiempo vienen con una fuerte estrategia de posicionamiento en la Red, la mayor parte de los emprendimientos en papel aún ven a la Web como una especie de competidor que les roba a los clientes que pagarían por las revistas.

El caso de las revistas y medios especializados en turismo me parece bastante llamativo. Prácticamente no conozco un sitio de alguna de ellas que realmente me guste. Estoy hablando de manera general, ya que se podría encontrar algún caso interesante. Pero la mayoría apenas si publica los sumarios y algún contenido extra -si conocen casos de revistas de viajes que sean un poco más generosas con el tema contenidos, avisen en los comentarios.

A esta altura, me parece muy evidente que, si ya no están publicando sus contenidos completos en Internet, lo terminarán haciendo en algunos años -aunque sea bajo un modelo de suscripción paga. Pero la estrategia de “no estar en Internet para que no lean gratis mis contenidos” es bastante mala; cuando quieran posicionarse en la Red para poder seguir dentro del negocio, ya habrá cientos de sitios que tendrán un espacio ganado.

Ahora bien: si no quieren publicar el contenido de sus revistas, ¿por qué no comienzan a posicionar sus sitios con materiales generados sólo para Internet? ¿Tan complicado es tener una serie de blogs especializados, foros, y alguna herramienta social para extender la experiencia del papel a la página Web?

Es notable, además, cómo muchos de los sitios que tienen las empresas que vienen de la gráfica se piensan con criterios que coartan el acceso a los contenidos como una forma de “garantizar” el negocio. Un ejemplo es la publicación de feeds incompletos. Como la publicidad se encuentra en la página Web, asumen que, al poner el texto truncado en el feed, el usuario irá directo al sitio para seguir leyendo. Lo único que sucede, simplemente, es que los usuarios optar por borrar tu feed de su lector, y listo. A ver si se dejan de molestar con los feeds incompletos, no sirven para nada.

¿No quieren publicar sus contenidos en la Red porque esperan que los usuarios sigan pagando por la edición en papel? ¿Y no sería bueno entonces pensar en tener alguna estrategia para posicionarse en Internet, para cuando el papel comience a decaer -aún más- en ventas y el negocio se traslade sobre todo a la Web?

NOTA: Los contenidos de esta entrada se dispararon después de terminar de leer la tesina de licenciatura de Martina Intronati sobre la planificación de una revista de viajes, que evalué esta semana.

Guias de viajes, Internet y crowdsourcing

internet Junio 3rd, 2008

Tienen que viajar a un destino determinado. Ingresan a Internet, y se dedican a buscar información y clasificarla. Es una acción bastante común para muchos viajeros hoy en día. Y ahí surge una pregunta: ¿se podría hacer negocios con ese tipo de necesidades? Por ejemplo, tener un servicio Web por el cual una persona ingresa, dice qué destino va a visitar, y me ocupo de generarle una guía a partir de material disponible en la Web.

Y parece que alguien piensa que, efectivamente, allí hay un negocio. El servicio se llama Offbeat Guides, y es propiedad de David Sifry, más conocido por ser durante mucho tiempo el CEO de Technorati. ¿Y dónde está el negocio? En cobrar por la generación de una guía en base a material gratuito. Si quieres recibirla por correo, en versión impresa y a color, te costará 25 dólares y tardará cuatro días en llegar (en Estados Unidos). Si la prefieres en PDF y por correo electrónico, saldrá 12 dólares y te llegará al instante.

Por un lado, parece un servicio claramente destinado a aquellas personas que no tienen mucha idea de cómo buscar en Internet, o que no quieren usar su tiempo para ello. Pero pagar por una guía que estará generada con materiales públicos, y que pueden verse en sitios como Wikipedia y Flickr, no me parece una propuesta muy valiosa para muchos de nosotros. Al fin y al cabo, la Red está llena de blogs que reciclan contenidos de terceros y se la pasan escribiendo sobre destinos que jamás han visitado…Por cierto, por ahora Offbeat Guides está en beta cerrada, y hay que esperar para probar el servicio (más información, en inglés, en TechCrunch).

The Nose

buenos aires Mayo 16th, 2008

Buenos Aires es desde hace un par de años un polo de atracción turística; nunca habíamos visto tantos visitantes internacionales en nuestra ciudad. Y la cantidad de medios dirigidos a esos turistas extranjeros creció, en particular aquellos escritos en inglés. Un caso es The Nose, un periódico bimestral gratuito, que me alcanzó hace unas semanas Fernando Amdan, con quien nos conocemos desde la época de una revista para pymes llamada ExpandIT -yo la editaba y él colaboraba.

La propuesta es simple: una guía de cosas para hacer, con una agenda y una selección de notas sobre bares, fútbol, arte urbano y música -entre ellas, claro, el tango. El público: viajeros que llegan a Buenos Aires y quieren organizar sus propios recorridos y conocer mejor la ciudad.

En la página central, hay una nota sobre PH15, una organización que armó un taller de fotografía para chicos de Ciudad Oculta, una de las áreas más pobres de Buenos Aires, y ahora se dedica a hacer muestras con ese material. Y le da así una oportunidad de expresión a todos estos chicos.

Una columna muy útil: Tricks of the pocket tiene una lista orientativa de precios en la ciudad. Es una buena iniciativa, en particular porque a los turistas que no hablan de manera fluida el español no es raro que les cobren de más. Aunque no esperen que les cobren esos valores en Puerto Madero -y con la inflación que hay hoy en Argentina, diría que van a tener que actualizar seguido ese listado.

La revista se distribuye de manera gratuita en muchos puntos de la ciudad de Buenos Aires -debajo les dejo el enlace a la página oficial y otro a una nota sobre The Nose.

Página oficial de The Nose
El olfato de los viajeros (nota en el diario argentino La Nación).

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