Alojamiento en Ilha Do Mel, Brasil, version 2009

brasil Diciembre 16th, 2008

ilha do mel map

En las últimas semanas tuve muchas consultas por Ilha Do Mel, un destino que visité en 2006 y que era bastante poco conocido en Argentina. Pero parece que más gente está interesada en visitarlo, así que comencé a revisar mis libretas y folletos para armar una lista de alojamientos y cámpings. Es probable que algunos de los datos no esté del todo actualizado, en particular los teléfonos -las páginas Web las chequeé y funcionan todas las listadas.

Pero antes de la lista, algunas aclaraciones.
Read the rest of this entry »

Alquileres: la discusion por los precios en Argentina y Brasil

argentina, brasil Noviembre 21st, 2008

El diario argentino El Cronista publicó hoy una nota donde toman un informe de Reporte Inmobiliario para comparar los precios de los alquileres en Brasil y Argentina, para este verano austral. Cito:

De acuerdo con un relevamiento realizado por la consultora inmobiliaria Reporte Inmobiliario, alquilar un departamento en Brasil costará, en promedio, un 34% más que en cualquier lugar de la costa argentina. Mientras que por pasar la primera quincena de enero en Pinamar, Villa Gessell, San Bernardo o Mar del Plata se debe pagar una media de u$s 1338, en la costa brasileña el promedio toca los u$s 2033.

Ahora bien: en la parte de los comentarios, y de manera casi unánime, los usuarios dicen que tales datos no son realistas, y que los precios están inflados para perjudicar a Brasil. De paso, varios sugieren que se trata de una publinota, y señalan que Reporte Inmobiliario tiene intereses creados a la hora de favorecer destinos en Argentina.

Por ejemplo, el usuario veraneante dice:

Evidentemente, Reporte Inmobiliario que opera 90 % de sus productos y servicios en Argentina,va a informar de la conveniencia de veranear en el país, pero el analisis es totalmente irreal.

Y el usuario pablo vega dice

Ademas de no decir para cuantas personas y en que zonas (obviamente comparables) no dicen si se refieren a precios de comida incluidos.Tengo los precios actualizados de enere feb y marzo 2009 de argentina y brazil y salen exactamente igual en zonas comparables, epocas y mismo nivel de servicios, la unica diferencia de precio esta en el costo del viaje que obviamente es mas caro a brazil-

No me interesa tanto discutir aquí sobre cuán acertados son los juicios de los comentaristas de El Cronista. Más bien, hay otras cosas que me interesa señalar. La primera, que cuando los medios de turismo comiencen a abrir más sus notas a los comentarios, realmente vamos a ver cosas sorprendentes, como se da en este caso, donde sin ningún problema cuestionan tanto la pertinencia de la nota -un palo al medio, desde ya- y la calidad de la fuente. Segundo, que es bastante común que, cuando llega el verano, en varios medios argentinos comiencen a salir notas en secciones como sociedad y policía -nunca en suplementos de turismo- donde hablan de los peligros de Brasil, algo que ya señalamos en la entrada Ola de robos en Brasil, una tradicion de los medios argentinos.

La nota completa de El Cronista se puede leer en este enlace. Y el informe de Reporte Inmobiliario, en este enlace.

Crónicas de Ilha do Mel II

brasil Marzo 15th, 2006

Como decía en la entrada anterior, en Ilha do Mel no queda otra que caminar, ante la saludable ausencia de autos y rutas. Y como parte de esa caminata, mi esposa Maryori se dedicó a tomar nota de las distintas posadas y bares que había en las zonas de Nova Brasilia, Praia do Farol y Praia do Fora, y esos datos produjo este simpático mapa:

ilha do mel map


Las referencias a los lugares que mencionaré en la entrada pueden buscarlos en el mapa, para ubicarse mejor.

Nuestra estadía fue en la posada Caminho do Farol, que en algunas guías figura con el nombre de Dona Tunica -de hecho, les conviene preguntar por ese nombre, porque todos lo conocen así. Pagamos 35 reales por una doble, por día. Llegamos un sábado a las cinco de la tarde, cuando ya había muchísima gente en la isla. Como el tren Serra Verde Express llegó a Paranaguá un poco tarde, nos retrasamos mucho, y al arribar ya habían alquilado la habitación, a pesar de que habíamos hecho la reserva por teléfono desde Curitiba. Cuando ya me veía durmiendo en la playa -no había lugar en ninguna posada-, quien manejaba el lugar, y a quien todos llamaban simplemente Pelé, nos cedió su habitación. La razón: estaría trabajando toda la noche en la fiesta de los navegantes, así que no necesitaba la habitación. Al otro día se fue mucha gente y nos pasaron a una habitación en la punta, más grande, pero también terriblemente calurosa.

A caminar

Y es que en verano la isla es realmente un infierno. Por las noches, la temperatura baja un poco, pero aún así se hace difícil dormir. Lleven repelente del bueno, porque hay muchísimos pernilongos -el simpático nombre que en Brasil dan a los mosquitos. Y por supuesto, mucho protector solar, salvo que quieran que su piel no sirva ni para donarla.

En toda la isla hay un virtual monopolio de Skol, que no es justamente la cerveza brasileña que más me gusta. Encima, costaba 4 reales en todos lados -en Rio, depende el lugar, salía de 2,50 a 3 reales. Pero la sirven, como en toda Brasil, tan gelada, que dan ganas de tomar más y más. Ya saben: las cervezas vienen con una especie de termo, cariñosamente conocidos como camisinhas, que la mantienen siempre fría. Por ello, los vasos son pequeños, para servirse poco, y mantener el resto en el termo, bien frío. En el único lugar donde vi que vendían Bohemia, una cerveza a mi gusto más rica, era en A toca do abutre, un bar en Nova Brasilia, que tiene precios más altos que en el resto de la isla. La Skol cotiza 4,50 y la Bohemia, 5,50.

Nuestro lugar favorito para comer fue Barranco, justo en la entrada a Praia de Fora. Un peixe surf, con milanesas de pescado, casquinha de Siri, arroz, papas fritas y ensalada -tienen la foto debajo. Costaba 28 reales, y alcanzaba tranquilamente para dos personas. En general, la comida que obviamente hay que comer es en base a pescado, que no es demasiado caro. Pero un almuerzo o cena, con un par de cervezas, cuesta de 25 a 35 reales más o menos.

Peixe surf

Un consejo básico: además de no olvidar el repelente -compren el más fuerte que encuentren, como el Off de color verde- y un buen protector solar, sí o sí hay que llevar una linterna. Por la noche las trilhas no tienen iluminación, así que para ir de un lado a otro de la isla tienen que llevar su linterna. Están avisados.

Un punto que causará escozor a más de uno es que el agua corriente -o sea, la que sale de las canillas- tiene un color amarillo muy oscuro. Como hace mucho calor, es más que recomendable tener bastante agua, tanto para tomar como para lavarse los dientes. En pocos lugares de la isla se consiguen las botellas de litro y medio.

Praia Grande

Sé que se estarán preguntando: ¿vale la pena ir a Ilha do Mel? La verdad es que me parece que las fotos que ido publicando en ésta y la entrada anterior dicen todo. Realmente, es un gran lugar para los que quieren una experiencia no urbana para disfrutar la playa, en aguas muy tranquilas y cálidas. Surfers, en Ilha do Mel no hay muchas olas, así que no hay mucho que hacer por allí. Por cierto, hay muchas posadas en la zona de Praia das Encantadas, pero por allí no estuvimos. Si alguien pasó algunos días allí y quiere decir algo, puede dejar su aporte en los comentarios.

Crónicas de Ilha do Mel I

brasil Marzo 14th, 2006

En Ilha do Mel, lo relevante no son las playas, ni su vegetación, ni la distancia, ni el sol. Lo importante es la experiencia de estar en un lugar que combina playas, vegetación, y la ausencia de autos y rutas. En Ilha do Mel se camina, se anda en bicicleta, y nada más. Lo que hay son senderos que ni siquiera tiene luz por la noche. Caminar por allí en las noches es imposible si no contamos con una buena linterna.

Praia de Fora

A la Isla de la Miel, como se diría en español, se puede llegar en barco desde dos puntos: Paranaguá y Pontal do Sul. Desde el primero, más cercano a Curitiba y punto de llegada del tren Serra Verde Express, el viaje tarda dos horas, y cuesta unos 11 reales. Para quienes conocen, se tratan de “lanchas” similares a que se usan el río Tigre de Argentina o el Amazonas peruano, un estado un poco más conservado. Desde Pontal do Sul se tarda media hora y se paga 6 reales, pero el problema es que para tomar micros de larga distancia hay que ir sí o sí a Paranaguá, que está a dos horas de viaje.

La ciudad importante más cercana a Paranaguá es Curitiba, pero se puede llegar en micro desde San Pablo, Río de Janeiro y Porto Alegre sin mayores problemas.

La isla tiene una cantidad importante de posadas, pero es lo suficientemente grande como para parecer siempre vacía. De hecho, las playas siempre tienen mucho lugar disponible, incluso en temporada alta. De noviembre a marzo, la demanda de alojamiento es mucha, en particular los fines de semana. Así que reserven de antemano, porque de otra manera se quedarán a dormir a la intemperie. Los precios van desde los 30 a 60 reales promedio por una habitación para dos personas con baño. Por lo general, las instalaciones en las posadas son más bien mínimas; las habitaciones por lo general incluyen ventilador -durante el verano el calor es casi insoportable.

Praia do Farol

A excepción de Praia Grande, todas las playas tienen aguas increíblemente calmas, en especial Praia do Farol. Da la sensación de estar en una gran piscina. Y la temperatura del agua es superior a la de zonas como Florianópolis.

En nuestro caso, nos quedamos en la zona cercana a Praia do Farol, y se desembarca en la zona conocida como Nova Brasilia. El otro punto de desembarque en la isla es Praia das Encantadas, pero allí no estuvimos. En esa parte también hay muchas posadas, pero hay menos barcos que a Nova Brasilia.

Hay realmente bastante cosas para contar de Ilha Do mel: recorridos, lugares donde alojarse, donde comer. Vamos a ir contando esos detalles durante la semana, a medida que tenga un poco más de tiempo para escribir. Paciencia :) .

El faro

Cronicas cariocas VI: mas de Santa Teresa

brasil Febrero 20th, 2006

Nuestra estadía en Rio de Janeiro fue en la pousada Casa Aurea, que se encuentra justamente en la rua Aurea de Santa Teresa. Su página Web se encuentra en portugués, inglés, español, francés y alemán. Encontramos el lugar vía Internet, y tras encontrar algunas buenas referencias del lugar en algunos fotos, optamos por reservar allí. Además nos pareció interesante quedarnos en una zona de Rio no ligada a la playa, y que aparecía no sólo como tranquila sino también como arquitectónicamente original. Después veríamos que esa decisión tendría cosas buenas como malas.

La pousada es manejada por Cornelius Rohr, pero todo el mundo lo llama simplemente Otto. Él es el anfitrión, y hay que reconocer que hace muy bien su trabajo en ese sentido. Es una excelente fuente de información sobre Rio, y no tiene problemas incluso en prestar algunos de sus materiales. Un dato: llegamos a Rio un domingo, y sólo teníamos dólares. Como ese día es bastante difícil encontrar un lugar donde cambiar moneda, Otto nos prestó 70 reales para que fueramos a comer. O sea, ni siquiera nos conocía, pero no tuvo problemas en ayudarnos con ese tema. Por cierto, Otto habla muy bien el inglés -además del portugués, obvio- pero no español. Aunque otros miembros del staff si lo manejan.

El desayuno en Casa Aurea

Hay que reconocer que la Casa Aurea tiene, definitivamente, lo que, en plan un poco esencialista, llamaríamos “una atmósfera carioca”. O sea, todo se hace con mucha tranquilidad. Nada de stress, o de apuros, o de nervios. Siempre hay tiempo para charlar, o para tirarse a leer en la hamaca. Tal parsimonia puede alterar, claro, a más de un viajero pasado de revoluciones. De hecho, a la hora del desayuno, hay que llegar a la mesa en estado zen, dispuestos a esperar un rato a que vayan llegando las cosas. Si por alguna razón están muy apurados a salir en el horario del desayuno, les recomendaría que agarren sus cosas y se vayan a un bar. En la Casa Aurea no hay lugar para el apuro :) . Por cierto, no sirven el desayuno demasiado temprano; el horario arranca después de las nueve de la mañana, y más bien les diría que hay que aparecer por el patio un rato más tarde. De todas formas, yo les recomendaría esperar, porque el desayuno vale la pena, e incluye mermelada de guayaba. La atención muy personalizada y cálida, lejos de la frialdad de los hoteles. Por cierto, si tienen suerte incluso podrán ver a los monitos saguí que se encuentran saltando en los árboles que están en la parte posterior del patio. Para los que sufren por el tema de los mosquitos, hay mosquiteros disponibles en los armarios, y que se pueden colocar fácilmente sobre la cama -hay un gancho en el techo preparado para ello. Los cuartos tienen ventiladores.

Casa Aurea

Hay varias características más para agregar en el lado positivo. El lugar es realmente lindo, y el patio realmente tiene mucho lugar para descansar. Hay varias mesas para comer y charlar, y en general todo el tiempo la gente allí está muy en plan “nada de stress”. Como además el barrio es muy tranquilo, es un sitio ideal para relajarse. Hay Internet gratis las 24 horas, aunque por desgracia los días en que estuvimos hubo muchos problemas al respecto -la conexión sólo anduvo un día y medio sobre cinco de estadía, mejor ni me pregunten el nombre del proveedor del servicio. También pueden usar el servicio de llamadas vía Skype, aunque esto desde ya sólo es posible si anda Internet.

Tienen guías a disposición de los viajeros, como Lonely Planet, Rough Guide, Fodor’s, etc. Hay una heladera con cervezas y gaseosas a disposición de los huéspedes todo el día; cada vez que sacamos algo, sólo debemos anotar nuestro nombre en la lista y nos cobrarán todo al final. También hay revistas, la mayor parte de ellas en portugués, como Veja. Hay servicio de lavandería también, pero se aplica el mismo ritmo que al tema desayuno. Si están muy apurados porque se quedaron sin nada que ponerse, avisen de antemano de la urgencia.

La noche en Casa Aurea

Nuestra habitación estaba en la parte de abajo, pero como la geografía de la zona, asentada sobre el cerro, es bastante compleja, a la vez que estábamos en la parte de abajo del patio, teníamos acceso al balcón que daba a la otra calle. El cuarto tenía heladera, aunque en el caso de que su habitación no disponga de una, pueden utilizar la que se encuentra en la zona del bar, en el patio.

Por cierto, a algunas horas del día es posible que Otto no esté, y esa ausencia se nota. A veces no sabíamos a quien preguntarle alguna duda, cosa que no pasaba si el anfitrión estaba dando vueltas ahí. Es un detalle menor, pero puede ser importante en algunos momentos del día.

Monkeys go to Santa Teresa

El costo por día de una habitación doble con baño privado es de 120 reales, lo cual está en línea con otras posadas y hostels de Rio. Alojarse en Santa Teresa es realmente muy interesante. La zona realmente es muy tranquila y atractiva. Tiene su lado malo si les gusta salir mucho de noche, y deben depender de los taxis. Muchas veces, los taxistas querrán cobrar algún recargo para llevarnos hasta Santa Teresa, ya que dicen que a la vuelta no encuentran pasajeros para levantar -cosa que no pasa si van para el lado de Ipanema, por ejemplo. Y si están en plan playa, lo más razonable es que se queden por la zona de Ipanema, Copacabana o Leblon, ya que de allí tendrán acceso más rápido. Ahora, si les interesa el tema carnaval, desde Casa Aurea están a no más de 10 minutos de taxi del sambódromo, mucho más cerca que si se quedaran en Ipanema, la zona típicamente turística de Río. Consulten antes los precios en todas las posadas y hostales, porque para esa época del año hay que reservar por varias noches y los precios suben (lo mismo pasa para año nuevo).

blank