Dinamarca, con el pasaporte mas buscado

viajes Marzo 10th, 2009

My collection of passport stamps

157: esa es la cantidad de países que pueden visitar, sin necesidad de pedir visa, los ciudadanos daneses. Tal número convierte a los pasaportes emitidos por ese país en aquél que permite viajar sin trámites a la mayor cantidad de naciones. Pero no se separan demasiado del segundo puesto, donde se ubican Finlandia, Portugal e Irlanda, con 156. Luego, hay una larga cantidad de países, principalmente europeos, que no necesitan visados en 150 a 155 países. Por ejemplo, el pasaporte español permite el acceso a 154 países sin visado.

Del otro lado de la lista, el pasaporte de Afganistán es el que obliga a pedir más visas, ya que permite viajar únicamente a 22 países sin necesidad de trámites.

¿Y cómo andamos por América Latina? Allí el primer puesto lo comparten Argentina y Chile, con 127 países sin visa. Detrás vienen Brasil (122); Uruguay (118); México (114); Venezuela (111); Costa Rica (108); Paraguay (104); Guatemala, Honduras y Panamá (100); El Salvador (98); Nicaragua (93); Bolivia (65); Perú (62); Ecuador (58); y Colombia (48). Si se me pasó algún país, me avisan.

De la lista de América Latina, y si lo comparamos con otras regiones del mundo, no salimos tan mal parados, con 11 países por encima de las 100 naciones sin visa. Por desgracia, algunos pasaportes de la región no permiten a sus ciudadadanos zafar de los trámites -como los casos de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia- pero en algunos casos ese tema está muy ligado a decisiones políticas -algo bastante obvio en el caso de Colombia, país que en muchos lugares del mundo asocian sin más a “narcotráfico”.

Ahora, lo malo es que puedo entrar a 127 países en todo el mundo pero por ahora sólo podría visitar Uruguay. Y eso si me pongo a ahorrar un poco :P .

El listado completo de países y la cantidad de países en donde no tienen que solicitar visa fue elaborado por la consultora Henley and Partners, y pueden bajarlo desde este enlace (PDF). Encontré los datos en The Economist.La foto que abre la entrada fue tomada por hjl y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

China y el siglo chino 1

asia, china Febrero 2nd, 2009

Haze of pollution in Beijing

En los últimos días, me encontré con varios libros que analizan lo que se denomina “el siglo chino”. La idea: que el crecimiento de China hará que este país se transforme en unas décadas en la nación económicamente más poderosa de la Tierra. En el mercado turístico, por ejemplo, se espera que para 2020 China sea la nación más visitada, y que los turistas de ese país, gracias a la progresiva liberalización económica, comiencen a llegar a muchas partes del mundo. En un planeta donde hay unos 800 millones de viajeros internacionales al año, que el 10% de la población china comience a viajar fuera de su país aportaría de 120 a 150 millones de viajeros extra.

Pero una cosa es que China se transforme en la principal economía del mundo, y otra que este país logre establecer un proceso político de hegemonía sobre el resto del mundo. Como muchos saben, la capacidad de Estados Unidos de transformarse en una potencia imperial fue una combinación de capacidades económicas y culturales. Este último punto es clave: Estados Unidos ha logrado universalizar sus formas de ver el mundo a través de una impresionante producción de filmes, libros, programas de televisión, e incluso a través de una popularización evidente del inglés en las últimas cinco décadas.

La segunda economía del mundo en este momento, Japón, aparecía en la década del ‘80 como la potencia por venir. No sólo tenía una gran importancia económica; también podía ofrecer una notable producción cultural hoy conocida en todo el mundo, basada sobre todo en el manga y el anime.

Todo esto desemboca en una pregunta: ¿puede China transformarse en una potencia hegemónica mundial cuando sus producciones culturales aún no logran popularizarse en el mundo? Hay una razón para esta no popularidad: el férreo control que el partido comunista chino ejerce sobre cualquier forma de expresión. Ese control, combinado con la represión política, ha permitido que China crezca a tasas altísimas y que buena parte de la población tolere condiciones de vida que en otras partes del mundo hubieran llevado a explosivas rebeliones masivas. Pero, a la vez, condena a China a una producción cultural masiva que carece del atractivo de la producida en Estados Unidos y Japón. No creo que a ninguno de ustedes les interese demasiado leer o ver cosas que glorifican un partido, o cierta visión del pasado al servicio de intereses partidarios muy precisos.

Léase bien: no digo que NADA de lo producido en China no pueda popularizarse en el resto del mundo. Lo que afirmo es que, medido por su relevancia económica, China ha producido muchos menos productos mediáticos populares que Estados Unidos y Japón. Si nos atenemos a experiencias históricas anteriores, parece muy complicado poder construir una hegemonía política global si se carece de la capacidad de crear productos globales, que traduzcan, en términos simbólicos, el poder económico de una nación.

La seguimos mañana

La imagen que abre la entrada, donde se ve a Beijing detrás de una densa niebla por la polución, fue tomada por Addictive Picasso y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Lo subdesarrollado y lo economico

turismo Agosto 25th, 2008

Day 4 - Paying off debtHay una idea bastante extendida entre muchos turistas, en particular aquellos que, desde países más desarrollados, llegan a otros más pobres: todo tiene que ser muy barato. Obviamente, tal asunción de sentido común a veces es cierta, pero muchas veces no tiene mayor sentido.

En cualquier nación poco desarrollada, por lo general el costo del hardware tecnológico y del acceso a las comunicaciones suele ser caro. Y esto puede extenderse a libros, hoteles y restaurantes.Hay varias explicaciones simples. La primera es la importación: si ciertos productos se traen desde otros países, seguramente serán más caros, salvo que nos encontremos con lugares donde hay mucho contrabando. Y en el caso de las comunicaciones, por ejemplo para celulares e Internet, dependen de la oferta existente. Naciones que tienen empresas muy dominantes o incluso monopólicas pueden no tener un buen servicio, o cobrarlo carísimo.

La segunda explicación está ligada con el mercado turístico: los enclaves urbanos que suelen ser visitados por los turistas, en particular los internacionales, tienen precios más altos que otras zonas de la misma ciudad. Eso se extiende a los valores de hoteles, bares y restaurantes, y puede llegar a las artesanías y otros productos. El precio incluso puede aumentar porque, como se sabe, muchas veces se cobra “por la cara” o “por el acento”. O sea, acento extranjero, unos cuantos dólares de recargo…Tercero, si se piden servicios de “primer mundo”, como hoteles cinco estrellas, se pagan como en el primer mundo. ¿Esos valores no tienen mayor relación con otros costos de la economía local? Si quieren eso, mejor que busquen alojamientos que sean propiedad de personas locales, o en áreas no tan turísticas. También hay que revisar el tema de los impuestos locales y la oferta disponible en relación a quienes demandan esos establecimientos. Es conocido el caso de países africanos donde los pocos hoteles de varias estrellas tienen precios muy elevados. ¿Los ocupan masivamente los turistas, como para justificar tal valor? No, por lo general sus habitaciones son demandadas por organismos internacionales de ayuda y ONGs, que pagan altos valores por esas ubicaciones.

¿Alguna idea más sobre las razones por las cuáles las naciones más pobres pueden tener precios más altos, o similares, al de naciones más desarrolladas, a pesar de que los habitantes locales ganan sueldos muy bajos?

La idea de esta entrada me surgió a partir de Poorer Countries are Not Always Cheaper, en HoboTraveler. La imagen que abre la entrada fue tomada por quaziefoto y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Failed States Index Scores 2008

politica Julio 27th, 2008

Failed States Index Scores 2008: un índice que releva cuán fallido es un estado nacional, a partir de una serie de indicadores económicos, sociales y demográficos. Más arriba está el país en este índice, más fallido es como estado (vía Elia).

blank