Sobre movilidades y viajes
teoria y conceptos Abril 8th, 2009
Cuando este blog arrancó, ya más de cinco años atrás, uno de los objetivos era desarrollar algunas ideas específicas sobre lo que se conoce como “movilidades”. Esto es, que las formas de desplazamiento no se limitaban únicamente a cuestiones espaciales. Por ello, me pareció interesante retomar, de manera muy resumida, aquellas temáticas, a partir de una clasificación de movilidades que realiza Tim Cresswell en su libro On The Move. Al final de la entrada, hay una lista de entradas anteriores sobre el tema de movilidades.
Por cierto, las tres formas de movilidad aquí descriptas no operan por separado. Se relacionan entre sí, y lo más normal es que se superpongan. Desde donde las analicemos es ante todo una discusión metodológica.
En primer lugar, tenemos la llamada “movilidad física”, que es empíricamente observable. Es la movilidad que analizan los planificadores de flujos de viajeros, la que es seguida por los circuitos de televisión y sistemas biométricos de los aeropuertos, la que es censada y tabulada en los puestos de frontera. Aquí, movilidad es desplazamiento físico, y es también la idea más tradicional de viaje, en tanto recorrido físico de un lugar a otro.
En segundo lugar, tenemos las representaciones sobre la movilidad que aparecen en la literatura, el cine, los medios. Aquí entran temas como la significación del viaje, su uso como metáfora en múltiples instancias de nuestra vida, el uso que los medios hacen de la movilidad como algo deseable y objeto de consumo. Desde ya, las dimensiones ideológicas sobre la movilidad alcanzan en este punto una relevancia central.
Y en tercero, la movilidad en tanto práctica. Como una forma de sentir el mundo. En cierta medida, ésta ha sido la dimensión de las movilidades que siempre me ha interesado más: el viaje como experiencia, algo que no sólo incluye nuestras representaciones sobre el mundo. Implica poner en acción a los sentidos, al cuerpo, a nuestra capacidad de interacción con los demás. Se trata de un terreno muy interesante para el trabajo de corte etnográfico o de campo.
Entradas anteriores sobre el tema movilidades:
Movilidades
Sobre medio ambiente y movilidades forzadas
Movilidades 2
Movilidades naturalizadas
Movilidades movilizadas
Sobre movilidades y configuraciones sociales / espaciales
Vigilancia y movilidades
Referencia bibliográfica
Cresswell, Tim (2006) “The production of mobilities: an Interpretative Framework” en On the Move. Mobility in the Modern Western World. New York, Routledge.
La imagen que abre la entrada la tomé en enero de 2008 en New York, en la Quinta Avenida, frente a la biblioteca pública dedicada a las ciencias sociales.


Es largamente conocido que, entre los países desarrollados, Estados Unidos se destaca por tener un transporte público de mucha menor calidad que Europa o incluso zonas de Asia. Los trenes en general están en muy buen estado, pero están lejos de las innovaciones en velocidad de otras zonas del mundo. Del sistema de buses mejor ni hablar; es francamente muy malo, como puede atestiguar cualquiera que los haya usado. La pregunta de muchos es: ¿por cuánto tiempo logrará sostener Estados Unidos ese modelo basado en el uso de autos privados? Un estudio muy interesante, “A Better Way to Go. Meeting America’s 21st Century Transportation Challenges with Modern Public Transit”, desarrollado por el US Pirg Education Fund, es realmente muy interesante para pensar esas cuestiones. Primero chequeen el gráfico que abre esta entrada; la evolución de los gastos en carreteras versus el crecimiento del tráfico marca claramente los enormes costos de sostener un modelo basado en el auto.Pero el problema que a muchos rápidamente les viene a la mente es el tema del consumo de petróleo. Chequeen el gráfico que se encuentra debajo, de consumo per cápita de barriles de petróleo:
Es llamativa la diferencia entre Estados Unidos y Canadá y el resto de los países que aparecen en la comparación, sobre todo con respecto a China e India, dos naciones que vienen creciendo mucho. ¿Hasta cuando se sostendrá semejante diferencia?Y el último tema que aparece bastante claro: los costos medioambientales. La diferencia de Estados Unidos frente al resto, en emisiones de dióxido de carbono, son muy claras, aunque China, por desgracia, ya no está tan lejos.
El estudio busca marcar la importancia del desarrollo del transporte público en Estados Unidos como una estrategia a largo plazo para reducir los costos para el fisco, bajar el gasto en movilidad para las familias estadounidenses y reducir el consumo de petróleo y las emisiones de dióxido de carbono. Claro que tal estrategia tendría un impacto muy relevante en muchos sectores de la economía estadounidense, tan acostumbrada a la movilidad con bajos costos, a los centros comerciales y suburbios alejados de las ciudades, y a la cultura del sedentarismo.El informe “A Better Way to Go. Meeting America’s 21st Century Transportation Challenges with Modern Public Transit”, de 82 páginas, se puede bajar 










