Cronicas de Valle de la Luna y Talampaya 1: como llegar

argentina, viajes Noviembre 16th, 2009

Como comenté en entradas anteriores, la semana pasada estuve algunos días en las provincias argentinas de San Juan y La Rioja, para visitar los parques nacionales de Ischigualasto, donde se encuentra el Valle de la Luna, y Talampaya. Voy a armar entradas para cada parque, pero esta primera entrada tiene como función contar como se puede llegar hasta allí.

Hay dos opciones para llegar a la zona de los dos parques. La primera es hacerlo desde San Juan, y en ese caso la opción es quedarse en San Agustín del Valle Fértil -los residentes del lugar simplemente lo llaman “Valle Fértil”. Fue lo que hicimos, ya que veníamos desde la ciudad de San Juan. Hay tres servicios por día que cubren ese recorrido, todos prestados por la empresa Vallecito. Horarios desde San Juan: 7 (de lunes a sábado), 14 y 19 horas; desde Valle Fértil, a las 3 (de lunes a sábado), 14 y 17 horas. El pasaje cuesta 32 pesos por tramo. El tiempo que estiman es de 4 horas, pero puede ser un buen rato más, de acuerdo a la cantidad de pasajeros que suba por el camino, ya que se detiene en varios pueblos intermedios.

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En Argentina, es mas barato viajar en avión que en micro

Asides, aerolineas, argentina Noviembre 15th, 2009

En Argentina, es mas barato viajar en avión que en micro: al menos en varias rutas (sobre todo las de Patagonia) conviene tomar un vuelo antes que viajar en bus. Eso sí: siempre y cuando obtengan la tarifa para residentes. Eso se debe a que tras su regreso al Estado, Aerolíneas Argentinas subsidia las tarifas en varios destinos. Hay quejas de las empresas de micros. ¿Y los pasajes para no residentes?

Washington – New York en bus y por un dolar

Asides, estados unidos Febrero 24th, 2009

Un año atrás, conté en una entrada las particulares condiciones en que se pueden tomar buses entre New York y Washington, y cómo los precios eran bastante económicos. Ahora parece que la competencia ha empeorado, y una nueva empresa, llamada TripperBus, está haciendo promoción de viajes por precios que van desde 1 dólar hasta 25 dólares. No esperen buses nuevos -en general, ese tipo de servicios en Estados Unidos es de muy mala calidad- pero prometen WiFi en las unidades. Más en NewYorkology.

Peru y los robos en buses

viajes Enero 22nd, 2009

Paisaje de ruta

Uno de los problemas más importantes del transporte terrestre de larga distancia en América Latina es la seguridad. Además de los choques, en toda la región pueden suceder robos en buses, que por lo general se concentrar en quitar todas las pertenencias valiosas a los pasajeros. Si el caso es que estás viajando por turismo, este tipo de robo puede costarte el dinero de tus vacaciones, además de cámaras, teléfonos celulares y otros.

Esta entrada está dedicada específicamente al caso peruano, porque en estos días estoy en Lima, y he leído casi todos los días diarios de aquí. Y con bastante frecuencia encontré noticias sobre robos en buses. De acuerdo al diario La República, de Lima, en los primeros quince días de 2009 se registraron 8 robos en buses. Es una tendencia bastante preocupante, si se tiene en cuenta que este tipo de delitos estaba cayendo en Perú. En 2008, en todo el año, se habían registrado 72 robos.

Entre las zonas donde más robos se dan, están Lima, Ica, Áncash, y Ayacucho. Pero este año, de los 8 robos, 5 se han dado en la Panamericana Norte.

Frente a este tipo de problemas, lo más que se puede hacer es no tener demasiado efectivo encima cuando viajen en bus, y manejarse, en lo posible, con extracciones de dinero en cajeros automáticos. También es recomendable usar empresas que cuenten con sistemas de seguimiento vía GPS, aunque la efectividad de esta tecnología está supeditada a que la policía no se encuentre tan lejos y pueda intervenir. Por último, no tener aparatos electrónicos caros o llamativos, como laptops o cámaras de video. La mayor parte de los robos se dan por la noche.

La ley peruana, además, establece la obligación de filmar a todo el pasaje antes de salir de destino, y no permite dejar subir a otros pasajeros en ruta. El tema de la,filmación se da porque la mayor parte de los robos son cometidos por personas que están dentro del bus como pasajeros. Aunque, por los montos de efectivo que se saben han robado a pasajeros que viajaban en bus, es más que probable que en muchos casos los ladrones ya tuvieran información previa sobre lo que podían obtener al robar determinado micro.

Más en La República: PNP: En más de 20% diminuyeron asaltos y robos en carreteras.

Por cierto, me acabo de dar cuenta que no tomé ninguna foto de buses en Perú, así que la imagen que abre la entrada corresponde a Argentina.

Transporte publico en Lima, version 2009

Peru Enero 19th, 2009

Combis

Siempre pensé que nunca se puede conocer una ciudad si no usas el transporte público más masivo, como los micros/ buses/ colectivos, metros/ subtes y trenes suburbanos. Muchos turistas tienden a viajar casi exclusivamente en taxis o en servicios de transporte incluidos en los tours, lo cual, en cierta medida, te preserva dentro de una “burbuja” que no te permite conocer mejor los lugares que visitas. Sé que hay razones de seguridad para este tipo de comportamiento, pero a veces estas medidas son un tanto exageradas. Y, como vamos a ver más adelante, usar taxis no siempre te previene de robos u otros problemas.

Vamos por partes con el tema del transporte en Lima, por orden de utilidad para los viajeros. Al momento de escribir esta entrada, el cambio era, aproximadamente, de 3,10 soles por cada dólar.

Llegada al aeropuerto: en el hall del aeropuerto de Lima hay servicios de taxis autorizados. Contraten siempre en los mostradores, donde les darán un número y les asignarán un taxista. El servicio arranca desde 25 soles (algo menos de 10 dólares), y se encarece cuando más lejos van. Es más caro que en los taxis en la calle, pero les recomendaría, por un tema de seguridad, optar esta vez por pagar un poco más. Más adelante me explico en la parte sobre taxis.

Combis y micros: el transporte de Lima se destaca por ser un poco complicado, y buena parte de esto se provoca gracias a las agresivas combis, que hacen todo tipo de maniobra para conseguir más pasajeros. Hay un precio oficial para los boletos, que aparece en un listado de tarifas, usualmente pegado en las ventanillas de la combi. Pero este precio no siempre es el que cobran. De acuerdo a la distancia, es posible negociar la tarifa. Por ejemplo, por distancias cortas se puede pagar “china” (0,50 soles); por recorridos un poco más largos, entre 1 y 1,20 soles. En ocasiones, también depende de la demanda que exista en ese trayecto y cuán completas vayan las combis. Por la noche -después de las 22 horas- el boleto es un poco más caro; y en feriados cuesta un 50% más. Pero el precio suele ser objeto de conversación entre los cobradores y pasajeros; los segundos siempre quieren pagar como mucho un sol, y los cobradores a veces quieren un poco más. Presten atención a ese tipo de conversaciones. Por cierto, las combis suelen ser, en su mayoría, de tamaño un tanto pequeño. Si son un poco altos, van a estar muy incómodos. Si pueden, viajen en líneas de micros con unidades un poco más grandes. Si bien hay paraderos, normalmente estos micros se detienen en cualquier lugar, salvo en lugares donde haya mayor control policial, como sucede en zonas como Miraflores. En los paraderos no hay ninguna organización por cola u orden de llegada; apenas llega la combi, los pasajeros se abalanzan sobre ella. Así que si quieren subir, en particular en horas pico, preparénse para ser un poco agresivos, aunque les moleste un poco. Tampoco hay muchos miramientos con el tema de sexo o edad; el primero que llega a la combi, sube sin más. Para bajar, avisen al cobrador.

Micros de larga distancia u ómnibus: si van a viajar a provincias, sepan que Lima carece de una terminal de buses. Tendrán que ir hasta las oficinas de cada compañía, que suelen estar en zonas como La Victoria o por la avenida Javier Prado Este. Averiguen donde se encuentra la terminal de cada línea antes de comprar los pasajes.

Taxis: el servicio de taxis de Lima es altamente informal, y la mayor parte de ellos no está registrado. Si bien son más económicos que en otras ciudades latinoamericanas, el problema central es la seguridad; muchos limeños les pueden contar de casos de robos cometidos en los taxis. Por ello, si están muy preocupados por su seguridad, opten por usar servicios de autos que les recomienden en su hotel o los enviados por servicios de radiotaxi, como Taxi Real o Aló Taxis. Si de todos modos optan por tomar taxis en la calle, recuerden que éstos no tienen taxímetro. Eso significa que deben negociar previamente la tarifa antes de subir. Normalmente, el precio que te pide el taxista puede ser discutido, y pagar uno o dos soles menos a lo pedido. Ojo: si les ven pinta de gringos o turistas, es muy probable que les pidan una tarifa más alta. Consulten a habitantes locales por los precios que normalmente se pagan por el trayecto que piensan hacer. De todos modos, tengan cuidado, en particular por la noche.

En zonas un poco más alejadas de las áreas turísticas de Lima se pueden encontrar mototaxis, como los que hay en muchas ciudades de provincias. Pero si permanecen en las zonas más usuales para el turismo -Miraflores, San Isidro, Surco, Cercado de Lima, Barranco- difícilmente vean alguno.

Movilidad molesta

viajes Noviembre 4th, 2008

Should We Ban Mobile Phones in Classrooms?

Estamos tan metidos a veces en la idea de la movilidad, de la comunicación y del acceso a Internet con dispositivos portátiles, que a veces nos olvidamos de un punto: hay mucha gente que no se siente para nada tentada a formar parte de la “generación móvil”. Y muchos de ellos, sin más, tienen muy poca tolerancia con uno de los aspectos más comentados de la movilidad en los viajes: el uso del teléfono celular en aviones, trenes y micros.

El tema de los aviones todavía es parte de experiencias que están llevando a cabo varias aerolíneas, en particular en Estados Unidos. Y a pesar de que se trata de “pruebas”, enseguida salieron a aclarar que habría límites en el tema de las llamadas. Por ejemplo, que a ciertas horas el servicio estaría bloqueado, y que las llamadas sólo durarían unos pocos minutos. Para muchos pasajeros, viajar en avión te separa un poco de la vida cotidiana; y la ausencia de celulares refuerza eso. Ahora, que te toque un vecino que se la pase de charla todo el viaje es una pesadilla en el futuro de muchos.

Pero algo que me sorprendió fue que el tema del “mobile free” se extendiera a otros medios de transporte. Por ejemplo, C2C, una compañía que gestiona trenes en la zona de Londres, tiene en pruebas vagones que no permiten la entrada de señales de celulares, ni WiFi. La idea es proveer de zonas libres de molestias a los pasajeros que no quieren soportar las conversaciones interminables de otros pasajeros. Es interesante que, mediante estas tecnologías, lo que se busca es establecer un límite a la posibilidad de usar dispositivos móviles, ante la imposibilidad de que estos temas se autorregulen socialmente. Dicho de manera rápida: se habla demasiado y en cualquier lugar, y a muchos no les importa en absoluto si molesta.

Quien dice que en algún momento alguna empresa de buses comience a incorporar este tipo de tecnologías, en particular para evitar que algún pasajero siga de charla a las tres de la mañana, mientras el resto quiere dormir un poco. Por cierto, si conocía casos de restaurantes en ciudades como New York que bloquean la recepción de señal en los celulares, para evitar algunos comensales molesten a otros.

Más sobre el tema en Gulliver (en inglés). La imagen que abre la entrada fue tomada por Leonard Low y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Chau Cotta

argentina Junio 2nd, 2008

En octubre del año pasado, estuve por última vez por la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, Argentina. En ese momento, viajé desde Humahuaca a San Salvador de Jujuy en un micro con sus asientos rotos, bastante sucio y con vidrios que apenas se podían cerrar. No lo sabía, pero era mi último viaje en la empresa Cotta. Tomé muchos de sus servicios en los frecuentes viajes que hice por la zona entre 1998 y 2003; estaban entre los más económicos, pero los servicios comunes tardaban muchísimo en llegar a destino, porque paraban en todos lados.

Ahora, me entero, vía The Tillcarallajta Herald, que la empresa Cotta ha quebrado, y cesó en sus servicios. Las empresas Balut y Panamericano han tomado las rutas. La verdad, y aunque el estado de sus micros era muy malo, me entristece la noticia. Tomé muchas veces esos micros, y ahora esos recuerdos pasan a formar parte del arcón de las cosas que ya no tienen vigencia. Que, a este altura de la vida, son cada vez más…

New York – Washington DC, o la informalidad en buses

estados unidos Enero 22nd, 2008

Vista del National Mall


Para ir de New York a Washington DC hay una interesante oferta de transporte. Desde ya, hay aviones y tren, pero nos parecían un poco caros. Así que buscamos buses en Internet, y encontramos valores bastante sorprendentes, con empresas que ofrecían viajes ida y vuelta por 35 dólares. La tarifa es realmente baja, si se toma en cuenta que un simple viaje en tren desde los suburbios de New Jersey a New York cuesta 20 dólares ida y vuelta. Tras revisar varias alternativas, compramos los pasajes a través de Washny, que promocionaba su servicio como “Washington Deluxe”.

Una de las paradas del bus era desde la Octava Avenida y 34, muy cerca de Penn Station, desde donde bajamos del tren. Nada de terminales; el micro paraba en la calle directamente. Ya había mucha gente en la fila, así que terminamos en la última fila, junto al baño. El micro no era muy nuevo; más bien, estaba bastante de acuerdo con lo que visto en el transporte en este país, con vehículos con varios años de antiguedad y un esquema de funcionamiento bastante eficiente. Pero los buses de larga distancia aquí no son precisamente el sector más moderno del transporte. Por cierto, el bus ni siquiera tenía pintado el nombre de la empresa en el costado, algo que para ser sincero no recuerdo haber visto casi en ningún lugar que he visitado, a excepción de rutas marginales en Bolivia y Perú. De todos modos, y por el precio pagado, tampoco se podía esperar mucho más.

El viaje duró algo más de cuatro horas. Para nuestra sorpresa, a pesar de tratarse de un micro viejo, contaba con WiFi. Todo el mecanismo de cobro era bastante informal. Se podían hacer reservas por Internet, pero éstas sólo tienen valor en el caso de que el micro se llene, algo que nos pasó a la vuelta desde Washington DC. Pero si no se completa, se sube en orden de llegada. La misma persona se ocupa de tomar las valijas y ponerla en los maleteros, chequear las reservas, cobrar y manejar. Un verdadero hombre orquesta.

La llegada a Washington DC también nos dejó en una esquina cercana a Union Station, la terminal de trenes de la ciudad. A la vuelta tuvimos muchos problemas. La policía había cerrado la esquina donde debía para el micro, debido a que decían que habían detectado “actividades sospechosas cerca del Capitolio”. Caos de tránsito, y el micro llegó con más de una hora de retraso. Lo reconocimos a la distancia porque tenía escrito un teléfono de New York al costado -de nuevo, en ningún lado decía el nombre de la empresa. Este incluso era un poco más viejo que el de la ida, y de WiFi ni noticias. Como se llenó de pasajeros y algunos quedaron abajo, el chofer – cobrador – changarín controló pasajero por pasajero que todos tuviéramos reservas. Finalmente, en lugar de salir a las 16:15 horas, recién lo hicimos a las 17:50.

Así que si piensan hacer algún recorrido en bus desde New York hacia otros destinos en Estados Unidos, vayan conociendo como viene la mano. También pueden ver los comentarios en la entrada sobre Transporte publico y experiencia de viaje en New Jersey, donde Roy hace observaciones interesantes.

Sobre Washington DC la sigo en la próxima entrada. La imagen que abre la entrada la tomé en el National Mall de Washington DC, que va desde el Capitolio hasta el Lincoln Memorial, y que tiene sobre su costado a la Casa Blanca.

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