Gripe porcina: numeros muy negativos para el turismo en Mexico

Asides, negocios Mayo 3rd, 2009

Influenza desploma el turismo: era de esperarse, pero los números de la industria turística mexicana aparecen como realmente desastrosos, tras el alerta sanitario por el tema de la gripe porcina. De acuerdo a La Jornada, hay una ocupación hotelera menor al 30%, cancelaciones masivas de viajes, suspensiones de vuelos… Los datos son contundentes, y seguramente causarán una fuerte pérdida de empleos en el sector.

China y siglo chino‭ ‬3 (y ultima, por ahora)

viajes Febrero 4th, 2009

Productos tipicos

“‬Los sopladores de vidrio de Italia,‭ ‬los fabricantes de encajes belgas,‭ ‬los artistas rusos que tallan y pintan las muñecas rusas esmaltadas y los fabricantes de estampaciones de cera javanesas pueden todos ellos conectarse a Internet y encontrar vendedores chinos que ofrecen imitaciones verosímiles de sus respectivos productos artesanales‭”

Ted Fishman‭ (‬cita al final de la entrada‭)

Ya hemos hablado en este blog sobre el tema de los souvenires,‭ ‬las artesanías y la presencia cada vez más agresiva de los productos chinos.‭ ‬Ya saben:‭ ‬comprar un souvenir en un destino que visitábamos era una forma de llevarnos algo local,‭ ‬un producto de la zona.‭ ‬Esto hace tiempo que sucede,‭ ‬y es una muestra de una de las principales capacidades del desarrollo industrial chino:‭ ‬la capacidad de copia y de venta de productos a valores que apenas son una fracción de las‭ “‬artesanías‭” ‬originales.‭ No deja de ser algo relativamente familiar para quienes han seguido las estrategias de este país a la hora de insertarse en el comercio mundial: se toma algo desarrollado en otro lugar, se lo “clona” y se lo vende a un precio mucho más económico. Tan económico que nadie puede competir con él, en buena parte gracias a lo barata que es la mano de obra china.

El cruce entre copia y producto simbólicamente relevante es muy atractivo para el análisis. Lo que compramos en un lugar, y que supuestamente representa valores importantes para ese sitio, se vende allí, pero en realidad ha sido fabricado lejos de ese lugar y a una fracción del valor de costo que hubiera tenido en el sitio que en teoría representa. Tal vez se podría simplificar todo esto, y hablar de globalización, y punto. Al fin y al cabo, lo que tenemos aquí son símbolos locales, producidos bajo normas de costos globales, y que son vendidas a turistas extranjeros que buscan significados locales que pueden adquirir un valor global.

China encuentra en estos productos tradicionales del mercado turístico un espacio excelente para desarrollar su estrategia de negocios. Ofrece a bajo costo lo que suele ser vendido a precios bastante elevados, y ayuda así a mejorar de manera sustancial lo que ya tenía una muy buen margen de ganancia. La pregunta, claro, es si esta popularización del “souvenir chino” no erosionará el mercado de “recuerdos turísticos”, y le quitará ese aura local que suele justificar precios más altos. Aunque, claro, siempre se pueden encontrar productos baratos y genéricos, como aquella esfera de plástico con agua que encontré en su momento en la costa argentina, y que tenía un rústico cartel que decía “Recuerdo de Mar del Plata”. Dentro estaba un muñeco de nieve. Lo cual no tiene nada de malo. Salvo que prácticamente jamás ha nevado en Mar del Plata.

Sobre este tema ya había escrito en ocasiones anteriores, por lo general en base a experiencias más puntuales:

Souvenires y globalizacion: simbolos locales y objetos transnacionales
Souvenires y los limites de la experiencia
Souvenires: hipotesis sobre la memoria y los objetos

Bibliografía

‭Fishman, Ted (2005) China S.A. Cómo la nueva potencia industrial desafía al mundo. México, Random House Mondadori, 2007.

China y el siglo chino‭ ‬2

asia, china Febrero 3rd, 2009

Hongshao Qiezi

“‬A falta de‭ ‬libertad de expresión en la prensa,‭ ‬la literatura y las artes,‭ ‬la gastronomía es el único ámbito en el que los chinos del continente pueden hallar una sólida manifestación de la cultura‭”

Ted Fishman‭ (‬cita al final de la entrada‭)

En la entrada de ayer,‭ ‬de manera deliberada limité lo‭ “‬cultural‭” ‬al ámbito de las productos mediáticos globales.‭ ‬Pero el éxito de la gastronomía china en todo el mundo es una buena muestra de las paradojas del suceso económico de este país.‭ ‬Por un lado,‭ ‬el control de las autoridades chinas sobre las formas de expresión lleva a un evidente empobrecimiento de manifestaciones como la literatura y el cine.‭ ‬Pero por otro,‭ ‬lleva buena parte de esa creatividad hacia otros ámbitos,‭ ‬como el de la cocina.

El éxito de la cocina china en todo el mundo dista de ser un fenómeno nuevo,‭ ‬y ya lleva una buena cantidad de décadas de consolidación.‭ ‬A tal punto que hay versiones localizadas de la comida china,‭ ‬y que pueden encontrarse incluso versiones‭ “‬acriolladas‭”‬,‭ ‬como el chifa peruano,‭ ‬donde los platos pueden diferir de los que pueden encontrarse en restaurantes chinos de Estados Unidos.

Pero en China,‭ ‬como cuenta Ted Fishman,‭ ‬la comida también es un ámbito de la cultura donde muchas personas pueden progresar.‭ ‬Como se trata de un aspecto de la expresión que no merece mayor atención por parte del partido de gobierno,‭ ‬no hay mayores controles‭ ‬-difícilmente se puedan encontrar proclamas subversivas en un nuevo plato.‭ ‬Por ello,‭ ‬en los últimos años se ha producido un crecimiento enorme del mercado de la gastronomía dentro de China.‭ ‬Y ya no se trata sólo de cómida rápida y económica‭; ‬también han comenzado a explorar los terrenos de la‭ ‬haute cuisine.

Lo interesante con respecto al tema de la comida china es que se trata de un producto cultural que puede ser exportado con cierta facilidad.‭ ‬Y que es un área donde hay más creación propia,‭ ‬local,‭ ‬que imitaciones de productos extranjeros.‭ ‬Porque,‭ ‬como todo‭ ‬el mundo sabe,‭ ‬buena parte del progreso industrial de China se basa en la copia de productos extranjeros,‭ ‬que luego son vendidos a una fracción del costo original.‭ ‬

En el tema gastronómico, donde las limitaciones ideológicas del partido no tienen demasiada relevancia, no hay tantos problemas con exportar ese tipo de contenidos culturales. Para el gobierno chino, entonces, habrá que ver hasta donde se puede priorizar el control político de los contenidos mediáticos, con el fin de estabilizar el país, y cuando habrá que comenzar a moderarlos, con el fin de dejar de vender sólo productos industriales. Con la actual política de férreo control de contenidos, China nunca podrá establecer un proceso de hegemonía cultural como el logrado por Estados Unidos, o en menor medida el establecido por Japón (ver al respecto la entrada de ayer).

Sobre cultura e industria nos ocupamos mañana, en la última parte de esta serie de entradas, con el tema de los souvenires..

Bibliografía

Fishman, Ted (2005) China S.A. Cómo la nueva potencia industrial desafía al mundo. México, Random House Mondadori, 2007.

La foto que abre la entrada fue tomada por Helga’s Lobster Stew y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Viajeros de negocios y centros de convenciones

negocios Julio 24th, 2008

En las últimas semanas, han aparecido varias noticias que apuntan a una desaceleración del crecimiento del segmento de viajeros de negocios, uno de los más rentables de la industria. Una de las razones es el aumento de los costos, debido a la inflación y a la suba de los precios de los pasajes. Las consecuencias, desde ya, son importantes. Hay que sumar otros problemas: las aerolíneas en Estados Unidos siguen con fuertes pérdidas, debido a los altos costos del petróleo, y algunas cadenas hoteleras han comunicado que esperan menores ganancias.

A pesar de ello, la industria de los centros de convenciones siguen en alza. 40 ciudades en América del Norte están construyendo o ampliando esos centros de recepción de viajeros de negocios, con la intención de atraer más eventos. Desde ya, parece bastante notable que esas ciudades hagan esas inversiones, en muchos casos con fondos públicos, para posicionarse agresivamente en un mercado que parece tener no tan buenas perspectivas en los próximos años.

Claro que esta película ya la vimos, en particular en Estados Unidos. Ya en la década del ‘80 se había vivido una burbuja turística similar. Impulsado por el recorte de las transferencias federales, muchas ciudades buscaron lograr nuevas fuentes de ingresos. Y uno de los sectores a los que se apuntó fue el turismo. Por desgracia, muchas ciudades estadounidenses usaron la misma fórmula: construir grandes centros de convenciones, nuevos estadios deportivos, reciclaron algún barrio tradicional, e impulsaron gigantescos centros de compras. Ya en ese momento los resultados no fueron muy buenos; muchas ciudades se encontraron que, para atraer nuevos eventos de negocios, debían incluso subsidiar estos congresos. Si bien el impacto sobre el resto de la economía podía ser positivo, se trataba de un costo no planificado.

Sobre el tema de las ciudades estadounidenses y los centros de convenciones, hablamos en este blog en la entrada Burbujas turisticas. Sobre la actual burbuja de centros comerciales, se puede ver un artículo en el diario canadiense Globe and Mail y en el blog Gulliver de The Economist.

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