Dubai y los besos en publico

tendencias Marzo 15th, 2010

Dubai Creek 102 (by Britrob)

Para esta semana se espera conocer el resultado de la apelación presentada por una pareja británica ante la justicia de Dubai. Ambos fueron condenados a un mes de prisión por darse un beso en público en un restaurante. Ninguno de los dos ha ido por ahora a la cárcel, pero no pueden salir de Dubai porque sus pasaportes están retenidos por las autoridades -la mujer estaba de vacaciones, pero el hombre vivía desde hace un tiempo allí. También fueron acusados por cargos relacionados con el consumo de alcohol, cuyo consumo no está permitido en el país.

Este tipo de casos no son una novedad. En 2008, una pareja de británicos fue condenada a tres meses de prisión por mantener relaciones sexuales en una playa. Si bien Dubai ha hecho grandes esfuerzos por lograr atraer al turismo internacional, eso no quita que sigan adhiriendo a una política bastante estricta en el tema de las relaciones entre sexos, en particular entre parejas no casadas. El tema, de todos modos, no deja de ser un buen motivo de debate sobre las relaciones entre globalización, negocios y costumbres locales.

En el caso más nuevo, la defensa sostiene que el beso fue en la mejilla, y no en los labios. La diferencia aparece como fundamental, porque la acusación sostiene que la pareja “cometió un acto sexual al besarse en los labios y tocarse”. Como ya planteé en una entrada anterior, la cobertura de este caso vuelve a marcar cierta tendencia en las agendas periodísticas: de Dubai se pueden cubrir casos como éstos, o a lo sumo sus dificultades financieras, pero otros temas como la explotación laboral y la falta de democracia en el país apenas si reciben atención.

Más sobre el tema en el cable de AFP. Sobre Dubai, pueden ver en este blog Dubai, entre el turismo y el superavit I; Dubai, entre el turismo y el superavit 2; y Dubai, entre el turismo y el superavit 3 (y final). La imagen que abre la emtrada fue tomada por Britrob y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

A Good Hair: del pelo a la globalizacion

viajes Febrero 18th, 2010

“A Good Hair” (2009) es un documental que parte de un tema que parece muy pequeño: ¿por qué las mujeres afroamericanas estadounidenses están tan obsesionadas por tener pelo lacio y con mucho volumen? A partir de ese interrogante, el director Jeff Stilson lleva a Chris Rock a hacer buscar la respuesta a esa pregunta. Que rápidamente queda sin contestar, para pasar a otro punto: ¿hasta dónde están dispuestas las mujeres afroamericanas a sacrificarse por ese pelo lacio? El documental explora los usos de los alisadores químicos, muy dañinos para la salud, y el uso de extensiones. Éste último punto es más que interesante. Las extensiones pueden costar hasta mil dólares, y son hechas de cabello humano verdadero. ¿De dónde sale tanto pelo? De India.

Y en este punto, el documental pega un salto. Lo que parecía un simple tema doméstico estadounidense, el de las mujeres negras obsesionadas con el pelo lacio, termina como un ejemplo notable de las asimetrías de la globalización. Millones de indios, todos los años, se afeitan su cabeza como parte de sus creencias religiosas. Y los templos subastan esas cabelleras a compradores internacionales, como una manera de obtener ingresos.

Entonces, allí aparece un tema muy notable: cientos de miles de mujeres afroamericanas estadounidenses gastan miles de dólares al año en extensiones. Muchas de ellas deben trabajar muy duro para poder conseguir el dinero, ya que muchas veces tienen empleos no muy bien pagos. Y el dinero que gasta una de las comunidades económicamente más desfavorecidas de Estados Unidos alimenta una industria que se basa en cabello donado gratuitamente en un país como India, que tiene altos niveles de pobreza.

Hay algunos puntos interesantes en la película que refuerzan este punto. A pesar de que la comunidad afroamericana gasta mucho más dinero en productos para el cabello que el promedio de los estadounidenses, las empresas que les venden productos están en manos de otros. Crecientemente, de empresarios chinos, pero también de las grandes empresas del sector de productos para el cuidado del cabello. El dinero que los afroamericanos gastan en su cabello sólo genera empleo en las comunidades en un punto de la cadena comercial: las peluquerías. En el resto, el dinero va para otros lados. Es un tema importante en Estados Unidos, en particular si se analiza como se han degradado muchos barrios afroamericanos, y la manera en la cuál la vida comercial ha desaparecido de ellos.

La película trabaja otros temas relacionados con el tema del cuidado del cabello -por ejemplo, el hecho de que un “buen pelo” sea el lacio que tiene blancos y asiáticos antes que el afro- pero me interesaba más marcar las relaciones entre consumo y globalización que aparecen en el documental. Si pueden dedicar un rato a mirarlo, no se van a aburrir, ya que Chris Rock se las arregla muy bien con las entrevistas que abundan a lo largo del filme.

Más sobre “A good Hair” en el Internet Movie Database. Debajo el trailer de la película, en inglés y HD:

Redes globales, redes locales

tendencias Diciembre 23rd, 2009

Feeling Connected (by armandoalves)

Internet es una red global; o una red con potencialidad global. Como posibilidad, podríamos conectarnos con cualquier otro usuario en cualquier lugar del mundo con apenas contar con algún dato puntual como el correo electrónico, o encontrar su perfil en una red social, o hallar su blog en un buscador.

Pero un tema es la potencialidad, y otra es el uso real. De a poco, cada vez basamos más nuestro consumo de noticias, nuestra navegación y usos de Internet en un grupo bastante reducido de contactos. Ese es el aspecto donde la “capa social” de los sitios de la Web ha tenido más éxito: ha logrado que nuestros usuarios amigos nos orienten en una red llena donde hay una hiperabundancia de contenidos. A veces basta con chequear los enlaces que nuestros contactos comparten en Twitter o Facebook para contar con un rápido panorama de las principales novedades del día.

Podríamos hipotetizar, entonces, que los usos de la Red son cada vez más locales y concentrados en nuestra “comunidad de contactos”, lo cual es una muy buena noticia para sitios como Facebook y Twitter, pero no tan buena para otros como Google. Es que, aunque conserva su lugar como principal fuente de tráfico para muchos sitios, pierde ese lugar de “única fuente relevante de visitas”, en tanto las redes sociales ganan su espacio.

Como ya ha pasado antes con otros cambios en la Red, no necesariamente estamos hablando de una modificación completa de la Web. Los buscadores van a seguir siendo la elección obvia a la hora de buscar ciertos tipos de materiales de investigación o hallar sitios relevantes; pero a la hora de buscar información muy reciente y tendencias de las últimas semanas, sitios como Twitter o Facebook van a ser competidores relevantes. No sólo por su velocidad; también porque la “edición de temas” está realizada por gente a la que valoramos.

Un tema interesante para muchos blogs de viajes, sobre todo si se piensa que muchos usuarios están buscando información muy actualizada de ciertos destinos. Supongo, entonces, que los blogs comenzarán a consolidarse como espacio de contenidos más integrales y elaborados -recorridos completos por un destino, por ejemplo- mientras que las redes sociales serán puntos más visitados a la hora de hallar información muy reciente o hacer preguntas a nuestros contactos, en quienes confiamos, sobre un lugar a visitar.

Aunque es temprano para decir hasta donde llegarán las tendencias de “localizar lo global” en Internet. En particular, porque aún no sabemos cuán permanente será la presencia de muchas redes sociales, y tampoco tenemos muy en claro si los usos de Internet desde los dispositivos móviles, con el crecimiento de las aplicaciones con geolocalización (y realidad aumentada), no nos darán alguna sorpresa en los próximos dos o tres años.

La foto que abre la entrada fue tomada por armandoalves y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Numeros sobre el mercado global de viajes de negocios

negocios Octubre 15th, 2009

Los que gustan de los números y estadísticas van a estar interesados en el informe de 133 páginas que lanzó, de manera gratuita, IHS Global Insight sobre el mercado global de viajes de negocios. Algunos números son muy interesantes. A saber:

* En 2008, se gastaron 929 mil millones de dólares en viajes de negocios en todo el mundo.
* Las principales regiones, con el 30% de participación cada uno, son América del Norte, Europa y Asia.
* Con 261 mil millones de dólares en gasto, Estados Unidos fue por mucho la nación que más gastó en viajes de negocios. China, con 94 mil millones de dólares, quedó segunda, y Japón, con 74 mil millones de dólares, tercera.

En este blog hemos hablado reiteradamente del visible estancamiento de Estados Unidos en el terreno del turismo. Uno de los gráficos que más me interesó en el informe justamente refleja esto, al comparar el crecimiento de Estados Unidos con respecto al resto del mundo.

Pueden bajar el informe completo, en PDF, desde este enlace (visto en The Economist).

Aerolineas: buenas y malas noticias

aerolineas Septiembre 21st, 2009

Lufthansa Airbus A320 (by daspaddy)

Las ventas de pasajes de Business y Primera Clase, las que más margen dejan a las aerolíneas, cayó un 14% en entre julio de 2009 y el mismo mes de 2008. ¿Eso es algo bueno? En comparación con el 21% de caída de junio, los números difundidos por la International Air Transport Association (IATA) no suenan tan mal. Para el resto del año, y ya concentrándonos en el mercado en general, IATA es
pera que el año cierre con una caída del 4% en las ventas internacionales de pasajes. Hace algunos meses esperaba el 8%.

Ahora bien: parece que lo peor ya pasó. Sin embargo, no es tan simple el mercado aéreo. En el mismo informe IATA calculo las pérdidas de este año en 11 mil millones de dólares, 2 mil millones más que las estimaciones previas. Las razones del mayor déficit: el incremento de los costos del combustible, y las previsiones de que la demanda débil se extenderá por más tiempo del estimado previamente. Un dato de los ingresos: se espera que las aerolíneas recauden un 15% menos que en 2008, cuando facturaron 455 mil millones de dólares. Serán, entonces, 80 mil millones de dólares menos.

Por cierto, IATA también terminó de revisar los números de 2008. Los primeros datos que se habían brindado eran de 10.400 millones de dólares de déficit. Pero ahora los números dan un rojo de 16.800 millones de dólares.

Algo interesante para cerrar: mientras la mayor parte de las regiones muestran números deficitarios, América Latina cerraría el año con modestas ganancias.

Pueden leer el informe de IATA en este enlace. Más datos en The Economist. La foto que abre la entrada fue tomada por daspaddy y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Crisis economica y turismo II

negocios Octubre 7th, 2008

My Money

En estos días, los medios nos están bombardeando con todo tipo de noticias catastróficas sobre el estado de la economía, sobre todo a partir de las caídas de las bolsas. Pero una vez que dejamos el tema de las finanzas, cabe preguntarse como afectará todo esto al mercado internacional de turismo. Hay algunos puntos que habría que atender.

En primer lugar, el turismo internacional ha crecido a muy buenas tasas entre 2003 y 2007, con medias que andan en el 6% al año. Es una expansión muy importante, que difícilmente se sostenga ahora. Y no por la crisis de las bolsas; más bien, el tema aquí es la retracción del consumo. A medida que crece la incertidumbre, hay una aversión al gasto, y mucha gente opta por ahorrar. El mercado de viajes suele ser uno de los primeros en recibir las señales de recesión. Por lo tanto, es más que probable que al menos por unos cuantos meses haya menos demanda de viajes. A eso hay que agregarle otro punto: los precios de los pasajes aéreos están mucho más caros que el promedio de los últimos cinco años.

Pero viene el segundo tema. Los precios de los pasajes son caros por el aumento de los precios del petróleo. Pero en los últimos días el valor del barril ha caído por debajo de los 90 dólares, contra el máximo de 147 dólares que alcanzó este año. Frente a ello, se podría hipotetizar con cierta certeza que, si la recesión realmente es tan importante como se anuncia, que no tendremos un aumento sustancial del petróleo en los próximos meses. Y si a eso le agregamos cierta caída de la demanda, los valores de los pasajes aéreos deberían caer. El único problema es esta sencilla hipótesis es que las aerolíneas vienen en rojo desde hace rato, y que no creo que tengan problemas en querer obtener mayores ingresos. Pero si la demanda cae demasiado…

Tercero, que los destinos que dependían mucho del tráfico de viajeros estadounidenses, como los que se encuentran en el Caribe, la van a seguir pasando mal. Y ya vienen bastante flojos desde 2001. América del Norte, además, está prácticamente estancanda en el número de arribo de viajeros desde hace siete años, y las principales ciudades estadounidenses, con la excepción de New York, no paran de perder viajeros internacionales. Ahora, si Estados Unidos tiene que agregar una recesión interna, va a tener un panorama poco alentador para los próximos meses.

¿Algunas ideas más sobre el impacto de la crisis? Hasta ahora buena parte del mundo turístico venía operando con la asunción de que la expansión de la demanda continuaría. Ahora eso no parece tan claro.

Y, desde ya, hay algunas situaciones puntuales en las diferentes naciones latinoamericanas que valdría analizar. Ya me ocuparé de Argentina, en particular, en los próximos días.

La imagen que abre la entrada fue tomada por marcoPapale y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Souvenires y los limites de la experiencia

teoria y conceptos Octubre 1st, 2008

Productos tipicos

Desde hace varios años, la industria del souvenir se ha globalizado a pasos agigantados. Algunos años atrás, podíamos asumir que uno de estos productos, tan asociados al turismo, era un objeto de fabricación local, y que representaba algunos de los valores, costumbres o paisajes más relevantes del lugar. De allí su valor en términos turísticos; eran una prueba de que habíamos viajado, “estado allí”, y que le regalábamos esa prueba a otra persona, o la exhibíamos en nuestra casa.

Pero eso ya no es tan cierto. Hace un par de años, en mi última visita a Mar del Plata, me encontré con uno de esas tradicionales esferas llenas de agua, donde “nieva” si la movemos un poco. Y junto a la leyenda “recuerdo de Mar del Plata” se alzaba un muñeco de nieve. ¿Un muñeco de nieve en Mar del Plata? Tiene menos sentido que un caracol de mar con la leyenda “Recuerdo de Buenos Aires”. Se trata de una ciudad en la que rara vez nieva.

Comencé a revisar los souvenires en varias casas turísticas en la misma Mar del Plata, y encontré que todos eran muy similares, y en buena proporción, Made in China. Luego esa experiencia se repitió en otros lugares. En algunos casos el tema ya era extremo; en la isla Ellis, en New York, donde se encuentra la Estatua de la Libertad, era imposible encontrar en la tienda de recuerdos una representación de la imagen que no estuviera fabricada en China.

Los souvenires aparecían así como una estandarización notable de la experiencia turística. Se creaban productos genéricos para una serie de sitios con alguna característica marcada -mar, montaña, clima cálido o frío, músicas, danzas- y se las personalizaba un poco con el agregado de leyendas tipo “recuerdo de…”. En algunos casos, la “personalización” es muy tosca, como en el caso de los barcos de miniatura que encontré en Mar del Plata, donde la leyenda se encontraba agregada, simplemente, con una lapicera de tinta.

A esta altura, asumir que los souvenires son un producto local es algo cada vez menos justificable. Claro, los seguimos comprando. Ya sea porque la industria ha colonizado nuestra imaginación, por obligación o porque nos gustan los objetos ridículos, seguimos con una rutina de la compra de “objetos representativos”. Aunque estos objetos sean encargados de a millones a miles de kilómetros, y luego ajustados a ciertos destinos con pequeños retoques. Y mejor ni me meto con el tema de las remeras / polos / camisetas / t-shirts, porque allí se pueden rastrear cientos de dibujos idénticos que sólo se diferencian por el destino que aparece como leyenda.

La experiencia del viaje siempre se nos aparece como algo inabarcable, difícil de contar. Pero si nos concentramos en los souvenires, establecer algunos límites de esa experiencia no aparece como algo tan complicado de formalizar y representar en pocos objetos. La industria siempre se hace tiempo y espacio para estandarizar y globalizar lo que aparece, casi como una obviedad, como un producto local.

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