El “crowdsourcing” es la estrategia usada por muchos sitios Web, que permiten que los usuarios construyan el contenido del sitio. Wikipedia es el gran ejemplo, pero muchos emprendimientos exitosos en Internet se basan en un principio similar -YouTube, Flickr, Delicious, y siguen las firmas. La base de la idea es que, al trabajar de manera colectiva, los usuarios pueden construir un conocimiento más completo sobre ciertos temas.
Pero parece que el crowdsourcing ya está comenzado a ser la base de otro tipo de sitios, que lo que proponen es “tercerizar” la vigilancia en los usuarios de Internet. Por ejemplo, el estado de Texas está colocando un gran número de cámaras en la frontera de México, y le pide a los usuarios estadounidenses que se autentiquen en su sitio y ayuden a revisar las imágenes en vivo. Y si ven a alguna persona ingresando desde México, que avisen a las autoridades. En Gran Bretaña, un sistema llamado Internet Eyes paga pequeños montos de dinero a usuarios que se dediquen a mirar las cámaras que tienen instaladas en comercios, y avisen cuando detectan a un ladrón. Y un sitio iraní le pidió a su audiencia que revise las fotos de las manifestaciones para identificar y denunciar a los opositores al gobierno.
Alguna vez George Orwell imaginó en su libro 1984 la emergencia de estado totalitario basado en la vigilancia total y centralizada de la población, con el fin de eliminar el disenso. Pero parece que el futuro nos puede deparar otro tipo de control, dónde todos nos vigilaremos entre todos. O sea, un método descentralizado de cibervigilancia a través de Internet, pero que puede terminar ayudando a un recorte sustancial de las libertades públicas o a la consolidación de regímenes no democráticos. .
Más sobre el tema en New Scientist. La foto que abre la entrada fue tomada en Londres por AndyRob, y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.
En los últimos meses, muchas cámaras fotográficas que apuntan a usuarios hogareños han comenzado a incorporar mejores capacidades de video. En particular, en los modelos más caros ya pueden hallarse algunos que permiten filmar en el llamado HD 720p; o sea, en imágenes de alta definición de 1280×720 píxeles. Por ello, me parece que cada vez más deberíamos prestar atención al tema de HD en el terreno de viajes, ya que muchos de nosotros estamos interesados en filmar en los lugares que visitamos con la mejor calidad posible. En esta entrada quiero contar algunas de mis experiencias con cámaras HD, por si alguno de ustedes está pensando en comprar una.
Mi experiencia más extensa es con una Canon Vixia HF100, que filma en HD Full (1080×1920 píxeles). Es la cámara cuya foto abre esta entrada. La calidad de la imagen es excelente, y tiene un aceptable menú de opciones -aunque bastante más limitado que en el caso de las cámaras fotográficas. Filma en el formato AVCHD, que comprime mucho los archivos pero sin perder calidad de imagen. Graba en tarjetas SD; en una de 16GB puede grabar hasta dos horas de video en Full HD a 17mbps (otros modelos más nuevos de Canon graban a 24mbps). Como verán en la imagen, tiene la forma tradicional de las cámaras de video, con una pantalla de 2,7 pulgadas que se separa de uno de los lados. Este punto es importante: para filmar, nuestra mano sostendrá la cámara por debajo, o con las dos manos -una de ellas en la pantalla- y la imagen saldrá más firme -cuando analicemos la última cámara veremos la importancia de este punto. Puede tomar fotos con una calidad de 3 megapíxeles.
Pero si bien la imagen es muy buena, el estándar AVCHD requiere de una computadora muy potente para editar las imágenes, ya que exige mucho poder de procesamiento. O sea: van a tener que contar con una PC nueva y al menos 3 a 4GB de memoria RAM. Por ahora, me las arreglé convirtiendo los videos a un formato menos exigente a la hora de procesarlo, para editarlo con una notebook estándar. Para peor, muchos editores de video no reconocen los archivos con extensión .MTS, que son producidos por el AVCHD, así que a veces no queda otra que convertir los videos -las ediciones más nuevas de los editores de video ya solucionan ese tema.
Las imágenes que están debajo están tomadas en Ushuaia, en el faro Les Eclaireurs. Fueron subidas a YouTube tal cual las grabó la cámara, en 1920×1080 píxeles. Para verlas en Full HD, van a tener que entrar a YouTube.
La segunda experiencia es una cámara Aiptek HD-720p, cuya imagen está debajo.
Se trata de una cámara económica, que costaba 100 dólares, y que tiene funcionalidades muy básicas. Almacena las imágenes en una tarjeta SD, y es muy liviana, pero los materiales de construcción la hacen lucir como bastante precaria. La calidad del micrófono es pésima; basta con que haya un poco de ruido ambiente para que todo se escuche saturado. La calidad de la imagen es, de todos modos, aceptable. Debajo, unas imágenes que grabé con la cámara en Parque Chacabuco, Buenos Aires. También puede tomar fotos hasta en 8 megapíxeles, con calidad inferior a una cámara de fotos de marca conocida.
Mi tercera experiencia fue con una cámara Panasonic Lumix TZ7, que me prestaron para testear. Se trata de una muy buena cámara compacta, y que apunta a los viajeros y los usuarios que requieren de más prestaciones.
Por ejemplo, cuenta con un zoom óptico por 12x, pantalla de 3 pulgadas y filma video en el formato AVCHD lite, de 1280×720 píxeles como mejor calidad. Nuevamente, se encontraran con el problema de que necesitarán una PC potente para editar las imágenes. La calidad de las filmaciones, de todos modos, será muy buena, similar a lo visto en el caso de la Canon Vixia HF100.
Cuarta experiencia, hace poco, con una cámara Kodak ZX1, que pueden ver debajo.
Se trata de una videocámara económica que apunta a los usuarios menos expertos, y que cuentan con pocas opciones de personalización. Graba en 1280×720 píxeles como máximo, y en archivos .MOV. Éstos requieren mucho menos poder de procesamiento por parte de nuestra PC, pero lo malo es que no todos los programas lo reconocen. En mi experiencia, de todos modos, no tuve problemas con editores en Linux, como KDEnlive y Openshot. Pero no podrán editarlos con el Windows Movie Maker, por ejemplo. Uno de los temas más complicados con la Kodak ZX1 es su forma. Tras el éxito de la Flip, muchas empresas comenzaron a hacer modelos que hacen recordar a un celular “candybar”, donde en la parte posterior se encuentra una pequeña pantalla y el botón para grabar. Es un diseño que busca ser muy simple, para que la puedan utilizar usuarios no expertos. El problema es que, al tener la cámara con una sola mano, la imagen aparecerá siempre con ligeros movimientos, en el mejor de los casos, o como si estuvieran en medio de un terremoto, si tienen el pulso poco firme. La cámara graba imágenes de muy buena calidad, en una tarjeta SD, y también permite tomar fotografías. Debajo, un video de dos minutos que tomé desde las ventanas de un tren de la línea Mitre, en Buenos Aires, mientras recorría la zona de Martínez:
El principal problema que les veo a las cámaras de fotos con funciones de video y las videocámaras más económicas es el “form factor”; es muy incómodo filmar con ellas extensas partes de video. Con las videocámaras tradicionales eso no sucede, pero hay que analizar si vale la pena comprar un dispositivo aparte del que usamos para tomar fotos en casa o en los viajes. Si lo que buscamos son imágenes más profesionales, en ese caso seguramente valdrá la pena. Para videos más familiares o de viajes personales, probablemente no sea necesario.
Aclaración: durante el mes de diciembre, Kodak fue auspiciante de este blog, y me prestaron la Kodak ZX1 para testearla. Pero esta entrada fue escrita para aprovechar el material sobre las cámaras, y no forma parte de ninguna campaña publicitaria.
Arranquemos por un punto: la Transport Security Airport (TSA) es el organismo encargado de la seguridad de los aeropuertos estadounidenses, y difícilmente sea objeto de nuestra simpatía. Lo más probable es que, debido al tiempo que se pierden en las revisiones en los aeropuertos, no nos caiga nada bien. Pero esto algo que ellos también saben; y las acusaciones que potencialmente se podrían hacer contra ellos (revisiones excesivas, largas filas en los aeropuertos, reglas poco claras, maltrato, etc) tienen muchas posibilidades de ser consideradas verosímiles por muchas personas.
Ahora, vamos al caso. Una blogger estadounidense, Nicole White, escribió que, durante una revisión en el aeropuerto de Atlanta, fue separada de su hijo de 16 meses debido a que la sometieron a un chequeo más puntual, ya que sonó la alarma de detectores de metal. La entrada que escribió, “TSA agents took my son“, es bastante extensa, y describe con mucha precisión el miedo que sintió durante la revisión.
Pero la TSA respondió rápido. En el mismo día, publicaron una entrada en su blog, donde desmintieron las acusaciones. ¿Cómo? Con el video de la cámara de seguridad, donde se ve que la madre nunca fue separada de su hijo. Respuesta contundente, como verán. Y fueron aún más lejos: como el lugar donde se dio el incidente es filmado por nueve cámaras, dieron a conocer el registro tomada por cada una de ellas, además de la versión editada. Por desgracia, los videos no se pueden embeber aquí, pero pueden verlos en la entrada del blog de la TSA.
El caso es interesante por varias razones. Primero, porque TSA sabe que no tiene muchas simpatías entre los ciudadanos, y se movió rápido para aclarar el tema. Dos, porque es una muy buena lección para otros organismos y empresas; en Internet, los tiempos corren rápido, y de haberse demorado algunos días más, la respuesta hubiera perdido efectividad -algo que los que se dedican a las relaciones públicas van a tener que charlar de manera muy puntual con sus clientes. Hasta la burocracia debe moverse rápido. Tres, para los pasajeros, ojo con lo que hacen en los aeropuertos estadounidenses, porque te filman desde… 9 cámaras (visto originalmente en The Economist).
En los dos últimos años, Google sumó una cantidad apreciable de funciones en Google Maps. De hecho, y gracias a su API, hay una multitud de sitios que usan Maps para todo tipo de propósitos. Uno de los agregados más publicitados fue Street View, que nos permitía movernos por las calles de varias ciudades estadounidenses, y observar todos los detalles gracias a cámaras que grababan imágenes en 360 grados.
Pero ahora, la tecnología que Google usó con éxito, ha comenzado a tener otros objetivos más puntuales. Por ejemplo, la vigilancia. La policía inglesa testea en Manchester un servicio llamado “Smart Cars”. En el techo de sus autos se encuentran cámaras que filman en 360 grados, en busca de automovilistas que cometan infracciones, como hablar por celular mientras manejan.
Seguramente muchas personas estarán de acuerdo con que se vigile a los automovilistas. Pero no queda muy claro que pasará con las imágenes filmadas en las calles, y que en muchos casos podrían afectar a personas que no se encuentran en autos, o simplemente están caminando, y que quedarían registrados en bancos de imágenes de la policía sin haber hecho nada malo. De hecho, ya hubo problemas con el Street View de Google, donde se mostraba gente que entraba a locales de venta de material “para adultos”, o simplemente llevando a cabo tareas dentro de su casa, como se puede en la imagen que abre la entrada.
Film and Geotag Your Next Car Accident: con el uso de una cámara y el GPS para localizar las imágenes, CarCam Voyager Pro graba todo el recorrido que haces en auto. Si llegas a chocar, puede demostrar que no tuviste la culpa al combinar imágenes y geolocalización. Una buena manera de combinar negocios y movilidad…