Viajeros, turistas y clasificaciones

viajes Mayo 11th, 2009

El mirador al Cañon (by morrissey)

En la introducción de Tourists and Tourism. A Reader, Sharon Bohn Gmelch cuenta como los estudiantes de antropología que dirigían tenían un temor: cuando viajaban a los poblados de Barbados donde hacían su trabajo de campo, odiaban ser confundidos con turistas. Simplemente, ellos no se consideraban como tales, en tanto creían que los turistas eran gente insensible y bastante ignorante sobre lo que le pasaba a la gente de Barbados.

Pero Bohn Gmelch agrega algo más: que el tema no se limitaba a sus estudiantes de antropología. Los mismos viajeros aplican esas clasificaciones para diferenciarse de los turistas. Se trata de una distinción siempre presente en el mercado de viajes, a pesar de que es bastante poco precisa.

Por lo general, el límite entre turistas y viajeros está trazado a partir de un punto fundamental: la interacción con los nativos. Los turistas sólo se relacionan con ellos por un tema de servicio, en tanto los locales trabajan para ellos. Los viajeros, en cambio, se interesan en ellos porque quieren conocer su vida cotidiana. Hay otras diferencias que suelen ser citadas: la forma de viajar -programada versus libre; atada a las vacaciones versus viaje como forma de vida, etc.

Piletas de aguas termales de Chivay (by morrissey)

Como verán, estos límites son decididamente imprecisos. Quien es viajero y quien no es una cuestión de un juicio que no tiene parámetros demasiado precisos. Se trata de una cuestión de “actitud”, por el cual el viajero es, digamos, “buena onda”, mientras el turista no lo es. Y al parecer, que ambos compartan los mismos medios de transporte y determinados tipos de consumo no parece ser prueba para encontrar muchos parecidos entre ambas categorías. N siquiera es relevante que alguien viaje un poco “como viajero” y otro como “turista tradicional”. Al parecer, nunca se deja de ser viajero, incluso cuando de vez en cuando no lo son.

Al menos en las ciencias sociales, la palabra de los entrevistados es el punto de partida de un análisis. Por ejemplo, es necesario dar cuenta de porqué se clasifican como viajeros. Pero eso no es considerado como parte del análisis, o se atiende a esta categoría como obvia. Más bien, se la pone en cuestión, ya que es necesario identificar los intereses del grupo para diferenciarse de los que ellos llaman “turistas”. Un grupo que resume todo lo malo del viaje, mientras ellos representan todo lo bueno.

En todo caso, hay que arrancar por cuestionar el uso “obvio” de categorías como “viajeros” y “turistas”. Claro que, más allá de todo lo que podamos dar cuenta, allí afuera la gran mayoría de las personas seguirán usando categorías como “viajeros” y “turistas” como si fuera la cosa más obvia del mundo.

Libros comprados: Por una antropologia de la movilidad, de Marc Auge

libros, teoria y conceptos Octubre 22nd, 2008

Voy a reconocer que Marc Augé no suele caerme demasiado simpático. Su noción de “no lugares” siempre me pareció indefendible, y hasta le dediqué un largo y pomposo artículo sobre porqué no habia que usarlo (enlaces al final de la entrada). Pero en las últimas semanas he estado revisando Por una antropología de la movilidad, un breve volumen editado algún tiempo atrás por la editorial española Gedisa.

El libro es, a tono con la mayor parte de la bibliografía de Augé, bastante fácil de leer, e inscripto en un tono muy ensayístico. A lo largo de sus páginas, hay un marcado interés por pensar las relaciones entre ciudad y globalización. Para ejemplificar esto, habla de la ciudad mundial, globalizada y construida por los medios, que aparece mundializada y homogénea. Frente a ello, aparece la ciudad-mundo, donde se dan todas las contradicciones del desarrollo del espacio urbano, cada vez más marcado por las desigualdades, las barreras espaciales y la separación entre clases.

En segundo término, hay un planteo de pensar a la ciudad como el centro de nuevas formas de movilidad. Por ejemplo, a través de las carreteras que unen a las grandes urbes cada vez más. Pero, además, porque hoy no se pueden pensar a los grandes centros urbanos con independencia de las redes financieras y de comunicación que las unen. Allí se produce un fenómeno particular. Por un lado, las grandes ciudades sólo lo son si se abren al exterior, para atraer inversiones, negocios y turistas. Pero ese mismo proceso lleva a esas urbes a generar espacios de exclusión cada vez más marcados, ya que sólo aquellos con grandes ingresos pueden sostener el modo de vida y el costo inmobiliario de vivir en los centros urbanos más prestigiosos.

Por una antropología de la movilidad es un libro que se puede leer en pocas horas. A quienes se encuentren interesados en comenzar a conocer un poco más sobre las relaciones entre ciencias sociales y movilidad, no es mala entrada. Pero si el interés pasa por profundizar esas relaciones, los libros de David Morley o John Urry, ya reseñados en este blog, son bastante más ricos.

Referencia bibliográfica

Augé, Marc (2007) Por una antropología de la movilidad. Barcelona, Gedisa

Sobre Marc Augé en Blog de Viajes:

Para terminar de una buena vez con la inutil nocion de los “no lugares”
Aeropuertos

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