Crónicas de Ushuaia 10: Lago Escondido y Lago Fagnano

argentina, viajes Junio 25th, 2009

Uno de los tours más conocidos de Ushuaia es que los lleva a visitar los lagos Escondido y Fagnano, y pasa además por el Cerro Castor, conocido centro de esquí, y la zona de crianza de perros, en donde en los meses fríos y con nieve se puede tomar un corto viaje en trineo. Hay algunas diferencias entre hacer el tour en verano o invierno, que más adelante contaremos.

Para hacer el tour, lo más común es comprarlo a través de alguna agencia de viajes. El precio usual es de 165 pesos (algo más de 43 dólares) por persona. El tour arranca alrededor de las 9 de la mañana, y estarán de regreso en Ushuaia hacia las 15 horas. Nosotros contratamos el viaje en la agencia Rumbosur, pero el micro que nos llevó tenía el logo de la empresa Tolkeyén en sus costados.

Trineo (by morrissey)

En invierno, el primer paso es conocer la zona de crianza de perros, que son usados para tirar trineos. Esta parte únicamente se da en los meses más fríos, debido a que en esos momentos es cuando hay más nieve. En nuestro caso, el tour pasó por Valle de Lobos, donde, tras presentar un video que cuenta las tareas ligadas con la crianza y los muchos cuidados que hay que tener con los perros, los turistas pueden optar por hacer un viaje en trineo (como el que aparece en la foto sobre este párrafo). Cuesta 70 pesos (algo menos de 19 dólares) para dos personas, y dura de 5 a 7 minutos.

De allí, el viaje sigue hacia Paso Garibaldi, desde donde se puede ver Lago Escondido, y al fondo, Lago Fagnano. En invierno es todo lo que harán allí: mirar por algunos minutos los lagos. En verano se hace una caminata hasta las márgenes del Escondido, que no se puede realizar en los meses más fríos debido a que los caminos se encuentran con mucho hielo. Debajo tienen una foto del aspecto del bello Lago Escondido.

Lago Escondido y Fagnano (by morrissey)

El recorrido se dirige hacia el centro de esquí Cerro Castor. El día que estuvimos había mucha nieve acumulada, y todavía no funcionaban las aerosillas. Allí pueden almorzar cordero en el restaurante que se encuentra en el lugar. El menú que incluye este tipo de carne costaba 65 pesos (17 dólares) más bebida. Tras la comida, tendrán un rato para pasear, aunque en el momento en el que fuimos realmente hacía mucho frío. Como ya habíamos comido cordero en otra oportunidad, llevamos nuestro almuerzo. Como las cabañas de los servicios de esquí no estaban funcionando, almorzamos en una de ellas. Pero si no han probado cordero, es una buena oportunidad para aprovechar. Por cierto, no estoy seguro si se visita Cerro Castor en los meses de verano, pero en ese caso el clima es mucho más apto para llevar tu propio almuerzo.

Aerosillas (by morrissey)

A lo largo del recorrido verán paisajes muy interesantes; en nuestro caso, nos tocó una época con mucha nieve en casi todo el camino. Uno de los mejores puntos del tour fue el servicio de guía -lamento no haber anotado el nombre del guía- que fue muy informativo e interesante acerca de Ushuaia, con muchos detalles sobre la historia de la ciudad, sus problemas urbanos, su -cito textual- “falta de identidad arquitectónica”, el rápido crecimiento de la población, el costo de vida para los habitantes locales y otros puntos.

Mi opinión personal, con la que como siempre pueden disentir, es que me pareció un recorrido y qucaro para lo que pudimos observar. No llegamos a la orilla de ninguno de los lagos, y sólo pudimos observarlos desde lo alto; y el resto de las actividades requería de un pago extra. Digamos, si el recorrido lo hacen dos personas que quieren hacer todas las actividades, el costo total es de 330 pesos por el tour, más 70 pesos por el paseo en perros, más al menos 160 pesos por el almuerzo. Son unos 560 pesos (147 dólares) por un recorrido de unas cinco horas, y que incluye todas las opciones -no es lo que nosotros gastamos, ya que no tomamos el trineo ni almorzamos en Cerro Castor. El guía nos indicó que el paisaje de la zona es más lindo en los meses fríos. Aunque me hubiera gustado hacer la caminata en la zona del Lago Escondido, algo que sólo se hace en los meses de verano.

El paso (by morrissey)

Hay otra versión del tour, que se hace en camionetas 4×4, y en donde se llega a la orilla de los lagos. Cuesta entre 290 a 330 pesos (76 a 86 dólares) e incluye el almuerzo. También se puede contratar en las agencias de viaje.

Por cierto, y luego de hacerlo, un taxista nos dijo que ellos cobraban 300 pesos por todo el recorrido, que incluía la población de Tolhuin y llegar hasta la orilla de los lagos. No lo hicimos, y no podemos decir que tal es. El taxista nos indicó que podíamos elegir el lugar que quisiéramos para almorzar, como por ejemplo Las Cotorras, que nos fue recomendado por varios habitantes locales. Otra alternativa puede ser ir a Tolhuin en un servicio regular de combis. Si alguien hizo este último viaje y puede aportar comentarios y costos, será muy útil.

Si no leyeron las entradas anteriores que he escrito sobre Ushuaia, les recomendaría leerlas antes de dejar opiniones apuradas:

Cronicas de Ushuaia 9: cuando conviene ir
Cronicas de Ushuaia 8: visita al presidio
Cronicas de Ushuaia 7: algunos datos para bajar los costos
Cronicas de Ushuaia 6: Tren del Fin del Mundo
Cronicas de Tierra del Fuego 5: Parque Nacional
Cronicas de Ushuaia 4: Canal de Beagle

Buenos Aires y los cierres de restaurantes

buenos aires, negocios Diciembre 5th, 2008

Almuerzo rápido

En las últimas semanas, se ha registrado un importante número de cierres de restaurantes en Buenos Aires, que algunos estiman en 200 a 300 locales. La hipótesis de Alejandro Magliano, un columnista de La Nación, es bastante simple: la principal causa de muchos de estos cierres es que un buen número de restaurantes se concentraron en el segmento de los turistas internacionales, y aumentaron sus precios de tal manera que se transformaron en demasiado caros para los habitantes locales. Ahora, que el turismo internacional está en plena caída gracias a la crisis global, muchos de ellos deben cerrar porque no son competitivos. Magliano lo dice sin vueltas: el problema es que se creyeron que la “gilada turística” les iba a durar por siempre, y con ello, los precios tan caros como en New York o París.

Efectivamente, muchos restaurantes de Buenos Aires, ubicados en las zonas más visitadas por turistas, habían aumentado demasiado sus precios, a una velocidad mayor que la inflación local -que ya fue muy alta este año, por cierto. Pero este incremento de precios no sólo se verificó en los restaurantes, ni se limitó a Buenos Aires; muchos turistas pudieron observar que en buena parte de la Argentina los precios de cualquier servicio ligado con el turismo sufrió notables incrementos, a tal punto que de ser un país de precios más bien económicos en 2002, hemos pasado a tener costos bastante similares a los de muchos países desarrollados. Para quienes tenemos la suerte de viajar, podemos ver que comer en New York no es más caro que en Buenos Aires, en particular en el segmento de menúes en los mediodías, por ejemplo. Los hoteles también entran en este terreno. En lo único donde Argentina aún saca diferencia es en el costo del transporte, en particular el terrestre, donde los precios no son tan altos gracias a que el valor del combustible es más económico que en los países cercanos. Pero con el descenso del precio del petróleo, incluso esta diferencia va camino a desaparecer.

Ya hace un tiempo muchos actores del mercado turístico vienen advirtiendo sobre la estrategia de corto plazo que prima en buena parte del campo turístico argentino. Para decirlo simple: “ganemos todo lo que podamos ahora, antes que explote la burbuja”. Eso justifica, claro, cobrar cualquier cosa mientras la situación lo permita, y salir del negocio apenas comience a caer la rentabilidad. De más está decir que difícilmente una estrategia de ese tipo permita que Argentina se inserte de manera estable en el mercado turístico internacional. Lo que hará que esto sea negocio no es “aprovechar la coyuntura”; es más bien establecerse como un destino confiable -al menos desde el punto de vista de los servicios y la calidad de atención.

Y si alguien sostiene que en el mercado argentino no se ha apostado de manera generalizada al corto plazo, que me explique como puede ser que, al primer coletazo de la crisis, semejante cantidad de restaurantes haya cerrado -desde ya sabemos que también hay crisis en el mercado local, pero los que cierran no son justamente los más económicos. Sabemos que ese segmento se destaca por una mortalidad más elevada que otros negocios. Pero llama la atención que coincida tan rápidamente con la caída del turismo internacional en la ciudad de Buenos Aires, un tema que tiene muy preocupados a los operadores locales. Ahora habrá que estar atentos a la oferta hotelera, a ver que pasa en los próximos meses.

La nota de Alejandro Maglione en La Nación la pueden ver en este enlace.

Cronicas de Salta II

argentina Septiembre 10th, 2008

Otra vista de Salta

La segunda de las crónicas sobre la ciudad de Salta va directo hacia un tema que les interesa a muchos viajeros: los costos. Así que buscaré resumir los precios a los que pueda hacer referencia en esta página. Como siempre, se trata de experiencias personales. Si tienen más información para agregar o quieren rectificar algún dato, lo pueden hacer en la parte de comentarios.

Viaje, costos y comodidades
El viaje de Buenos Aires a Salta cuesta entre 360 (120 dólares) a 620 pesos (210 dólares aproximadamente) en bus, de acuerdo al servicio que elijan. El costo más económico es para micros semicama, que salen a horas del mediodía de Buenos Aires o a última hora de la tarde. Los coche cama suelen salir después de las 20 horas, y arrancan en los 440 pesos, y llegan hasta 620 en el caso de los coche suite, que tiene asientos que se reclinan 180 grados. El tiempo de viaje es de 18 horas. En nuestro caso, viajamos en La Veloz, en un servicio semicama que salió 460 pesos. Los asientos eran cómodos y amplios. A pesar de llamarse “coche cama”, y como pasa con todas las empresas, la reclinación anda en los 140 a 150 grados.

Con el viaje incluían, a la ida, la cena -sin detenerse, era una bandeja con sandwiches y algunos alfajores- y el almuerzo en Metán, Salta, sin cargo, con tres opciones -pollo, milanesa, arroz con pollo. Paraban para desayunar en Pinto, Santiago del Estero, pero ahí el costo estaba a cargo del pasajero. A la vuelta, cena en Pinto, con tres opciones también. Si lo que quieren es ir en avión, el costo para residentes es de 1200 pesos (400 dólares). Para no residentes es bastante más caro.

Update: Karina Ferrando me avisa vía correo electrónico que en estos días puede conseguirse una promoción de LAN por 960 pesos, siempre para residentes. Hay que comprar con un mes de antelación.

El reflejo de la catedral

Alojamiento
Al menos en esta época del año, los costos no son altos. Se puede conseguir habitaciones compartidas por precios que no superan los 25 pesos por persona. En nuestro caso, nos quedamos en el hostal Los Cardones, donde una habitación doble con baño privado salió 90 pesos por día (30 dólares). Supongo que en temporada alta los precios deben ser un poco más caros -entre diciembre y marzo, y en vacaciones de invierno. El precio incluye el desayuno, con panes, mermelada y jugo. El staff es realmente muy amable. Eso sí: si son muy quisquillosos con el tema de la tranquilidad, sepan que, como todo hostal, los fines de semana pueden tener gente haciendo ruido y charlando a los gritos hasta bastante tarde. De todos modos, es lo que se puede esperar en un hostal. Si buscan hoteles tradicionales, se pueden encontrar desde 140 pesos la doble (menos de 50 dólares). También hay una gran oferta en bed & breakfast, realmente se los puede encontrar fácilmente cerca del centro de la ciudad.

Plaza 9 de julio

Comida
Salta es más económico que Buenos Aires a la hora de comer. En una buena cantidad de restaurantes se puede almorzar y cenar por no mucho más de 24 pesos por persona, aunque hay, desde ya, opciones más económicas y otras más costosas. En nuestro caso, destacamos algunos lugares. Por ejemplo, en El Palacio, en Caseros al 100, hacen un locro bastante impresionante y rico (lo pueden ver en la foto que se encuentra debajo de este párrafo). También hay mucha variedad de empanadas al horno en varios lugares. Eso sí: el tamaño de las empanadas suele ser pequeño, así que no esperen conformarse con una o dos. También almorzamos en Charrúa, un lugar en Caseros al 200. Se come muy bien, pero los precios están más cerca de los valores de Buenos Aires.

Locro en El Palacio

Tours y paseos
Si la comida era más económica que en Buenos Aires, no puede decirse lo mismo de los tours. Como Salta es muy visitada por turistas extranjeros, los precios suelen estar un tanto inflados para los residentes locales. Pero se puede encontrar algunas oportunidades interesantes. Por ejemplo, la empresa Bus Turistico Salta ofrece city tours por 35 pesos (12 dólares). Tienen 14 paradas, y podemos subir y bajar en cada una de ellas a lo largo del día. Un punto para comprar tickets es la galería El Palacio, frente a la plaza 9 de Julio, la principal de la ciudad. Ahora, si lo que quieren es transporte hacia algún lugar más lejano, como puede ser Cachi, los costos pueden ser bastante altos. Por ejemplo, en coche de alquiler o remises sale unos 140 pesos por persona (casi 50 dólares).

interior de la iglesia de San Francisco

En la ciudad, hay una buena cantidad de alternativas en museos. En nuestro caso, recorrimos dos. Uno es el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), donde se encuentran los “Niños del Llullaillaco”, las momias incas que se encontraron en la cima de ese volcán. Se exponen de a uno por vez. Es un museo pequeño, que cuenta con una tienda con productos interesantes pero muy caros. La entrada cuesta 5 pesos para residentes y 15 pesos para no residentes. No permiten tomar fotos, con o sin flash. También pueden recorrer el Cabildo, con muchos objetos relacionados con las guerras por la independencia argentina, a principios del siglo XIX. La entrada sale 3 pesos, y además pueden acceder a un balcón desde donde se pueden hacer fotos de la plaza 9 de julio. Fotos en interiores, sólo sin flash.

El Diablo, en el cabildo

También está el paseo en teleférico a la cima del cerro San Bernardo. Cuesta 12 pesos ida y vuelta (4 dólares) y brinda una amplia vista panorámica de la ciudad. Sale desde el parque San Martín, y funcionan hasta las 19:30 horas. Si quieren, pueden subir a la cima del cerro caminando, sin pagar nada. En ese caso, deben acceder desde el paseo Guemes.

Teleferico en funcionamiento

Por último, la ciudad de Salta tiene varias iglesias que vale la pena recorrer. Las dos más conocidas están ubicadas en el centro de la ciudad. La Catedral, que es la más espectacular, y mi preferida, la iglesia de San Francisco (en la foto de abajo), que tiene varias de las imágenes que publiqué en una entrada anterior.

San Francisco

Ya saben: si quieren dejar más datos, aportes y correcciones, pueden hacerlo en la parte dedicada a los comentarios.

Crónicas de Ilha do Mel II

brasil Marzo 15th, 2006

Como decía en la entrada anterior, en Ilha do Mel no queda otra que caminar, ante la saludable ausencia de autos y rutas. Y como parte de esa caminata, mi esposa Maryori se dedicó a tomar nota de las distintas posadas y bares que había en las zonas de Nova Brasilia, Praia do Farol y Praia do Fora, y esos datos produjo este simpático mapa:

ilha do mel map


Las referencias a los lugares que mencionaré en la entrada pueden buscarlos en el mapa, para ubicarse mejor.

Nuestra estadía fue en la posada Caminho do Farol, que en algunas guías figura con el nombre de Dona Tunica -de hecho, les conviene preguntar por ese nombre, porque todos lo conocen así. Pagamos 35 reales por una doble, por día. Llegamos un sábado a las cinco de la tarde, cuando ya había muchísima gente en la isla. Como el tren Serra Verde Express llegó a Paranaguá un poco tarde, nos retrasamos mucho, y al arribar ya habían alquilado la habitación, a pesar de que habíamos hecho la reserva por teléfono desde Curitiba. Cuando ya me veía durmiendo en la playa -no había lugar en ninguna posada-, quien manejaba el lugar, y a quien todos llamaban simplemente Pelé, nos cedió su habitación. La razón: estaría trabajando toda la noche en la fiesta de los navegantes, así que no necesitaba la habitación. Al otro día se fue mucha gente y nos pasaron a una habitación en la punta, más grande, pero también terriblemente calurosa.

A caminar

Y es que en verano la isla es realmente un infierno. Por las noches, la temperatura baja un poco, pero aún así se hace difícil dormir. Lleven repelente del bueno, porque hay muchísimos pernilongos -el simpático nombre que en Brasil dan a los mosquitos. Y por supuesto, mucho protector solar, salvo que quieran que su piel no sirva ni para donarla.

En toda la isla hay un virtual monopolio de Skol, que no es justamente la cerveza brasileña que más me gusta. Encima, costaba 4 reales en todos lados -en Rio, depende el lugar, salía de 2,50 a 3 reales. Pero la sirven, como en toda Brasil, tan gelada, que dan ganas de tomar más y más. Ya saben: las cervezas vienen con una especie de termo, cariñosamente conocidos como camisinhas, que la mantienen siempre fría. Por ello, los vasos son pequeños, para servirse poco, y mantener el resto en el termo, bien frío. En el único lugar donde vi que vendían Bohemia, una cerveza a mi gusto más rica, era en A toca do abutre, un bar en Nova Brasilia, que tiene precios más altos que en el resto de la isla. La Skol cotiza 4,50 y la Bohemia, 5,50.

Nuestro lugar favorito para comer fue Barranco, justo en la entrada a Praia de Fora. Un peixe surf, con milanesas de pescado, casquinha de Siri, arroz, papas fritas y ensalada -tienen la foto debajo. Costaba 28 reales, y alcanzaba tranquilamente para dos personas. En general, la comida que obviamente hay que comer es en base a pescado, que no es demasiado caro. Pero un almuerzo o cena, con un par de cervezas, cuesta de 25 a 35 reales más o menos.

Peixe surf

Un consejo básico: además de no olvidar el repelente -compren el más fuerte que encuentren, como el Off de color verde- y un buen protector solar, sí o sí hay que llevar una linterna. Por la noche las trilhas no tienen iluminación, así que para ir de un lado a otro de la isla tienen que llevar su linterna. Están avisados.

Un punto que causará escozor a más de uno es que el agua corriente -o sea, la que sale de las canillas- tiene un color amarillo muy oscuro. Como hace mucho calor, es más que recomendable tener bastante agua, tanto para tomar como para lavarse los dientes. En pocos lugares de la isla se consiguen las botellas de litro y medio.

Praia Grande

Sé que se estarán preguntando: ¿vale la pena ir a Ilha do Mel? La verdad es que me parece que las fotos que ido publicando en ésta y la entrada anterior dicen todo. Realmente, es un gran lugar para los que quieren una experiencia no urbana para disfrutar la playa, en aguas muy tranquilas y cálidas. Surfers, en Ilha do Mel no hay muchas olas, así que no hay mucho que hacer por allí. Por cierto, hay muchas posadas en la zona de Praia das Encantadas, pero por allí no estuvimos. Si alguien pasó algunos días allí y quiere decir algo, puede dejar su aporte en los comentarios.

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