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Corea del Norte y el turismo

Asides, asia Enero 16th, 2010

Corea del Norte autorizaría visitas turísticas más extensas. Uno de los países más aislados del mundo, Corea del Norte, estaría analizando la posibilidad de permitir visitas turísticas más extensas, al menos para los estadounidenses. Hasta ahora, sólo se puede permanecer cinco días en el país, con muchas limitaciones en el movimiento interno. En el futuro, este lapso sería extendido, pero sólo se podrán usar las agencias de viajes oficialmente reconocidas por el gobierno norcoreano.

CNN y el turismo en Afganistan

asia, politica Septiembre 2nd, 2009

Explosive sniffer dog watches over the Bamiyan Vally, Afghanistan (by Carl Montgomery)

CNN le dedica una nota a los atractivos turísticos de Bamiyan, una de las regiones de Afganistán. ¿Turismo en Afganistán? Según el texto, Bamiyan es una de las zonas más seguras del país, pero eso no significa demasiado en un país donde año tras año los muertos por los enfrentamientos entre talibanes y las fuerzas de Estados Unidos y las Naciones Unidas. Bamiyan fue durante muchos años un destino turístico dentro del “hippie trail” en Asia, pero luego de la invasión de la Unión Soviética, en 1979, las cosas cambiaron. Luego, llegaron los talibanes, y produjeron un hecho que aún hoy es recordado: la destrucción de dos enormes estatuas de Buda, que tenían más de 1500 años de antiguedad.

De acuerdo a la nota, los recientes hechos de violencia y las recientes elecciones causaron una “dramática caída en la llegada de visitantes extranjeros”. No dan cifras, porque por fuera de los militares y los contratistas del ejército, es bastante difícil pensar que muchos turistas se aventuren en estos tiempos por Afganistán.

La nota de CNN la pueden encontrar en este enlace (visto en Gadling). La foto de Bamiyan que abre la entrada fue tomada por Carl Montgomery y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

China: la burbuja de la hoteleria

asia, negocios, politica Marzo 6th, 2009

Haze of pollution in Beijing

A mediados de 2008, todos hablaban de China y los Juegos Olímpicos. Los medios elogiaban los edificios que se habían construido para el evento, y la enorme cantidad de dinero que el país había invertido en mejorar la infraestructura de Beijing. Claro, de las expropiaciones que se habían hecho en la ciudad y las decenas de miles de personas desalojadas nadie decía demasiado (hablé de ello en Juegos Olimpicos: no todo termina en Tibet). Pero ahora el tema es otro. Los juegos olímpicos han pasado. En la ciudad se construyeron más de 100 hoteles de varias estrellas para albergar a los turistas que llegaron para los Juegos. Y la expectativa del gobierno chino era que la enorme publicidad del evento llevaría más turistas durante el resto de 2008.

Pero ya saben que pasó en el segundo semestre de 2008: comenzó la crisis financiera global, y ahora Beijing tiene hoteles carísimos y que apenas si tienen pasajeros. Según Los Angeles Times, los responsables del Pangu Plaza, un hotel de 234 habitaciones y con suites que cuestan 17 mil dólares la noche, afirman tener una ocupación del 30%. Pero el periodista de Los Angeles Times no vio ningún pasajero hospedado. Hoteles como el Marriott, que durante los Juegos cobraban de 5000 a 6000 yuanes por noche (entre 650 y 800 dólares), hoy alquilan sus cuartos por 800 yuanes, según China.org.cn.

Es evidente la “burbuja” de construcciones en China en algún momento iba a comenzar a tener problemas. Y lo malo, a futuro, es que, si bien el país espera que el turismo crezca en los próximos años, esa mejora no será tan impresionante como para absorber tantos hoteles caros y de lujo. ¿O será nada que una de las muchas burbujas que vamos a ver explotar en los próximos meses?

Más sobre el tema en The Economist.

La foto de la polucionada Beijing que abre esta entrada fue tomada por Addictive Picasso y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

RFID y como hacer rastreables a los autos

asia, tecnologia Febrero 5th, 2009

Blue and Purple RFID tag

Para quienes no conozcan esta tecnología, el RFID es un chip que se coloca en unas “etiquetas inteligentes”, y que se pueden pegar o incluir en los productos. Estas etiquetas emiten una radiofrecuencia que permite su rastreo. Como todavía son un poco caros, por ahora se usan sobre todo con productos de un cierto valor. Por ejemplo, una empresa podría agregarlos a una carga de sus productos, y seguir todo el recorrido desde la fábrica hasta el comercio donde se entregan. Y cuando bajen de costo, un supermercado podría etiquetar todos sus productos, y seguir el inventario en tiempo real, saber a qué hora se vende más, cuáles son las mejores ubicaciones para determinados productos, y una larga lista de ventajas para el comercio. Ventajas, claro, que meten bastante miedo en cuanto al tema privacidad.

Ahora, India se dispone a ir un paso más allá: quiere obligar a los fabricantes de autos a agregar etiquetas RFID en sus vehículos. La idea: poder identificar a cada uno de ellos de manera precisa, algo útil, por ejemplo, cuando sobrepasan la velocidad permitida, o son usados para cometer algún delito.

Y un paso más allá: en el momento en el que el automovilista comete una infracción, por medio de la radiofrecuencia, cargarle la multa en el chip. Como la policía tendrá instrumentos para leer estos chips, podrá detectar si algún automovilista está circulando sin haber pagado su multa.

¿Y que pasa con el rastreo cuando no hacemos nada malo? Desde ya, más de uno se debe estar preguntando sobre este tema.

Más sobre este tema en New Mobilities y Economic Times India. La imagen del chip RFID que abre la entrada fue tomada por midnightcomm y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

China y el siglo chino‭ ‬2

asia, china Febrero 3rd, 2009

Hongshao Qiezi

“‬A falta de‭ ‬libertad de expresión en la prensa,‭ ‬la literatura y las artes,‭ ‬la gastronomía es el único ámbito en el que los chinos del continente pueden hallar una sólida manifestación de la cultura‭”

Ted Fishman‭ (‬cita al final de la entrada‭)

En la entrada de ayer,‭ ‬de manera deliberada limité lo‭ “‬cultural‭” ‬al ámbito de las productos mediáticos globales.‭ ‬Pero el éxito de la gastronomía china en todo el mundo es una buena muestra de las paradojas del suceso económico de este país.‭ ‬Por un lado,‭ ‬el control de las autoridades chinas sobre las formas de expresión lleva a un evidente empobrecimiento de manifestaciones como la literatura y el cine.‭ ‬Pero por otro,‭ ‬lleva buena parte de esa creatividad hacia otros ámbitos,‭ ‬como el de la cocina.

El éxito de la cocina china en todo el mundo dista de ser un fenómeno nuevo,‭ ‬y ya lleva una buena cantidad de décadas de consolidación.‭ ‬A tal punto que hay versiones localizadas de la comida china,‭ ‬y que pueden encontrarse incluso versiones‭ “‬acriolladas‭”‬,‭ ‬como el chifa peruano,‭ ‬donde los platos pueden diferir de los que pueden encontrarse en restaurantes chinos de Estados Unidos.

Pero en China,‭ ‬como cuenta Ted Fishman,‭ ‬la comida también es un ámbito de la cultura donde muchas personas pueden progresar.‭ ‬Como se trata de un aspecto de la expresión que no merece mayor atención por parte del partido de gobierno,‭ ‬no hay mayores controles‭ ‬-difícilmente se puedan encontrar proclamas subversivas en un nuevo plato.‭ ‬Por ello,‭ ‬en los últimos años se ha producido un crecimiento enorme del mercado de la gastronomía dentro de China.‭ ‬Y ya no se trata sólo de cómida rápida y económica‭; ‬también han comenzado a explorar los terrenos de la‭ ‬haute cuisine.

Lo interesante con respecto al tema de la comida china es que se trata de un producto cultural que puede ser exportado con cierta facilidad.‭ ‬Y que es un área donde hay más creación propia,‭ ‬local,‭ ‬que imitaciones de productos extranjeros.‭ ‬Porque,‭ ‬como todo‭ ‬el mundo sabe,‭ ‬buena parte del progreso industrial de China se basa en la copia de productos extranjeros,‭ ‬que luego son vendidos a una fracción del costo original.‭ ‬

En el tema gastronómico, donde las limitaciones ideológicas del partido no tienen demasiada relevancia, no hay tantos problemas con exportar ese tipo de contenidos culturales. Para el gobierno chino, entonces, habrá que ver hasta donde se puede priorizar el control político de los contenidos mediáticos, con el fin de estabilizar el país, y cuando habrá que comenzar a moderarlos, con el fin de dejar de vender sólo productos industriales. Con la actual política de férreo control de contenidos, China nunca podrá establecer un proceso de hegemonía cultural como el logrado por Estados Unidos, o en menor medida el establecido por Japón (ver al respecto la entrada de ayer).

Sobre cultura e industria nos ocupamos mañana, en la última parte de esta serie de entradas, con el tema de los souvenires..

Bibliografía

Fishman, Ted (2005) China S.A. Cómo la nueva potencia industrial desafía al mundo. México, Random House Mondadori, 2007.

La foto que abre la entrada fue tomada por Helga’s Lobster Stew y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

China y el siglo chino 1

asia, china Febrero 2nd, 2009

Haze of pollution in Beijing

En los últimos días, me encontré con varios libros que analizan lo que se denomina “el siglo chino”. La idea: que el crecimiento de China hará que este país se transforme en unas décadas en la nación económicamente más poderosa de la Tierra. En el mercado turístico, por ejemplo, se espera que para 2020 China sea la nación más visitada, y que los turistas de ese país, gracias a la progresiva liberalización económica, comiencen a llegar a muchas partes del mundo. En un planeta donde hay unos 800 millones de viajeros internacionales al año, que el 10% de la población china comience a viajar fuera de su país aportaría de 120 a 150 millones de viajeros extra.

Pero una cosa es que China se transforme en la principal economía del mundo, y otra que este país logre establecer un proceso político de hegemonía sobre el resto del mundo. Como muchos saben, la capacidad de Estados Unidos de transformarse en una potencia imperial fue una combinación de capacidades económicas y culturales. Este último punto es clave: Estados Unidos ha logrado universalizar sus formas de ver el mundo a través de una impresionante producción de filmes, libros, programas de televisión, e incluso a través de una popularización evidente del inglés en las últimas cinco décadas.

La segunda economía del mundo en este momento, Japón, aparecía en la década del ‘80 como la potencia por venir. No sólo tenía una gran importancia económica; también podía ofrecer una notable producción cultural hoy conocida en todo el mundo, basada sobre todo en el manga y el anime.

Todo esto desemboca en una pregunta: ¿puede China transformarse en una potencia hegemónica mundial cuando sus producciones culturales aún no logran popularizarse en el mundo? Hay una razón para esta no popularidad: el férreo control que el partido comunista chino ejerce sobre cualquier forma de expresión. Ese control, combinado con la represión política, ha permitido que China crezca a tasas altísimas y que buena parte de la población tolere condiciones de vida que en otras partes del mundo hubieran llevado a explosivas rebeliones masivas. Pero, a la vez, condena a China a una producción cultural masiva que carece del atractivo de la producida en Estados Unidos y Japón. No creo que a ninguno de ustedes les interese demasiado leer o ver cosas que glorifican un partido, o cierta visión del pasado al servicio de intereses partidarios muy precisos.

Léase bien: no digo que NADA de lo producido en China no pueda popularizarse en el resto del mundo. Lo que afirmo es que, medido por su relevancia económica, China ha producido muchos menos productos mediáticos populares que Estados Unidos y Japón. Si nos atenemos a experiencias históricas anteriores, parece muy complicado poder construir una hegemonía política global si se carece de la capacidad de crear productos globales, que traduzcan, en términos simbólicos, el poder económico de una nación.

La seguimos mañana

La imagen que abre la entrada, donde se ve a Beijing detrás de una densa niebla por la polución, fue tomada por Addictive Picasso y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Turismo y riesgo: el caso Tailandia II

aerolineas, asia Diciembre 17th, 2008

Bangkok International Airport arrivals

Como contábamos hace algunos días, un conflicto político interno en Tailandia había provocado la suspensión de vuelos internacionales y de cabotaje en ese país durante 9 días. El conflicto ya está superado, pero en su peor momento hubo unos 350 mil viajeros afectados, según las estimaciones que se dieron a conocer en esos días. Una vez pasado lo peor del conflicto, muchos se preguntan cuáles serán las consecuencias a futuro de este tema.

El 12% del producto bruto tailandés depende del turismo. Con esa cifra, queda claro que el grupo político que tomó el aeropuerto tenía muy claro el impacto que causaría. Pero parece que lo peor vendrá en los próximos meses, al menos para la industria turística.

De acuerdo a lo que publican en Seat 2B, para el año que viene el turismo en Tailandia podría caer un 40%, y la cifra podría ser peor en el caso del turismo 5 estrellas. La razón: aquellos viajeros que pueden pagar altas cifras por sus viajes no van a querer correr riesgos con sus vacaciones, y pueden elegir muchos otros destinos más seguros.

Pero la cifra aparece como un tanto exagerada, salvo que tomemos en cuenta que la crisis económica global cause en 2009 una caída del turismo internacional. La misma nota de Seat 2B cuanta que los atentados contra turistas en Bali, Indonesia, y que mataron a más 200 personas, provocaron una caída del 25% en el arribo de visitantes en el año posterior.

El impacto de los hechos relacionados con terrorismo suele ser muy importante, pero por lo general es la violencia continua lo que espanta más a los turistas. Hechos puntuales, como la toma del aeropuerto de Bangkok, o los atentados de 2002 en Bali -que se repitieron en 2005, por cierto- suelen causar mucho daño a la industria, pero lo hacen por un período limitado de meses.

Más sobre el tema en este blog:

Turismo y riesgo: el caso Tailandia
Turismo y riesgo: el caso Mumbai

La imagen del aeropuerto de Bangkok que abre la entrada fue tomada por Jeremy Burgin y publicada en Flickr bajo licencia Creative Commons Attribution.

Actualización: en Diario del Viajero cuentan como los operadores turísticos tailandeses han comenzado a generar ofertas para atraer de nuevo a los turistas. Pueden verlo en Viajar gratis a Tailandia.

Turismo y riesgo: el caso Tailandia

asia, politica Diciembre 4th, 2008

Uno de los temores más extendidos de los operadores turísticos es la “intromisión” de los conflictos políticos internos de un país en la oferta destinada a los turistas extranjeros. Un ejemplo muy importante es el que acaba de darse en Tailandia, uno de los países con mayor crecimiento turístico en las últimas dos décadas, gracias a un sustancial crecimiento de la llegada de viajeros internacionales. Durante 9 días, manifestantes del grupo político PAD, y que exigían la renuncia del primer ministro Somchai Wongsawat, tomaron el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok, e impidieron la salida de todos los vuelos. El número de viajeros afectados se estima en unos 350 mil, que en su mayoría quedaron varados en Tailandia a la espera de la finalización del conflicto.

La toma del aeropuerto no fue una casualidad. Los manifestantes tenían claro que con ello afectaban al turismo, una de los principales sectores económicos del país, y agregaban mucha presión para sus reclamos. La decisión de la justicia tailandesa de considerar “ilegal” la coalición de gobierno y ordenar la salida del primer ministro solucionó el problema, pero tras 9 días sin vuelos, el aeropuerto tardará varios días en normalizarse. O sea, los manifestantes se fueron felices con la solución política, pero algunos viajeros pueden tardar varios días más en conseguir salir del país en un vuelo.

Pero el tema está lejos de solucionarse. A pesar de la salida del primer ministro, es más que probable que su partido, con mayoría en el Congreso, forme nuevo gobierno. En ese caso, los manifestantes ya han amenazado con volver a tomar el aeropuerto. Como planteábamos ayer con el caso Mumbai, ahí aparece la dimensión del riesgo. Una nueva ocupación del aeropuerto podría no tener lugar en el futuro, pero no estamos seguros de que no vuelva a ocurrir. El resultado es una acción sobre el presente: los viajeros se desesperarán por salir, como sea, de Tailandia, en prevención de una posible nueva toma y la suspensión de los vuelos.

Se podrá calcular en el futuro las pérdidas que ha sufrido Tailandia por la ocupación del aeropuerto, y también evaluar las cancelaciones de viajes que seguramente tendrán lugar ante las inciertas perspectivas políticas del país. Pero es interesante ver, para quienes estamos interesados en analizar el campo turístico, como un grupo político usa la importancia del sector de viajes como herramienta para agregar presión sobre un conflicto interno y apurar una rápida solución. Un ejemplo interesante de como el mercado turístico puede verse enfrentado a condiciones políticas que no maneja, pero que determinan su performance financiera en el corto y mediano plazo.

Sobre el conflicto en Tailandia y su (¿temporaria?) solución, pueden ver en los diarios ingleses Telegraph y The Guardian. Pueden chequear también la entrada sobre el tema en Global Voices (en inglés). Si alguien ve otro material interesante, en particular en relación con las consecuencias turísticas del conflicto político tailandés, avise en los comentarios. La imagen que abre la entrada fue tomada del blog Sacravatoons.

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