Archive for Enero, 2005

Tips para visitar el ombligo del mundo

Sin categoría Enero 31st, 2005

Cusco, la ciudad que para sus fundadores incas era el ombligo del mundo, es un lugar que muchísimas personas quieren visitar, tanto por su atractivo como por su legado arqueológico. Aquí van algunos consejos para reducir, hasta donde se pueda, el exigente gasto que requiere la ciudad.

Si la idea es visitar Machu Picchu, apenas pongan un pie en la ciudad, salgan disparados para Ollantaytambo, a tres horas de Cusco. Allí es el único lugar donde pueden comprar el boleto del tren Backpacker Cerrojo, que cuesta 24 dólares, y que sale todas las noches a las 20:20 horas, con regreso a las 05:00 horas. El tren que sale de Cusco les costará 66 dólares –el Backpacker- o 468 dólares –el lujoso Hiram Bingham, seguramente el más lujoso de los ferrocarriles que recorre América del Sur. Si quieren, pueden combinar la ida a Ollantaytambo con el tour que recorre el Valle Sagrado –el mercado de Corao, Pisac, Ollantaytambo, Chichero- que los dejará a algunas cuadras de la boletería del tren. Pero vayan a comprar los tickets al menos dos o tres días antes de ir a Machu Picchu, si es que les dan los tiempos de viaje. NOTA: Oski nos avisa en los comentarios que el Cerrojo Backpacker ha aumentado a 40 dólares.

• Existen un tren local para ir a Macchu Pichu, pero sólo está disponible para quienes vivan en el Cusco. No se venden boletos a extranjeros: ni siquiera a peruanos que no vivan en la región. El valor del boleto allí es 30 soles, menos de diez dólares.

• Si quieren hacer el Camino del Inca, prepárense: sólo se puede ingresar con un tour comprado, que tenga guía y porteadores. Costo: 195 dólares en temporada baja, que puede llegar a 300 dólares en la temporada alta de julio y agosto. Es posible conseguir uno por 145 dólares, pero hay que ir a comprar el regreso en tren a Ollantaytambo, y de esa manera ahorrar el regreso en el más costoso tren Backpacker. Pero como allí sólo venden boletos con tres días de anticipación, no podrán adquirirlos si hacen el tradicional Camino del Inca, de cuatro días. Así que en Aguas Calientes, la estación de tren más cercana, seguramente sólo conseguirán el tren más caro. Consejo: compren el tour que incluye boleto de regreso, ya que de todas maneras no podrán ahorrar en pasajes. Por si no se dieron cuenta, en Cusco todo está pensado para hacerlos gastar más. Vayan preparados.

Si toman el tren Backpacker Cerrojo, deberán pasar dos noches en Aguas Calientes, ya que el tren regresa a las 5 de la mañana. Otro interesante esquema para que gasten más. El tren llega cerca de las diez de la noche a Aguas Calientes, desde Ollantaytambo. De ahí, vayan para la plaza, donde están todos los hostales ofreciendo sus servicios. Para variar, Aguas Calientes tiene precios sustancialmente más altos que años atrás. Prepárense para pagar unos 15 soles por día por habitaciones compartidas, aunque por 20 soles pueden conseguir un lugar con baño privado. Tengan el cuidado de buscar hoteles cercanos a la estación de tren y a la salida de los buses que los llevarán a Machu Picchu. Éstos cuestan nada menos que 12 dólares por un viaje de apenas media hora. Se puede subir caminando, pero son unas dos horas de subida bastante exigente. Depende de su bolsillo y su estado físico, claro.

En Cusco, es posible encontrar alojamientos a costos muy baratos, desde apenas diez soles, en casas de familia. No esperan, claro, grandes comodidades. Si quieren un hotel bien limpio, con agua caliente todo el día y no muy lejos del centro histórico, piensen en gastar de 40 a 50 soles por una doble con baño privado. En la zona del centro hay hoteles un poco venidos a menos, donde pueden compartir habitación con otros viajeros, por costos que van de los ocho a los quince soles por día. Obviamente, hay hoteles muchísimos más caros, pero ni me preocupé en averiguar los precios.

Si quieren comer por menos dinero, huyan del centro, o de la Procuradores. En esos lugares, el menú más económico está por unos quince a 25 soles. Una opción excelente es restaurante El sabor de mi Casa, en Quera 253, a apenas dos cuadras de la Plaza de Armas. Allí hay abundantes menús por seis soles, con entrada, sopa y segundo. Desde ya, los menús sólo están disponibles al mediodía. Si les agarra hambre, a apenas media cuadra de la Plaza de Armas hay un par de hamburgueserías, donde por menos de dos soles se pueden comer una buena hamburguesa con queso. Si son débiles de estómago, mejor piénsenlo. Allí, por cierto, no van a ver casi turistas.

• Además de Machu Picchu, hay otros dos tours más que son clásicos. Uno es del Valle Sagrado, donde hay que salir a las nueve de la mañana de Cusco, con regreso a las cuatro de la tarde. Se puede conseguir por 20 soles. No se incluye almuerzo. Si los llevan a comer al pueblo de Urubamba, enfrente de los restaurantes –donde el menú cuesta unos 12 soles y no es gran cosa- pueden cruzarse a los puestos en donde venden unos enormes choclos con queso, con los granos más enormes que hayan visto en su vida. Los choclos se consiguen por un sol, y hay que agregar cincuenta céntimos si quieren la rebanada de queso. El otro tour es city tour, que se cuesta 12 soles, y en donde se visita Sacsayhuaman, Tambo Machay y Puca Pucara. Aquí se sale a las dos de la tarde y se regresa a Cusco a las seis de la tarde.

• Por cierto, para visitar las distintas ruinas cercanas a Cusco hay que comprar un boleto turístico, que cuesta 10 dólares. A pesar de que figura en el boleto, para entrar al famoso templo de Qoricancha hay que pagar seis soles aparte. Al parecer, la iglesia de Cusco optó por retirar sus sitios del boleto, por razones que me gustaría conocer. Para ingresar a la Catedral –visita más que recomendable- también hay que pagar aparte 9 soles. Eso sí: no vayan antes de las diez de la mañana, porque antes de esa hora es el momento de los oficios religiosos, y está “prohibido el turismo�?, como rezan los carteles al interior del edificio. Con el pago de la entrada tienen derecho a guía; de todas maneras, si éste hace un buen trabajo, al menos dejen una propina.

Si alguien quiere agregar algún dato, lo puede dejar en los comentarios o directamente sumarlo al texto definitivo. Para eso pueden usar WikiNomade, el wiki de Blog de Viajes. La parte dedicada a Cusco está en ésta página.

Cabinas y anticuchos

Sin categoría Enero 31st, 2005

Uno de los problemas de estar de viaje, y no tener una notebook, es que uno depende todo el tiempo de las computadoras que encuentra en los locutorios y cabinas. He tenido buenas experiencias, pero también muchos problemas. Por ejemplo, es bastante usual hallar que algunas están equipadas con PCs con Windows 98. Eso no es lo malo, sino que como por lo general las cabinas cuentan con software para impedir instalar programas -el famoso freeze- no puede bajar las fotos desde la cámara digital. Así que no me queda otra que buscar lugares en donde tengan Windows XP.

Y todo esto sin contar otros problemas. Por ejemplo, hay cabinas que usan versiones antiquísimas de Internet Explorer, y no cuentan con alternativas decentes, como el Mozilla Firefox. El resultado: no puedo leer el correo de Gmail, Bloglines se ve horrendo, etc. Usar Explorer es además algo muy incómodo para quienes usamos browsers como Firefox u Opera, que son infinitamente más versátiles y cómodos que la porquería que viene por defecto con Windows.

En este tiempo lejos de mi PC, me ha dado cuenta lo importante que siguen siendo para mi navegación diaria algunos sitios. Las palmas se las sigue llevando Bloglines, que es mi resumen diario de noticias. Eso sí: si tomo en cuenta la cantidad de webmails que tengo que consultar, me arrepiento mucho de no haber instalado en mi servidor algún paquete de gestión de correo, que me permita consolidar en un único espacio todos los mensajes de e-mail.

La foto corresponde a un generosa porción de anticuchos, una deliciosa comida hecha a la parrilla. Se trata de brochettes de corazón, que se encurten toda la noche en vinagre, ají panca y varias cosas más. Con una buena cantidad de cerveza helada maridan muy bien :P .

Desayunos

Sin categoría Enero 29th, 2005

Hace rato que muchos sabemos que, cada vez que hacemos una afirmación, ésta sólo tiene sentido en relación a otra. Por ejemplo, si digo que los desayunos que se sirven aquí en Lima son muy abundantes, tal aseveración sólo tiene sentido si lo pongo en relación con lo que es habitual en el lugar donde resido, que es Buenos Aires. Allí los desayuno suelen ser bastante magros, y compuestos por café / mate / té / yogur más pan y galletitas. En tierras limeñas las costumbres son otras, y aquí no se ve nada mal que la primera comida del día incluya tamales de carne de pollo o cerdo, que se pueden sumar a los huevos revueltos o incluso a algún tipo de chicharrón, una comida frita que puede tener carne de pescado o cerdo.

Mi último descubrimiento es la muy rica huevera, bastante usual en los desayunos abundantes. Se trata de huevos de pescado, que están envueltos en una especie de membrana, y que son absolutamente deliciosos. No es muy apto para la gente que tiene por costumbre comer poco y nada en las mañanas, pero puede ser muy interesante para los que quieren probar cosas nuevas. Si les gusta el pescado o los mariscos, no se pierdan este plato, conocido como huevera.

Por cierto, hoy me la pasé todo el día en la playa en plan lagarto. El lugar fue Santa María, un lugar muy bonito a cuarenta minutos de Lima. Después de tanta sierra, era hora de un poco de playa, ¿no?

Taquile y la crisis de los Uros

Sin categoría Enero 28th, 2005

La isla de Taquile, en Puno, es un ejemplo muy interesante de cómo una comunidad se organiza para que los ingresos por turismo queden en su mayor parte en el lugar. Ellos controlan su puerto, las embarcaciones que llegan, y además alquilan habitaciones en sus viviendas para que los turistas puedan pasar una noche en esta bella isla en el lago Titicaca. Tal experiencia ha motivado la edición, por parte del Programa de las Naciones Unidads para el Desarrollo (PNUD), del documento Desarrollo Turístico e identidad Cultural, La Experiencia de la Comunidad de Taquile, en Puno, que se puede bajar gratuitamente desde en PDF desde esta página. Lo comentaré en los próximos días, porque a pesar de que la comunidad se ha organizado muy bien, aún persisten muchos problemas en la relación con las agencias de viajes y con el Estado peruano.

Ahora, esta introducción viene a cuento con respecto a otra comunidad altamente turistificada en Puno: los Uros. Aquí, tenemos un caso en el cual más bien quienes manejan los ingresos económicos de los viajes a estas fascinantes islas flotantes de totora son las agencias de turismo, y los Uros más bien reciben una parte pequeña del dinero que se recauda. Pero lo que al parecer ha tensado las relaciones entre Uros y el Estado ha sido la decisión de crear el parque nacional Lago Titicaca, que pondría límites a la explotación de totora y la pesca en la zona. Frente a ello, los nativos optaron por tomar como rehenes a algunos funcionarios públicos, ya que sostienen que tales limitaciones “con la totora que extraemos fabricamos nuestras casas, nuestros botes y hacemos trabajos de artesanía para venderlos a los turistas”.

Más información pueden verla en esta página (mañana dejo el enlace definitivo, ya que La República de Lima cambia los links de un día para otro).

Diseño inclusivo

Sin categoría Enero 28th, 2005

Scott Rains, del muy buen blog Rolling Grains report, está trabajando hace tiempo en el tema del turismo inclusivo, que respete el derecho a viajar de aquellas personas que cuentan con capacidades diferentes. Ahora, me ha hecho saber que ya está lista La Declaración de Río: Diseño Universal para un Desarrollo Inclusivo y Sostenible, que focaliza diversos puntos del tema del diseño inclusivo. La pueden leer en español esta página.

Derecho de uso de terminal

Sin categoría Enero 26th, 2005

Una de las cosas más llamativas de viajar por Bolivia es el famoso “derecho de uso de terminal”. ¿De qué se trata? De una especie de cargo o cobro de 2 bolivianos, que hay que pagar antes de subir al bus en cualquier terminal de micros. La cobradora o cobrador espera en la puerta de la unidad, y no te deja subir si no pagaste. Uno se pregunta porqué no lo incluyen en el costo final del boleto, pero al parecer a nadie se le ha pasado por la cabeza la idea, o los gobiernos departamentales aún no han encontrado la manera de hacerlo.

¿Y para qué se destina ese dinero? Si tomamos en cuenta que Bolivia es uno de las naciones más pobres de América Latina, es bastante fácil que se nos ocurra que se usará para sostener hospitales, escuelas, etc. A pesar de ello, en Potosí parte del dinero que se cobra por “derecho de uso de terminal” se usa para mantener o solventar gastos del Real Potosí, el equipo de fútbol de la ciudad. Ahora no recuerdo en qué se usaba en otras ciudades, pero voy a chequear los tickets que tengo guardados.

El caso más interesante se daba en Uyuni. Allí estuve en 1999, y no existía ninguna terminal de buses. Pero igual te cobraban un boliviano… ¡pro construcción de la terminal de buses!!!! O sea, te cobraban por algo que no habías usado. A los latinoamericanos nadie nos gana en cuanto a ingenio… ;)

¿Alguien sabe si finalmente Uyuni ya cuenta con terminal? Al menos así sabré si usaron para algo el boliviano que pagué en 1999…

A la hora de viajar

Sin categoría Enero 25th, 2005

En Villazón, en la frontera entre Argentina y Bolivia, hay un cartel de la empresa Potosí Buses, que señala que ha llegado la hora de viajar bien. El problema es que la gran mayoría de los buses que salen desde Villazón son bastante feos e incómodos, y en ellos se viaja barato pero difícilmente bien.

Pero al menos la gente de Potosí Buses es coherente con el entorno circundante: el reloj que señala que “ha llegado la hora de viajar bien” simplemente no funciona. Tanta coherencia asusta.

A la hora de viajar bien en Bolivia, resulta que el reloj no funciona

Y sí, la foto es un espanto, pero con el micro en movimiento y sin tiempo a tocar los controles manuales, salió a la que te criaste.

Sobre el tráfico, el desorden y las calles en Lima

Sin categoría Enero 24th, 2005

Un par de entradas atrás, hablaba del desordenado tránsito de Lima. Nunca faltan la voces de los esencialistas para explicar las razones del poco orden reinante en la ciudades latinoamericanas. Digo “esencialistas” para ser amable, pero desde ya muchas veces deberíamos hablar simplemente de racismo hecho y derecho. El desorden de las calles limeñas lejos está de poder ser explicado por estúpidas referencias a razones presuntamente genéticas. Más bien, es el producto de un largo proceso económico y político, que nada tiene que ver con los genes o la naturaleza.

En primer lugar, el transporte público de Lima está altamente desregulado. Literalmente cualquiera que compre una combi o un auto puede salir a andar por las calles a prestar servicio como colectivo o taxi. Si bien las autoridades ahora quiere regularizar un poco la situación, lo cierto es que hasta no hace mucho se podía comprar en las esquinas limeñas un cartel de “taxi”, pegarlo en el parabrisas y salir a andar. Semejante oferta de transporte implica que los conductores literalmente hacen todo lo posible por atraer pasajeros. La contienda es feroz: las combis se tiran una encima de las otras para ganar algún cliente, los taxis se la pasan tocando bocina para ganar pasajeros, etc. El tráfico en las calles es extremadamente desordenado, y viajar en combi es toda una experiencia de maltrato hacia los “clientes”.

En segundo término, como en cualquier otra ciudad latinoamericana, mucha gente sobrevive en base a trabajos temporales -changas o “cachuelos”- y conseguir el dinero para el día a día es toda una lucha cotidiana. Así, esa pelea feroz por los pasajeros no tiene nada de rara ni se circunscribe tan sólo a las calles o el transporte público. Más bien, es parte de la realidad cotidiana de muchos habitantes de la región, que deben “rebuscárselas” para poner algo en el plato a diario.

Antes de esgrimir tontas razones “genéticas”, algunos deberían estudiar un poco más acerca de las reales condiciones de vida de muchas personas. Viajar en Lima es realmente una experiencia poco gratificante, en tanto el transporte público se encuentra en una situación tal de desorden que hace muy difícil cualquier planificación. Pero la pelea por los pasajeros es más bien una consecuencia de una apuesta por la desregulación, tan preconizada por los gobiernos neoliberales latinoamericanos de los noventa, que se mezcla de manera casi explosiva con la persistente desocupación, la precarización de los puestos de trabajo, y la necesidad de sobrevivir todos los días.

Eso sí: después de viajar en combio por Lima, mis rodillas quedan a la miseria. Y hasta me golpeo la cabeza en el techo cuando el vehículo agarra un pozo en el asfalto. Si miden más de 1,80 mts., mejor prepárense para viajar bien pero bien incómodos.

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