Extraños en la ciudad: cómo nos informamos sobre los lugares que visitamos
Sin categoría Noviembre 29th, 2004
¿Cómo aprendemos a movernos en las ciudades que visitamos? ¿Dónde procuramos información, cómo conseguimos los datos que nos interesan, cómo economizamos costos? Como las prácticas siempre son difíciles de formalizar, haré algunas apreciaciones a partir de mi experiencia personal.
En primer lugar, casi siempre contamos con cierta información del lugar que vamos a visitar. La forma más obvia se da a través de las guías de viaje. Por lo general, ellas me son útiles porque cuentan con mapas de muchos de los lugares que visito, y de esa manera me ayudan a orientarme mejor. Por desgracia, muchas guías, por razones de diseño, suelen hacer mapas que no respetan las escalas reales, y terminamos perdiéndonos o caminando mucho más de los esperado. En muchas ocasiones he llevado además algunas hojas impresas -generalmente sacadas de Internet- o cargadas en la Palm -el Repligo es muy útil para ello. El principal problemas de las guías impresas es, de todos modos, la rapidez con la que envejece la información. Por lo general, datos de costos, lugares donde comer, etc, suelen ser apenas referencias. Un poco más útiles son las informaciones sobre hoteles y alojamientos, aunque por lo general para darnos una idea de la zona de la ciudad que concentran lugares más económicos. Aunque al menos en América Latina no suele fallar una idea de sentido común: los alrededores de las terminales de micros y trenes suelen concentrar muchos alojamientos muy económicos, pero a veces la zona dista de ser muy segura.
Segundo, los otros viajeros son una fuente invaluable de información. Los hostales no sólo son un lugar barato donde dormir, como mucha gente cree. Son además centros de reunión donde no es tan difícil tener acceso a datos relevantes sobre el lugar donde estamos. Recomendaciones de lugares a visitar, agencias de tours más recomendables, consejos sobre el clima, son algunas de las informaciones que nos pueden suministrar otros mochileros que hace varios días se encuentran en ese lugar. En una categoría similar entran las consultas que hacemos a amigos que viven en nuestra ciudad de residencia y que han viajado a destinos que pensamos visitar.
Tercero, las charlas con los “nativos” son de un enorme valor para conseguir información actual sobre nuestro lugar de visita. Obviamente, a uno siempre le convendría tener un amigo o conocido en cada lugar que visita, pero eso no es siempre posible. Hay que saber arreglárselas para zafar del circuito habitual de interacción en los lugares que visitamos, y que por lo general se limita a la interacción con otros viajeros o nativos que trabajan para los turistas -como la gente que atiende en hoteles o bares, etc.
Cuarto, la información que podemos obtener en Internet, en muchos casos en sitios, foros de discusión y listas de correo. En el caso de estos dos últimos casos, lo interesante es que los datos suelen estar bastante actualizados. En sitios de Internet, en cambio, la información en muchos casos puede ser tan vieja como la que está en nuestra guía de viajes
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Quinto, hay otros recursos posibles. Uno de ellos son los locales oficiales de turismo, aunque éstos están presente sólo en lugares muy turísticos. Es posible también conseguir publicaciones locales sobre qué cosas hacer en el lugar donde nos encontramos, y que no necesariamente apuntan a los turistas -por ejemplo, guías para el tiempo libre, que tienen a los nativos del lugar como target.
¿Se me escapó alguna forma de informarse que sea importante? Pueden dejar sus sugerencias en los comentarios.
The blogosphere
Sin categoría Noviembre 27th, 2004
La revista académica Communications of the ACM le dedica una buena parte de su último número a la Blogósfera, tal como se puede ver en esta página. Por desgracia, no se puede bajar los papers si no se es miembro de la Association for Computing Machinery.
Visto originalmente en el blog de Alex Halavais.
De regreso a las rutas
Sin categoría Noviembre 25th, 2004
Este verano austral, finalmente, volveré a las rutas tras dos largos años de sedentarismo elegido -porque tenia que poner en orden un monton de cosas con respecto a mis trabajos y mi futuro- y obligado -porque la devaluación argentina acotó enormemente mis posibilidades de viajes. Con el fin de visitar a la familia de mi esposa, el rumbo volverá a ser Lima, Perú, adonde iremos por tierra desde Buenos Aires. La idea, claro, es pasar por el norte argentino -y visitar nuevamente mi admirada Purmamarca- para luego seguir camino hacia Bolivia, en donde pienso estaremos en Potosí, La Paz, Sorata e Isla del Sol, para luego entrar Perú por Puno; de ahí, la ruta será Cusco, Ayacucho, Huancavelica y finalmente Lima, en donde vamos a permanecer al menos dos semanas. El tiempo total de viaje serán cinco semanas, por lo que nos veremos obligados a descartar algunos destinos muy interesantes, como Iruya, en Salta, Argentina, o Uyuni y Coroico en Bolivia. Por suerte, conozco esos lugares, aunque no me hubiera parecido mal visitarlos nuevamente. Pero por una cuestión de tiempo, deberé dejarlos fuera, al menos esta vez.
Al menos para mí, en este viaje tendré varias novedades, como Sorata y Huancavelica, que no conozco. Otros destinos, como Potosí, La Paz y Cusco ya me son más conocidos, pero mi idea es visitar zonas en esas ciudades que no conozca. ¿Qué recomendaciones podrían hacerme? En particular, me interesa mucho hacer un buen tour por las minas de Potosí -ya hice uno, pero mucho no me gustó- y realmente quisiera esta vez contratar una agencia con mejores guías. ¿Algún lector tiene sugerencias? Obviamente, también tengo mucho interés en recibir comentarios sobre Sorata y Huancavelica, lugares que no conozco y que hace mucho tiempo deseo visitar, y sobre Ayacucho, ciudad en la apenas estuve un par de horas un par de años atrás.
Como aclaré antes, no tenemos mucho tiempo -y el dinero está bastante justo- así que no podremos desviarnos demasiado del camino, si es que queremos cumplir los plazos de viaje. Sugerencias sobre las ciudades y lugares antes mencionados serán agradecidas enormemente.
El viaje será entre el 6 de enero y el 12 de febrero, así que tienen tiempo para hacer recomendaciones. En Lima estaremos entre 20 de enero y el 5 de febrero, aunque esas fechas están sujetas a confirmación. Durante el tiempo del viaje, claro, haré lo posible por mantener Blog de Viajes actualizado, y seguramente habrá muchas fotos publicadas en Flickr.
On Google Scholar
Sin categoría Noviembre 24th, 2004
La semana pasada le dedicamos dos entradas a Google Scholar, el buscador de Google específicamente dirigido a encontrar textos académicos. Ahora me encontré con un blog completamente dedicado a Google Scholar: On Google Schoolar.
Para leer más sobre algunos puntos de vista acerca de Google Scholar, pueden ver en Ebyblog, The Scientist y The Harcard Crimson.
TravelPod
Sin categoría Noviembre 23rd, 2004
Ya hemos hablado en otras ocasiones hemos hablado de diarios de viajes online, o de sitios para publicar fotos de viajes. Otra opción disponible es TravelPod, un sitio que nos permite tanto publicar textos como incluir imágenes de nuestros recorridos. Hay varias herramientas interesantes, que se destacan gracias al buen diseño de la página. Primero, podemos publicar un mapa que grafique nuestro trayecto; segundo, el travelogue puede ser separado en días, lo que facilita su lectura -aunque los usuarios que quieran imprimir nuestros textos pueden optar por imprimir sólo un día o el viaje completo. Existe la posibilidad de que nuestros lectores se suscriban al diario de viaje, y TravelPod les avise por e-mail cada vez que lo actualizamos. Lo único que me parece llamativo como malo es que no exista la posibilidad de hacer comentarios a cada entrada.
El sistema de publicación de fotos es muy sencillo de usar y visualizar, pero no me quedó claro cual es el límite de espacio que otorgan a cada viaje, ya que al menos en la página de features no lo aclaran. Eso sí: cada usuario puede crear todos los diarios de viajes que tenga ganas.
Para los viajeros, el sitio cuenta con foros de discusión.
La lista de diarios de viajes disponibles es realmente enorme. Por ejemplo, hay 81 travelogues disponibles sobre Argentina, 103 de Perú, 63 de México y 70 de Bolivia, entre otros países. La lista incluye 190 naciones diferentes.
Por su diseño y funcionalidad, TravelPod es realmente una de las mejores opciones disponibles para publicar nuestro diario en Internet.
El mundo siempre se mira desde el mismo lado
Sin categoría Noviembre 23rd, 2004
Estaba mirando las categorías del 2004 Weblog Awards, y me encontré que aquellos blogs escritos en español o en esta región del mundo entran en esta categoría:
Best Mexican or Central/South American Blog
Clarísimo. Latinoamérica es, primero, mexicana, y luego el resto. Esto no tiene nada de inocente; se estima que al menos el 58% de los inmigrantes llamados “hispanos” -ese calificativo que nosotros no nos hemos puesto- que viven en Estados Unidos son mexicanos o descendientes directos de mexicanos. De nuevo: el mundo se mira primera desde la cotidianeidad, o de aquello que vemos todos los días y se ha instalado como obvio. Que la categoría arranque por México dice mucho de lo que en ciertos lugares de Estados Unidos se piensan que es América Latina. Y esto, me gustaría dejar en claro, antes que por ignorancia -la típica excusa para justificar por qué aquellos que calificamos de manera esencialista como “estadounidenses” ven de manera distinta el mundo- debe ser entendido a partir del uso de una categoría obvia y de aplicación cotidiana por muchas personas que viven allá en el Norte.
Lo mismo pasa con categorías como Best Liberal Blog o Best Conservative Blog; están claramente creadas para la realidad política estadounidense.
Por las dudas: que quede claro que la idea de esta entrada es discutir una visión naturalizada de América Latina. Ya demasiado mansamente estamos dejando que categorías como “hispanic” o “latino” nos definan, y tiendan a homogeneizar una región como la nuestra, tan marcada por las diferencias. Y de paso, a vaciar las categorías de “latinoamericano” de todo contenido político oposicional. Si dejamos que los demás clasifiquen el mundo por nosotros, me temo que vamos a estar aún más cagados que hoy en día. No está mal jugar con lo categorial, pero a veces deberíamos recordar que las relaciones entre jerarquización de lo real y la representación son muy estrechas.
Movilidades naturalizadas
Sin categoría Noviembre 22nd, 2004
La movilidad no es un estado natural. Esto es, las tendencias a la deslocalización, al nomadismo simbólico, al cambio permanente, no son circunstancias que podamos calificar de unidas, sin más, a la presunta existencia de una identidad esencial del ser humano. La movilidad es un estado de cosas derivado de las necesidades económicas, sociales y políticas del sistema en el cual vivimos -pongánle el nombre que quieran: capitalista, liberal, neoliberal, posfordista, toyotista. Hay varias razones para entender a la movilidad como un producto social, un punto que a veces se nos escapa.
La movilidad no unifica a la humanidad; más bien, en la actualidad, se constituye como una diferencia. No sólo hay distintas formas de moverse -asociadas al turismo y la migración por ejemplo. Como recordaba Bauman en Modernidad líquida, para algunos la movilidad es una elección, pero para otros una obligación. Moverse de un lado a otro por placer o escapando de una guerra son motivaciones tan diferentes que la sola idea de unirlas bajo causas similares debería obligarnos a ser más cuidadosos con los términos de análisis que elegimos.
Pero a la vez, la movilidad es, como todo buen concepto trabajado en las ciencias sociales, una noción relacional, como enfatizan Albertsen y Diken (2001). Si percibimos el movimiento, es porque otras cosas están quietas y sirven como punto de referencia, aunque sea simbólico. En cierta medida, la movilidad puede engendrar, de manera dialéctica, la inmovilidad. El aumento de las velocidades de transmisión de datos y el vértigo de las conexiones de banda ancha contrastan con nuestra inmovilidad frente a la computadora.
Albertsen y Diken retoman, a la hora de pensar la movilidad, la noción de nomadismo de Deleuze y Guattari. La idea es que el nómade no se basa en la oposición entre movilidad e inmovilidad, sino entre velocidad y movilidad. Movernos demasiado rápido puede llevarnos, simplemente, a una rutinización del movimiento, a que éste pierda de tal manera su sentido que nos neguemos a interpretarlo. Como ya saben los mochileros más consecuentes, para que la movilidad tenga sentido a veces hay que saber detenerse, estacionarse por un par de dìas en el mismo lugar, refrenar las ansias de saltar demasiado rápido de un lugar a otro.
La naturalización de la idea de movilidad -esto es, que el estado de cosas en esta sociedad nos lleva naturalmente a movernos constantemente, tanto de manera física como simbólica- nos puede hacer perder de vista sus relaciones con el poder y la estratificación social. No estoy diciendo, claro, que haya una relación causal directa entre riqueza y movilidad -para decirlo más simple: los ricos viajan más, deben tomar decisiones más rápido, tienen conexiones a Internet más veloces-. Como ya hemos mencionado, en algunos casos sectores muy pobres, como los refugiados de las guerras se ven obligados a moverse constantemente, sin que eso pueda ser asociado a riquezas materiales.
Una mirada crítica al concepto de movilidad, como el que proponen Albertsen y Diken, implica no perder de vista su carácter relacional, así como tampoco podemos olvidar que existen formas muy diferentes de movernos en el mundo, tanto en el viaje físico, como el inmaterial o simbólico que se da a través de las redes de comunicaciones.
Pensarnos como viajeros implica que no podemos olvidar que existen no sólo otras formas de movimiento, sino también que no todas las maneras de movernos pueden ser fácilmente convertidas en objetos románticos. A veces, la movilidad crea y naturaliza la diferencia entre las personas, convierte el traslado en una mercancía, o simplemente engendra nuevas estrategias de inmovilidad.
Feeds, y que validen
Sin categoría Noviembre 22nd, 2004
Luego de la agotadora tarea de terminar de dejar en buen estado los elementos básicos de este blog (que el feed valide, que la página se vea decente en Explorer, Firefox y Opera, etc) hice algunos pequeños ajustes y cambios en el linkblog y otras cosas en la barra lateral. Vamos por partes.
Hasta la semana pasada, el linkblog lo manejaba con el plugin Recent Links, pero las continuas reinstalaciones que tuve que hacer de Wordpress (eso me pasa por usar alphas) hizo una pesadilla el tema de tener que modificar permanentemente el menú de carga de contenidos. Así que opté por buscar un método que me permitiera usar un servicio externo, y que pudiera incluir mediante un simple script. Así que reviví mi linkblog a partir del uso de Bloglines. Tomé el Bloglines PHP Parser de Antonio de Blogpocket, que me permite usar las anotaciones que hago en ese sitio. Jarana y Beberaje, mi blog en Bloglines, se puede ver en la barra lateral de este blog; también hay disponible un feed RSS para sindicar mi linkblog.
En la parte de sindicación incluí varias cosas nuevas. Estoy usando Furl para guardar mis bookmarks sobre turismo. El sitio permite, al igual que otros como Del.Icio.Us, generar archivos RSS para cada categoría. Para seguir mis bookmarks públicos sobre turismo en Furl, pueden usar este feed RSS 2.0. También en la barra de sindicación están los feeds de mi fotoblog en Flickr. Se encuentran disponibles las versiones RSS 2.0 y Atom.
Como siempre, además, está disponible el agregador de noticias sobre turismo, que armé con Zfeeder, y que se encuentra en esta página.
Obviamente, hay feeds para sindicar este blog en RSS 2.0 y Atom. También, si quieren, pueden seguir los comentarios con este archivo.










